Capsulas de Carreño

Los 71 de Osvaldo Palavecino, goleador de oficio

Con 84 goles inscribió su nombre en nuestra historia como uno de los grandes cañoneros que han vestido estos colores. El domingo celebramos el cumpleaños de Oswaldo Marcial Palavecino. ¡Que sean muchos más!

Por Juan Manuel Uribe.
Historiador – Columnista Cápsulas.

 

Osvaldo Marcial Palavecino debutó en Colombia el jueves 20 de febrero de 1975 en El Campín, noche que Millonarios derrotó 2-1 al Caldas. Palavecino llegó sin nombre y por ende sin ruido, no empezó de titular, fue expulsado en el cuarto partido y anotó su primer gol apenas en el octavo cotejo que jugaba, el 10 de abril en Bogotá (ganó Santa Fe 3-1).

Es decir que el comienzo no auguraba la carrera que iba a tener en el fútbol profesional colombiano. Pero el 13 de abril en el viejo Palogrande, todavía Londoño y Londoño, se apuntó una tripleta en el 4-0 al América. Y el gol, su oficio, se hizo habitual.

Me recuerda Fabio León Naranjo que quien recomendaba los jugadores para el Once Caldas era One José Cativiela, ex jugador del Deportes Caldas de 1949 pero con nexo permanente con la ciudad de Manizales y su fútbol. Y que de los cuatro que llegaron al comienzo de 1975 (Fuentes, Montenegro, Sossa, los otros) triunfó Palavecino. La presidencia del club pasaba de Silvio Gutiérrez a Fernando Mejía Jaramillo, ignoro cuál de los dos directivos firmó el primer contrato del centro delantero. El técnico fue Miguel Vidal, que remplazó a Alfredo Cuezzo y precedió a Gilberto Osorio.

BUENOS AIRES. Osvaldo Palavecino con 71 años y un estado físico impresionante.

Osvaldo Palavecino hizo 21 goles en la primera temporada y 31 en la segunda, en la que quedó a dos del máximo goleador Miguel Ángel Converti. Y fue en 1976 cuando más lució el gol de Palavecino pues el Caldas, llamado Cristal por el patrocinio en lo que el club fue pionero en Suramérica, tuvo el fútbol de lujo del técnico Gilberto Osorio que le apostaba al talento de un diez como Sergio Cierra y de dos punteros alegres y eficientes como Nelson Gallego y Antonio Ríos. Y por el nivel de Palavecino llegó el llamado de Osvaldo Zubeldía que necesitaba un goleador para la temporada de 1977, con el sí inmediato de Hernán Botero, gestión que realizó con Fernando Mejía, presidente del Caldas.

Y con Nacional se consagró máximo goleador dos años seguidos: 1977 con 33 goles (Converti, 31) y 1978 con 36, en una disputa brava por el Botín de Oro de la Dimayor, pues siguieron: Juan José Irigoyen, Millonarios, 34; Jorge Ramón Cáceres, América, 32; y Manuel Rosendo Magán, Santa Fe, 31. En 1979, otra vez por encima de 30 goles (31), quedó cuarto en la disputada tabla de goleadores; lo superaron: Irigoyen, 36; Alberto de Jesús Benítez, 34; y Néstor Leonel Scotta, 32 (estos dos, pareja estelar del goleadores del Deportivo Cali).

El domingo 7 de mayo de 1978 Palavecino aportó 4 goles en el espectacular partido 6-4 con Millonarios. El Nacional de Zubeldía formó: Raúl Navarro – Gilberto Salgado, Estanislao Semenewicks, Francisco Maturana, Jorge Ortiz – Rubén Horacio Carra, Jorge Peláez, Hernán Darío Herrera – Iván Darío Castañeda, Osvaldo Palavecino y Héctor Candau. Millonarios, dirigido por Osvaldo Panzutto, formó: Roberto Riquelme – Arturo Segovia, Jaime Rodríguez, Euclides González, Alonso López – Óscar Ortega, Jorge Amado, Alejandro Brand – Willington Ortiz, Juan José Irigoyen y Jaime Morón. Partido para vender el producto fútbol y el campeonato colombiano por años tuvo jugadores para hacerlo.

Osvaldo Palavecino no fue campeón ni subcampeón, vacío increíble. De sus once temporadas en Colombia, bien pudo lograrlo en Nacional y, aparte del verde, en Millonarios en 1982. Cuando más cerca estuvo de las dos posiciones de honor fue en 1978, año en que el 20 de diciembre Nacional ganaba con un gol suyo a los 72 minutos, lo que necesitaba para ser segundo (ya el campeonato se le había escapado con Millonarios) y llegó el empate del Cali, el del célebre gol olímpico de Ángel María Torres en la penúltima jugada del partido. Más allá del resultado, en el sentir del hincha verdolaga es como si Palavecino hubiera sido campeón con Nacional.

En 1980 pasó al Medellín, luego estuvo en Santa Fe, Millonarios y Cúcuta (y cierre de 6 partidos con Tolima en 1985). Y mantuvo su oficio como quiera que anotó otros 68 goles, pero sólo en 1982, con el tercer puesto de Millos, Palavecino volvió a estar en la vanguardia de las posiciones, y lo mismo en los goleadores: segundo en 1981 con 21 goles, lejos de los 29 que anotó Víctor Hugo del Río.

Era excelente cabeceador, de lindo remate de volea, a ras de piso potente o colocado. O todo el repertorio para anotar como la jugada lo exigiera. Anotó de penal, aunque erró no pocos, y también marcó goles de tiro libre. Un goleador completo que también lo hacía bien de #10, maravillosa combinación y escaza que es. Le tocó la época del Betamax, así que hay videos para recordarlo, los que lo vimos, o para conocerlo, los que no.

Anotó 204 goles en la liga de la Dimayor, lo que lo sitúa de cuarto en la lista en la que adelante tiene a Sergio Galván, Iván René Valenciano y Hugo Horacio Lóndero. Todos, palabras mayores del oficio de goleador.

BUENOS AIRES. Muchos recuerdos de Osvaldo Marcial Palavecino en su cumpleaños 71. El hijo Rubén también les envió mensaje a los seguidores de Nacional. «Celebración con asado y música colombiana en la casa de la hermana de mi viejo. Saludos efusivos». Foto cortesía.

CODA

En primera división en Argentina debutó en 1972 en el torneo Metropolitano con Vélez Sarsfield y anotó un gol en los únicos seis partidos que jugó, pues el rival del puesto era Carlos Bianchi… Al año siguiente, Palavecino jugó en la Primera B con Nueva Chicago y en 1974 volvió a la A con Argentinos Juniors (15 partidos sin gol). Su destino estaba en Colombia.

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