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Nacional enlazó tres puntos ante Llaneros

Por Jorge Iván Londoño Maya. //
Columnista Cápsulas. //

Este viernes trece, que para algunos de nosotros es presagio de buena suerte, lo llenamos de buena dosis de fútbol. En primer lugar, con el partido entre el Once Caldas, otro equipo de mis afectos, y el Deportivo Pasto; en otras palabras, duelo entre el segundo y el tercero en la tabla hasta ese momento,  pleito que se dirimió a favor del blanco, que ganaba a sus anchas por 4 a 0, pero como casi siempre sucede por estos lares, quitó el pie del acelerador, y el Pasto se le acercó con 2 goles, y estuvo a pipo y cuarta del tercero; y digo por estos lares, porque vimos al Bayern goleando 6 a 1 al Atalanta,  y corría el minuto 90 y  el equipo de Lucho Díaz carburando para hacer el séptimo. ¿Qué tal?

En consecuencia, con ese triunfo, el Once asumió el liderato pero tan solo por 10 minutos, porque al minuto de haber iniciado el partido entre Nacional y Llaneros, Mateus interpone su pie derecho a un centro de Rodríguez y enlaza el primer ternero.

Los 24.300 clientes, asistencia mínima garantizada, disfrutaron de una agradable temperatura de 17 grados, que en nada les envidiamos los que vivimos en el segundo piso. La cancha del Atanasio lucía impecable como mesa de billar del otrora club Maracaibo, en donde “estudiábamos” para los exámenes de bachillerato.

Nacional saltó a la cancha con cinco “nuevos”, si tenemos como referencia el partido anterior contra el Junior. Estos fueron David Ospina, Samuel Vásquez, Simón García, Mateus Uribe y Marlos Moreno.

Por su parte, el club Llaneros, tiene en sus filas al portero mexicano Miguel Ortega, que luce, además de sus 1,93 m, una pinta de vikingo que se la quisiera Olafo; en contraste, tiene al bellanita Juan José Ramírez, que mide 1,68 m. e igualmente juega el cartagenero Jhon Vásquez, que ha probado el uniforme de varios equipos, y dejó a su marcador Velásquez con dolor en el coxis, gracias a su gambeta y velocidad. 

Bien interesantes estos llaneros, que al mando de José Luis García, enlazan jugadas y arrean el balón hasta el arco contrario, pero les falta el capataz que concrete el “salto”. Por su parte, Nacional, que repitió el uniforme negro, accionó el acelerador automático gracias al gol conseguido al minuto de juego; no obstante, generó las mejores llegadas, entre ellas dos de Morelos, un remate con sello de gol que desvió un defensa y un gol de cabeza anulado por fuera de lugar y una de Rodríguez anulada por mano previa.

Para iniciar el segundo tiempo el técnico Arias ingresa a Sarmiento por Marlos y al venezolano Bello, de frondosa cabellera que se la quisiera Dalila, por Rodríguez. Y fue precisamente Bello quien a los 30 segundos tuvo la oportunidad de aumentar el marcador, un entrevero, pero el balón sale al tiro de esquina.

Llaneros, que entre otras cosas tiene en su camiseta más publicidad que noticiero de televisión, además de la frase “Fe en el destino”, se adueña del balón, y con propiedad y seriedad toma las riendas del partido; y fruto de esa actitud, tuvo en los guayos del bellanita Ramírez, a quien cariñosamente le dicen “Chócolo”, la mejor oportunidad de empatar, queda solo frente a Ospina, pero eleva el balón que va a caer justo a la estación Estadio del metro. Luego sería Jhon Vásquez el que nos puso a tragar entero con tremendo disparo que pasa lamiéndose el vertical. Nacional, por su parte se desataba a veces del nudo  llanero y creaba sus opciones, como la que tuvo Román.  ,

Al minuto 68, pase en globito de Bello a Mateus, que entra al área y allí es atropellado  por un defensor, jugada que el árbitro Jonathan Ortiz, nariñense de pura cepa, y así lo certifican sus cachetes rojos, decreta como penal, decisión que, como casi siempre, genera polémica, pero Ortiz se sostiene. Bello es el encargado del cobro con magnífica ejecución, y sentencia el marcador definitivo de 2 a 0

Partido para Nacional que los entendidos en estas lides llaman de “trámite”, porque influye no solo el contrario, aunque no se crea, porque Llaneros tiene su joropo y dejó una muy buena impresión por su toque serio y a todo galope; sino también el partido siguiente, que en este caso es nada menos y nada más que contra Millonarios en su casa; una magnífica oportunidad para sacarnos no la espinita, sino la flecha envenenada que nos clavaron en la Copa Suramericana. Pero mejor deje así.  

Tres puntos que mantienen a Nacional primero en la tabla, con un partido menos, y a 6 puntos para inscribirse en las instancias finales.

Como vamos, vamos bien.

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