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Narradores colombianos de todos los tiempos. El «once ideal».

Por Edgard Hozzman. –
Pantalla & Dial. –
Tomado de https://revistacorrientes.com/

Los narradores y periodistas deportivos colombianos tuvieron el reconocimiento internacional, en el momento estelar de nuestra radiodifusión: decenios sesenta, setenta y ochenta, gracias a su acento neutro, dicción, léxico, pausa y personalidad.

Andrés Salcedo, fue el narrador y periodista más reconocido internacionalmente; trabajó en Alemania, España y Venezuela, países en los que fue una personalidad del periodismo deportivo, gracias a su innovación, respeto a la audiencia, voz y conocimientos de los idiomas.

Paché Andrade, en su paso por Argentina, dejo una positiva imagen como narrador, gracias a su voz, facilidad de improvisación y agilidad mental en la descripción de las jugadas y la dinámica de su narración en los eventos que cubrió.

Los años estelares de nuestra radiodifusión, se distinguieron por el profesionalismo, ética y calidez de grandes narradores y periodistas deportivos, que tuvieron eco a nivel hispanoamericano.

LOS ONCE MEJORES

En la selección de los once mejores narradores de la historia de nuestra radiodifusión, intervinieron periodistas integrales, comentaristas, narradores y periodistas deportivos de diferentes generaciones incluyendo la actual.

El narrador de mayor recordación lejos fue “el campeón», “el versátil, Carlos Arturo Rueda Calderón: oct.28-1918 -1995,

A quien un alto porcentaje lo calificó como el padre y maestro de la narración deportiva.

El costarricense llegó a Colombia con alguna experiencia radial, la que perfeccionó en nuestro país. Gracias a su agilidad mental e imaginación.

Fue testigo y protagonista del nacimiento del fútbol profesional colombiano y de la Vuelta a Colombia, el campeón fue quien proyectó y le dio identidad al periodismo deportivo.

Carlos Arturo Rueda, le dio una dinámica muy personal a su narración con un toque de fino humor y los motes con que identificó a grandes figuras de nuestro deporte: Alfredo Di Stefano “La saeta rubia”, Carlitos “Copetín” Aponte, Roberto “Pajarito” Buitrago, Efraín “el Zipa” Forero, Alfonso “el maestrico” Cañon, Martin “Cochise” Rodríguez entre muchos más. Además, identificó ciudades y pueblos destacando las cualidades regionales, Bucaramanga, la ciudad de los parques, Pereira, la querendona, morena y trasnochadora.

Pastor Londoño Pasos, fue el narrador que mejor vio y describió lo que pasaba en el campo de juego y su entorno, sin lugar a duda fue el narrador que más se preocupó por el uso correcto del idioma..

Su gran virtud como narrador la anticipación a la jugada y su gran olfato para el gol. Cuando Pastor decía, puede ser gol el esférico terminaba dentro del arco.

Jorge Eliécer Campuzano, su talento tuvo el reconocimiento de los dos grandes, Carlos Arturo Rueda y Pastor Londoño, gracias al señorío y conocimiento de las diferentes disciplinas deportivas.

Su narración, deliciosa, rítmica, ágil, elegante, cálida, objetiva y verás. Su gol no es estridente, respetuoso en el manejo del idioma y la audiencia. Estas virtudes hacen de Jorge Eliécer el príncipe de la narración.

Edgard Perea, la pasión y compromiso con su Junior y los seleccionados patrios, le dieron identidad a la narración caribe del inolvidable, Edgar Perea, quien, gracias a su idiosincrasia y voz, dejó huella como narrador deportivo.

Marco Antonio Bustos “el emperador”. Discípulo aventajado de su maestro Carlos Arturo Rueda.

En su narración había alegría, pasión, compromiso. Marco Antonio era sencillamente él, con él nació un nuevo concepto de narración, objetivo, emotivo, vibrante, original, con pinceladas de humor elegante y respetuoso. Muchos intentaron emularlo, pero fueron tristes caricaturas del emperador.

