
Por Jorge Alberto Cadavid. //
Columnista Cápsulas. //
Qué poco por escribir alrededor de este partido, donde lo único que hubo fue una inmensa tristeza de la parcial verde.
Nacional es puntero, pero lo único que tiene son puntos, porque ni futbol ni vergüenza. Pereira es el último del torneo y antes de jugar con Nacional NO había ganado un SOLO partido, 22 fechas sin saborear triunfos.
Ante Nacional lo LOGRÓ, entiendan, Pereira ante Nacional lo hizo posible, no es levantar un equipo en cuidados intensivos, es levantar un MUERTO.
De esto, si el técnico es consciente, RENUNCIA y si los directivos tuviesen vergüenza, lo ECHAN.
Arias no sabe escoger la nómina, no sé si por complacencia con las «reliquias» o por incapacidad de ver y plantear el cotejo.
Insiste en jugar con un solo volante de marca y darle vida a Cardona, que lo que hace es opacar a Rengifo, no hay una idea de juego, por consiguiente no hay planteamiento, se dan muchas ventajas en defensa a los 13 minutos de esto vino el gol de Monroy) y se llega al arco contrario, por inspiración o acción individual.
Rengifo entró a jugar con la instrucción clara de una amarilla para ajustar la quinta y entrar limpio a los ida y vuelta de los playoffs, lo intentó de una u otra forma, pero cuando le sacaron fue tarjeta roja. Para un joven en esto, las formas tienen que ver con la instrucción del técnico, pero no, depende del informe del juez para que sea una o dos fechas; habrase visto.
Mientras los equipos de nombre tienen confrontación internacional y Liga, Nacional solo piensa en la Liga. ¿Estará aprovechando el tiempo para estructurar un juego que atraiga, o está echado a las «petacas»? Creo más en esta última porque eso es lo que muestra, hoy restregado con la pérdida ante los matecañas.
