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La Selección Colombia y su gente: una relación que se fortalece en el Mundial.

*A miles de kilómetros de casa, la Selección Colombia ha encontrado una manera de sentirse cerca de ella. En Guadalajara, ciudad que sirve como base de operaciones de la Tricolor durante el Mundial 2026, la relación entre el equipo y los aficionados se ha convertido en una de las postales más llamativas de la previa al debut frente a Uzbekistán. Entre autógrafos, fotografías y saludos, jugadores y cuerpo técnico han hecho sentir a los hinchas que también forman parte de esta aventura.

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Foto EFE, tomada de ESPN.com.

Por ESPN.com

Desde la llegada del equipo a territorio mexicano, decenas de seguidores se han instalado en los alrededores del hotel de concentración y del centro de entrenamiento con la esperanza de ver de cerca a sus ídolos. Algunos han viajado desde Colombia, otros residen en México o en Estados Unidos, pero todos comparten el mismo objetivo: acompañar a la Selección en el regreso a una Copa del Mundo.

Lo llamativo es que la respuesta del equipo ha estado a la altura de ese entusiasmo. Lejos de esconderse detrás de los protocolos habituales de una cita mundialista, varios integrantes de la delegación han aprovechado cada oportunidad para acercarse a la gente. Jhon Córdoba ha sido uno de los más solicitados, deteniéndose en repetidas ocasiones para firmar camisetas y tomarse fotografías. Lo mismo ha ocurrido con Yerry Mina, cuya personalidad extrovertida suele generar sonrisas y momentos de complicidad con los aficionados.

Jhon Arias también ha dedicado tiempo a quienes esperan durante horas una firma o una imagen para el recuerdo. Y no solo los futbolistas han protagonizado estos encuentros. El seleccionador Néstor Lorenzo ha recibido muestras constantes de cariño y ha correspondido con la misma cercanía, atendiendo solicitudes de autógrafos y saludando a quienes se acercan a respaldar al equipo.

Las escenas se han repetido durante toda la concentración. A la salida de los entrenamientos, en los desplazamientos del equipo o frente al hotel, siempre aparecen banderas colombianas, camisetas amarillas y aficionados que buscan una conexión, por breve que sea, con los protagonistas de la Selección. En muchos casos la espera dura varias horas. En otros, apenas unos minutos. Pero la posibilidad de compartir un momento con los jugadores parece compensar cualquier sacrificio.

El ambiente contrasta con la imagen distante que suelen proyectar muchas selecciones durante los grandes torneos. Colombia, por el contrario, ha mostrado una disposición constante para acercarse a la gente, entendiendo que buena parte de la ilusión que rodea al equipo nace precisamente de quienes recorren miles de kilómetros para acompañarlo.

A pocos días del debut mundialista, la Tricolor continúa afinando detalles futbolísticos para enfrentar a Uzbekistán. Sin embargo, fuera de la cancha ya ha conseguido algo importante: fortalecer el vínculo con una afición que la sigue incondicionalmente. Porque mientras el balón aún no rueda en el Estadio Azteca, en Guadalajara ya se juega otro partido. Uno que no se mide en goles ni puntos, sino en sonrisas, fotografías y recuerdos que acompañarán a los hinchas mucho después de que termine el Mundial.
(Fuente: ESPN.com)

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