Los narradores deportivos más notables de Colombia. Foto Facebook

Armando Moncada Campuzano, Transpiraba talento, su optimismo y alegría eran contagiosos, su compromiso con su medio siglo de radio estuvo vigente hasta el último instante de su existencia. Locutor polifacético, le dio un encanto especial a su narración, en un lapso en el que los dueños de la sintonía eran, Carlos Arturo Rueda y Pastor.

El inolvidable “gordo” Moncada, gracias a su potente voz, léxico y personalidad, dejó huella como uno de los grandes de la radiodifusión colombiana.

Sergio Ramírez, Se proyectó en Medellín, en Bogotá de la mano de Oscar Restrepo, comenzó a conquistar audiencia en Radio Súper.

Su llegada a RCN, lo consolidó como narrador. En el equipo de Los Dueños del balón, contó con el respaldo del binomio: Oscar Restrepo e Iván Mejía.

Benjamín Cuello, llegó a Caracol a cubrir la plaza dejada por Marco Antonio Bustos, sin ninguna prevención y con gran respeto por “el emperador», aceptó el reto, el que no le quedo grande, hizo carrera su muletilla, “Benjamín, el dueño del Campin». Narrador alegre, dicharachero, espontáneo, de gran solvencia en el micrófono.

Joaquín Marino López, Icono de la radio caleña y del occidente, en la base piramidal de lo que fue el gran Circuito Todelar, está el nombre de Joaquín Marino López a él “lo oyeron y le creyeron un mundo de oyentes” en los panamericanos de Cali en 1971. Fue la voz deportiva del Circuito del pueblo por 33 años.

Paché Andrade, narrador de la escuela Rueda & Londoño. Ágil en la descripción y ubicación del esférico y los protagonistas en la cancha, buen olfato del gol, excelente léxico lo que le dio autonomía para una narración dinámica, respetuosa y objetiva.

Rubén Darío Arcila el poeta a quien todos identificamos como el gran narrador de ciclismo, polifacético. Recorrió la geografía de Colombia, México, Guatemala, Venezuela y el viejo continente, narrando con su lirica los éxitos de nuestros “escarabajos”. Rubencho el héroe de su historia, fue el once de esta selección, lo que demuestra muy a las claras el cariño, respeto y recordación que tiene Rubencho dentro de sus colegas.

Andrés Salcedo y Gabriel Muñoz López fueron considerados los dos mejores y de mayor recordación en televisión.

No fue tarea difícil para los encuestados, seleccionar cinco inolvidables narradores de los que salieron los once grandes. No podemos olvidar a personalidades de la talla de: Napoleón Perea quien narró el título de Pambelé en Panamá y todos los combates del inolvidable, Rocky Valdez.  La emoción del Béisbol tuvo su sello haciendo pareja con Melanio Porto.

Jaime Tobón de La Roche, pionero del periodismo deportivo, reflexivo, pausado, descriptivo, inolvidable el cubrimiento que hizo del 4 -4 Colombia, Unión Soviética en el Mundial de Chile 62, narró el único gol olímpico de todos los mundiales, el de Marcos Coll.

“El Patico” Rios se inventó las transmisiones de visitante detrás de Millos y Santa Fe por La Voz de Bogotá. Quien bautizo al clásico filipichín bogotano como, “El patico Ríos” fue su maestro, Carlos Arturo Rueda.

El Tato Sanín narró desde el Maracaná el gol más bello de James, con excelente verso épico, en el mundial Brasil 2014.

Rafael Araujo fue » el dueño» del Pascual Guerrero, en Cali y buena parte del occidente del país, la audiencia fue suya durante un lapso respetable. Sus frases y muletillas pegaron y se quedaron en la memoria de la afición.

El narrador hípico número uno fue “el Jinete del Aire”: Alberto Díaz Mateus. Su relato se escuchaba en medio del fútbol. Su voz tronaba en el hipódromo de Techo y  el Campin. Binomio inolvidable, Alberto Díaz Mateus & Gonzalo Amor.

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