Por Jorge Alberto Cadavid M.
Columnista Cápsulas.
La amplia ventaja lograda en la ida convirtió la vuelta en un partido de trámite, a pesar de ello, al campo saltó la titular para tomar en serio el compromiso.
Para resaltar la gestión de un técnico joven, que recibió una oportunidad y con ese logro demuestra que no ha sido inferior a su compromiso, seguro le falta, dentro de ello experiencia y malicia, que se lo darán más y más partidos.
Ante el Pereira, las cosas se jugaron con algo de precaución en lo físico, controlando con base en la posesión y el orden, sin mucha intensidad.
Cuando Nacional apuró, llegó y con opción, pero la sequía goleadora es lo contrario al animo que genera la nueva copa que le llega al verde.
El trámite de la complementaria cambió, en el sentido de que el Pereira buscó con más ahínco el arco del visitante, equilibrando las acciones.
Cambios lógicos en ambos equipos, mirando al inicio del cuadrangular, Pereira logró vulnerar el arco verde y así con el triunfo dio alegría a su afición, en dos oportunidades ya nos han vencido.
La celebración cobraría una gran connotación si ante el Junior damos un primer paso para mirar el premio mayor que es la Liga.
NACIONAL CAMPEÓN.