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¡ No podemos seguir así…!!! (María Victoria Zapata, Dama Roja del comentario)

MARIA-VICTORIA-ZAPATAPor María Victoria Zapata

*Pero es imperativo que el técnico deponga su soberbia, que  unos y otros hagan un examen de conciencia, reconozcan y corrijan sus  errores.

Dos goles,  ambos del  volante argentino Hernán Hechalar  quien reaparecía  en el juego de ayer,  en los primeros cuatro minutos del partido, constituían un buen augurio para  ese  DIM que,  con un serio déficit en definición en el actual torneo, vulneraba rápidamente y  no en una sino en dos ocasiones el arco verdiblanco del Deportivo Cali.

Sin embargo  la esperanza y la  cómoda ventaja roja fueron tan fugaces como ese 2-0  en el  comienzo  del partido y la anotación  del  descuento, de delantero  Mateo Casierra  cinco minutos después, por  desconcentración defensiva del DIM, empezó a mostrarnos el   corto recorrido entre el cielo y el infierno,  el camino  de una  vertiginosa  y vergonzosa  caída, por goleada, en la décimo quinta fecha de la Liga Águila II del 2015.

No pudo ampliar la ventaja el DIM pese al dominio del balón y a las opciones que tuvo en el período inicial, y el frágil 2-1 con el que saltó al gramado en el complemento se hizo añicos  no solo con el ingreso del atacante azucarero  Rafael Santos Borré, sino, además,  por la ausencia de fútbol, de actitud y  de convicciones,   sustituidos por  la  desconcentración, la displicencia y los errores  desde el banco con los relevos.

Ante la incapacidad de  una zaga  en la que no respondió ninguno de sus integrantes, un medio campo  en el que Cristian Marrugo  fue un  luchador  en solitario y un ataque inoperante e inútil, el pasivo  DIM del segundo tiempo  vio pasar de largo al Deportivo Cali, lo vio celebrar   tres anotaciones más con su afición  y, lo peor de todo,   se dejó absorber, sin sonrojo, por su fútbol,  su táctica, su voluntad y sus goles, en un  2-4  que nos llena de  vergüenza y desazón por la carencia de  coraje en un Medellín derrotado por su propia apatía.

Ya es hora de despertar
El sueño de Sudamericana  se esfumó, los ahorros en reclasificación se agotaron y la pérdida de posiciones en el presente torneo es demasiado preocupante.

El Deportivo Independiente  Medellín se durmió en los laureles y así no podemos seguir…!!!

No podemos seguir haciendo experimentos en la defensa, inventando con Didier Moreno como lateral y alineando jugadores como Carlos Valencia, Luis Carlos Arias  y Andrés Mosquera, cuyo rendimiento actual nos les permite aparecer ni en la suplencia. Tampoco podemos   darle la espalda al  “bajón” del cancerbero Anthony Silva.

No podemos pulverizar la primera línea de volantes con la exclusión de Moreno, que si bien funcionó ante  el Junior,  dejó a Daniel Torres  en completa orfandad, con resultados, como ya lo pudimos comprobar en el estadio Palmaseca, catastróficos para el capitán rojo y para el DIM.  Nos quedamos sin filtro en mitad de campo.

No podemos continuar en esta feria del despilfarro, con el desmedido desperdicio de cuantas opciones se fabrican y   transformado en  ventajosa contribución  para el  equipo contrario. ¿Cuál es el trabajo de Caicedo en los entrenamientos, que no se cansa de malograr una y otra vez las oportunidades de gol?

No podemos  pretender que un gol o dos,  anotados de manera temprana, sean garantía de   triunfo en un equipo que, como el DIM, se desmorona en los segundos tiempos y, además, su  ineficacia en pórticos contrarios ya es suficientemente reconocida por sus contendores. Los resultados se obtienen con  tácticas, con continuidad, con identidad  y, fundamentalmente, con goles que marquen o amplíen la diferencia frente al rival.

No podemos seguir regalando 45 minutos.  Los partidos duran 90 minutos y el  fútbol, el oxígeno y  la combatividad, solo le alcanzan al DIM para un tiempo, generalmente el primero, o una fracción de él.

No podemos continuar con sustituciones que no se compadecen de las necesidades del partido ni del nivel de los jugadores. ¿Por qué  fue relevado Hernán Hechalar , ayer? ¿Por qué fue tan tardío el ingreso de Fabio Burbano, un jugador para el que hay poca oportunidad y continuidad no obstante la ineficacia del ataque rojo? ¿Por qué se insiste con la titularidad de Luis Carlos Arias y Carlos Valencia?

No podemos seguir haciendo ensayos con inoperantes módulos que   echaron por tierra los cimientos de la identidad conseguida y  lograda por el equipo en los primeros juegos del campeonato. Módulos   que hoy son maleables, permeables    e  incapaces de  preservar y/o remontar marcadores.

No podemos repetir  más la frustrante  e indecorosa  historia de los partidos ante Equidad. Cortuluá y Patriotas ni la vergonzosa  derrota  ante el Deportivo Cali. Una cosa es perder  con dignidad y otra, muy diferente,  entregar en bandeja  de plata la victoria al rival.

No podemos seguir sacando disculpas en  cada derrota. Es hora de que  Leonel Álvarez reconozca que los  errores presentes  tienen su origen  en el manejo de  un cuerpo técnico  que hoy  luce tan confundido y obnubilado como los jugadores rojos  en la cancha. Infortunadamente, el fallo es generalizado. Desde la confección de la nómina, hasta  los esquemas tácticos y los relevos han sido equivocados en  los recientes partidos jugados por el DIM.  Nada, absolutamente  nada excusa el bajísimo rendimiento del equipo en sus últimas presentaciones.

Enderezar el camino, una obligación
Boyacá-Chicó (partido aplazado de la octava fecha, que se jugará en el estadio La Independencia el próximo 14 de octubre) , Uniautónoma,  Millonarios y Envigado en condición de local y Junior y  Alianza Petrolera a domicilio, son los juegos que le restan al DIM en la fase clasificatoria del torneo.

Ante  estos rivales, Independientemente  Medellín está en la obligación de mostrar otra cara, otro fútbol y otras ambiciones.No podemos ceder más puntos, no podemos regalar más partidos, no podemos continuar por este  tortuoso  sendero   que, irremediablemente, nos conducirá a un fracaso más.

Personalmente,  aun  creo en la idoneidad de nuestro Cuerpo Técnico  y  en  la capacidad  y talento de los jugadores rojos, muy  a pesar de las dificultades actuales.  Pero es imperativo que el técnico deponga su soberbia, que  unos y otros hagan un examen de conciencia, reconozcan y corrijan sus  errores,  retroalimenten   sus fortalezas mentales y deportivas,  le inyecten sangre a sus venas y  sentido de pertenencia a su corazón, se fijen una meta y se convenzan que ellos pueden, quieren y lo van a lograr.  Tenemos que cambiar el rumbo.  Porque, la verdad, NO PODEMOS SEGUIR  ASÍ …!!!
[María Victoria Zapata  B.]

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