Capsulas de Carreño

«Lemita”: un pequeño grande entre los arqueros 

Por John Cardona Arteaga.
Profesor Universidad de Antioquia.
Expresidente del DIM.

Una discusión permanente en el fútbol de hoy se refiere al biotipo de los arqueros en las competencias internacionales. Los técnicos en su gran mayoría aspiran a tener en sus escuadras guardametas con tallas superiores a un metro con noventa centímetros. Se puede aceptar un petizo marcador de punta, un talentoso mediocampista armador de baja estatura o un pequeño delantero escurridizo que supere con gambetas a los defensas rivales, pero a un arquero con tendencias al enanismo se le puede recomendar que cambie de posición o de deporte.

Hoy en día, por ejemplo, se discute en los medios si David Ospina, el cancerbero colombiano, debe ser reemplazado por otras figuras de mayor porte, en los equipos donde ha actuado o en la propia selección de Colombia, sin detenerse en los éxitos que ha cosechado con diferentes divisas, y lo importante que ha sido en el pórtico de Colombia en las diferentes competiciones.

No obstante, en la historia del fútbol han existido casos de porteros que han logrado triunfar, pese a sus condiciones adversas en materia de estatura. Veamos algunos casos.

Juan Botasso, con 1.69 metros, apodado “cortina metálica” fue un destacado arquero en la década de los años 20 y 30 y disputó la final del Campeonato Mundial de 1930, representando a Argentina.

Jorge Campos, con 1.73 metros, fue uno de los jugadores que vistió en más oportunidades la casaca de la selección mexicana, con 130 partidos como internacional.

Ladislao Mazurkiewicz, uruguayo de origen polaco, con 1.77 metros, con destacadas actuaciones en Peñarol y en la selección uruguaya.  Ocupa el puesto 12 en la lista de mejores porteros del siglo según la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS).

Giampiero Combi, con 1.72 metros, fue el portero de la selección italiana ganadora del título mundial en 1934.

Frantisek Planicka, con 1.70 metros, logró brillante actuación en la Copa Mundial de la FIFA de 1934 alcanzó su punto álgido con su brillante actuación en la Copa Mundial de la FIFA 1934. Ocupar el noveno lugar en la clasificación de mejores porteros del siglo según la IFFHS.

René Higuita, a pesar de sus 1.75 metros, dejó huella en el concierto internacional en la puerta del elenco colombiano, registrando su impronta como arquero jugador. El autor del “escorpión” disputó múltiples encuentros con Colombia y fue campeón de la Copa Libertadores de América con el Atlético Nacional.

Fuente: https://es.fifa.com/news/pequenos-grandes-porteros-1544633

Pero sin duda, el caso más llamativo es el de Jaime Lema, apodado” Lemita” o “Ratón Mickey” por su bajísima talla cuidando los tres palos de su equipo San Lorenzo de Almagro. Este pequeño arquero dejó una huella imborrable en los anales del club santo. Debutó con los cuervos en 1926 y jugó hasta 1938. Sus grandes actuaciones llevaron a San Lorenzo a obtener su primera estrella en la era del fútbol profesional, iniciada en 1931 con triunfo de Boca Juniors y subcampeonato del equipo del papa Francisco. Fue en 1933 cuando se produjo la hazaña.

El Gráfico destaca así la participación de Lemita:

“El pequeño Jaime Lema

Por Redacción EG · 14 de noviembre de 2018

Un caso extraordinario fue el de Jaime Lema quien atajó en San Lorenzo en los años 20 y 30, siendo campeón en 1933. Medía 1.60 siendo, hasta hoy, el guardavalla más chico del profesionalismo…

Al único arquero que Bernabé Ferreyra no pudo hacerle goles en su fantástica campaña de 1932 fue el pequeño Jaime Lema, de San Lorenzo de Almagro. Aquel año, el diario Crítica prometió premiar con una medalla de oro al arquero que consiguiera salir invicto frente al implacable Mortero de Rufino. Se la ganó el flaco De Nicola, de Huracán, porque el único gol de River se lo convirtió Peucelle. Pero cuando jugaron por la segunda rueda, Bernabé le metió dos goles impresionantes. En cambio, a Lema no pudo doblegarlo en ninguno de los dos partidos del 32. Aunque al año siguiente La Fiera se vengó en gran forma, derrotando cuatro veces al Ratón Mickey del arco azulgrana, la tarde que River gano 7-1. Jaime Lema fue el arquero más chico del profesionalismo”.
https://www.elgrafico.com.ar/articulo/1088/32848/el-pequenio-jaime-lema

Ante la destacada y notoria participación de Jaime Lema en el fútbol de esos tiempos el tango tenía que manifestarse. Fue así como se compuso el tema “Lemita”, con letra de Adolfo Pascual Dispagna y música de Miguel Padula. Fue grabado por Alberto Gómez con la Orquesta Típica Víctor en el mismo año del triunfo de los santos. Su letra, tomada de la partitura publicada por la Editorial Musical Alfredo Perrotti, lo dice todo.


Lemita

I

Llegan los “hinchas”,
la cancha se llena,
avanzan los “santos”
con fe y corazón.
Guardando la valla
con gesto altanero
se cuadra soberbio
Mickey el ratón.
La ball se desprende
rugiendo furiosa
cruzando el espacio
con saña tenaz.
Va y muere en silencio
de Lema en las manos
¡y estalla la “barra”
en grito triunfal ¡…

 

II

Y si llega la pelota
con rugido soberano
con la vista y con las manos
Lema aplaca su furor.
Y la “barra” de Boedo
de entusiasmo y gran valor
bate palmas clamorosa,
¡Ratón Mickey! …se portó.


I(bis)

La tarde declina
la ball no ha podido
vencer la destreza
del gran cuidador.
El arco es de triunfo,lLos “santos” proclaman
Invicto al “virtuoso”
Mickey el ratón.
Son once los leones
los “santos” de Almagro
y Lema invencible
portero ideal.
Pelota que llega,
pelota que ataja…
¡Y estalla la “barra”
en grito triunfal!…

Este tango se puede escuchar en el siguiente link:

https://www.youtube.com/watch?v=NSpon4z8ICU

Esta bella historia de un arquero de bajo porte nos hace recordar cuantos talentos del fútbol han sido descartados por su baja talla como Willington Ortiz, Luis Fernando “Chonto” Herrera y muchos más, quienes no han desistido y propiciaron el triunfo de sus equipos y selecciones. Alguna vez llegó un técnico al Deportivo Independiente Medellín e inmediatamente separó a uno de los jóvenes de la cantera roja, argumentando que no lo tendría en cuenta por su estatura. ¡Por fortuna!, el club lo mantuvo en sus fuerzas básicas y más tarde ese talento fue campeón con el DIM en tres ocasiones (2002,2004 y 2009), y hasta llegó ser su director técnico. Se trata de Ricardo Calle Estrada.

Son buenos ejemplos para entender que la tenacidad, acompañada de los valores, hace posible grandes desempeños y vidas exitosas, dentro y fuera del fútbol.

[John Cardona Arteaga

Profesor Universidad de Antioquia
Expresidente del DIM
Medellín, agosto de 2019].

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