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-¿Volante de ida y vuelta?… Sí
-¿Fuerte por las bandas? … Sí
-¿Tiene gambeta?… Sí
-¿Tiene gol?… Sí
-¿Es desequilibrante?… Sí
-¿Es activo en defensa?… Sí
-¿Es activo a la ofensiva?… Sí
-¿Apoya al lateral?… Sí
-¿Puede jugar por ambos perfiles en ataque?… Sí
-¿Puede jugar de “9”?… Sí
-¿Es querido por la tribuna?… Sí
-¿Se siente en todos los sectores?… Sí
-¿Es goleador?… Sí
-¿Es contragolpeador?… Sí
-¿Es potente?… Sí
-¿Es rápido?… Sí
-¿Desborda por los costados?… Sí
Estas características las reúne hoy uno de los principales jugadores que tiene Nacional, que respondió con goles en momentos decisivos de la Copa Libertadores.
Nació y creció en el barrio Las Palmeras de Cartagena. Fue goleador del fútbol aficionado de la Liga de Bolívar. Perteneció a la Escuela Afucar.
Debutó profesionalmente con Nacional en 2009 en donde jugó hasta 2011. Advirtieron sus orientadores que necesitaba respirar otro aire, otro equipo y lo prestaron a Millonarios en 2012.
De la escuadra azul en donde estuvo un semestre se marchó para Patriotas y cuando empezaba a despuntar lo requirió Juan Carlos Osorio para que volviera a Nacional en el segundo semestre de 2013.
Ese roce en dos equipos profesionales no fue suficiente para que diera la medida como titular de Nacional en donde le correspondió vivir unos partidos duros porque era fuertemente resistido por la tribuna.
En sus comienzos fue un “9” goleador pero una vez llegó al profesionalismo encontró que tenía que mejorar en aspectos básicos para esa posición. Con buen criterio fue ubicado como extremo (como le gustaba a Juan Carlos Osorio) y de a poco fue asimilando la cartilla para ese puesto.
Entre silbatinas de la tribuna y la orientación de sus técnicos fue ganando en confianza a tal punto que rápidamente cambió esa resistencia de los hinchas por aplausos.
Aparece con goles claves en Copa Libertadores, el reconocimiento de la tribuna y la motivación de Dominique su hija que nació el 16 de junio de este año para ganarse un puesto fijo en la escuadra verde.
Nunca se dio por vencido a pesar de la fuerte oposición de los hinchas que no lo querían ver en Nacional, explotó su velocidad, potencia y desborde para ganarse el amor de la tribuna.
Difícilmente se encuentra hoy en el campeonato colombiano un atacante fuerte en las bandas con un gran poder de sacrificio para ser activo tanto en defensa como en ataque.
Por eso hoy por hoy Orlando Enrique Berrio Meléndez, 25 años, es jugador top de Atlético Nacional.