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Mi Atlético Nacional de hoy. (Miguel Robledo Restrepo)


Por Miguel Robledo Restrepo

*Es un equipo portentoso que juega a ganar todo lo que juegue por convicción y sin presiones.  Octubre 30 del 2016.

 
Rueda es un bendecido, y no de Dios, si no de su propias bonhomía y sabiduría. Tiene un poder de convicción tal que sus jugadores aprenden y hacen lo que les dice sin que deba repetirlo.

Los casos de jugadores nuevos como Cuesta, Aguilar, Velasco y Maya, Rodin Quiñones (con el que vimos el gesto más conmovedor cuando, arrodillado y llorando, recibía las caricias de Bernardo Redín),  Dayro Mosquera, Cristian Dajome, Sebastián Támara, Arley Rodríguez y John Edison Mosquera, entre otros son elocuentes.

Para no exaltar más el caso de Miguel Ángel Borja que es excepcional. Como en la astronomía se necesitaba de la conjunción de dos estrellas para que surgiera el fenómeno futbolístico de Michael Angelo Borgia, como sus ancestros Florentinos, el Papa Rodrigo y sus hijos Cesare y Lucrecia Borgia, mezclados con el mulataje sinuano de Zenúes y Negros.

Bien asegurados por el Gran Franco Armani y sus escoltas Bonilla, Vargas y Neco. Con Bocanegra en su nueva faceta de cabeceador en el área y en su permanencia de disputar el puesto y el cobro de los tiros libres con Alcatraz García (cuál de los dos más sutil). Farid Díaz, más dueño que nunca de su puesto, lo mismo que Diego Arias, Roderick Miller, Alexis Henríquez y Francisco Najera. También el infortunado Alejandro Bernal quien víctima de una lesión lo dio todo mientras pudo.  A ellos se unen el renovado Mac10 en el momento maduro de su carrera; El Lobito Guerra, el del fútbol de frac, Élkin Blanco, cada vez más aplicado al trabajo y qué haceres de Don Reinaldo, Ezequiel Rescaldani, sacrificado por el sistema pero que deja la última gota de sudor en la cancha, Orlando Berrío, explosivo y efectivo ante las redes contrarias y el resurgiente Andrés Felipe Ibargüen quien contra Coritiba, en el primer gol, como en la final de Copa se hizo otra de las jugadas de su vida. Además de Matheus Uribe, renovado después de su paso por el Tolima y de los juveniles Juan Pablo Ramírez, a quien ansiamos ver en acción y de Juan Pablo Nieto rindiendo a cabalidad en un puesto que no es el suyo.

Nacional de hoy es un equipo portentoso que juega a ganar todo lo que juegue por convicción y sin presiones. Cuando pierda será normal porque es la otra parte del juego y no porque les dimos privilegios o concesiones a nuestros rivales.
[Miguel, Robledo Restrepo, Hincha Verde]

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