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¡Qué Quejadera!!

James en uno de los días de descanso en Ibiza. Foto tomada de futbolete.com


Por Esperanza Palacio Molina.

Columnista Revista La Liga. 
@Revista_LaLiga.

No conozco a James Rodríguez personalmente.
Solo me le acerqué una vez, él estaba en el estadio Atanasio Girardot en una sesión de fotografía. Fue en 2014 cuando Medellín estaba buscando la sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud. Me le acerqué para solicitarle que nos ayudara en la campaña de difusión de la candidatura, exhibiendo un pequeño cartel inofensivo pero de gran valor para las aspiraciones de la ciudad. No cruzamos más de cinco palabras, él miró a un señor que lo acompañaba, el señor en cuestión le dio su aprobación con la cabeza, James alzó el cartelito y yo tomé la foto. Ese ha sido el único pasaje de la vida mía y de James en el que nos hemos cruzado.

Lo he visto jugar, claro, admiro su calidad técnica. Para mí, James es un jugador con esa gracia especial que se distingue en los cracks. Y fue esa gracia la que lo llevó al Real Madrid, sí, a uno de los clubes más grandes que hay en el universo del fútbol.

Infortunadamente a él se le subió (en algún momento) su calidad a la cabeza e hizo tonterías y por esas tonterías ha pagado precios muy altos. Pero lo peor es que a los colombianos fanáticos de James se les subió la soberbia y han sido capaces de pordebajear a técnicos y directivos porque James no fue titular regularmente en el Madrid.

Son tan soberbios, tan pero tan atrevidos, que han sido capaces de cuestionar a quienes no tienen cuestionamiento. Un ejemplo: para el mundo entero Zidane es el mejor técnico del momento, consiguió todo con el Real Madrid, está en el Olimpo, allí donde ya vivía hace rato por su calidad como jugador y que hoy ratifica como técnico. Ese puesto en el cielo donde habitan las estrellas lo tiene ganado Zidane con creces gracias a sus dos versiones futbolísticas. Sin embargo, en Colombia se habla de Zidane con desprecio porque no ha tenido a James como uno de sus jugadores indispensables.

¿Quién le puede cuestionar al técnico del Real que James no haya sido clave en su esquema, si con ese esquema sin James ganó todo?

Yo también hubiera querido ver a James en la cancha jugando en la final de la Champions, hubiera sido majestuoso para él, pero si el técnico decidió otra cosa, y esa cosa le dio el título, es inútil discutir lo que no tiene discusión.

Aquellos que se creen con derecho de exigir, desde aquí, desde tribunas comunicacionales, desde corrillos y oficinas, desde aulas y cafés, que James debía estar siempre en el campo de juego solo han conseguido dañar la imagen del jugador. Son una jauría de críticos insanos que echan veneno por las redes sociales y han sido más malos que buenos
para la hoja de vida de James Rodríguez.

Ojalá James siga su carrera de crack sin pararles tantas bolas. Que no se le olvide que tiene dos títulos de Champions en su haber y millones de dólares en su cuenta bancaria. Por mucho menos hay jugadores que darían la vida.

James ha tenido el mundo a sus pies, es más, todavía lo tiene y le faltan años para seguir sumando títulos y dinero. Tiene su vida asegurada, vive en la burbuja de las estrellas. Sería lindo que alguien le dijera que a veces no es bueno quejarse, sobre todo cuando no nos falta nada.
(Columna publicada en la Revista La Liga)

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