Capsulas de Carreño

¿Quién es? ¿Quién es? Ya lo voy a decir

Estadio del Deportivo Cali. Buen encuentro que mereció goles, Cali – Nacional, con una de las figuras, Daniel Muñoz. Foto @Nacionaloficial.

Por Jorge Iván Londoño M.

Anoche no fue “Pachito Eche” el que armó el bochinche en  Palmaseca, fueron los “ajedrezados” (blanco y negro) de Nacional con su fútbol asociado, sus llegadas, sus balones contra los postes y sus atajadas.

La lógica arremetida del Cali en los inicios del partido, que cogió a Nacional mal posicionado en su retaguardia, fue disminuyendo a sus justas proporciones cuando los jugadores verdolagas entendieron que había comenzado el partido, se despeinaron, se sacaron la camiseta por fuera y a jugar se dijo.

A pesar de la presión azucarera, Nacional tuvo opciones de irse al ataque, una de ellas con Daniel Muñoz (qué clase, por Dios) quien es derribado en el área, pero como ya se está volviendo costumbre, y para no desentonar, el de amarillo vestido se hizo el Edilson. La opción más clara fue un remate de media distancia de Jarlan, que el portero azucarero, con nombre y apellido londinenses, despeja con maniobra de hombre araña, intervención con la cual comienza a labrar su extraordinaria actuación, para terminar como la figura del partido. Cuadrado no se quedó así, y redondeó la faena con buenas intervenciones.

En el segundo tiempo Nacional regó el gramado con su esencia futbolística. Sale Baldomero que tenía amarilla, entra Rovira y comienza a sonar el “Pachito Eche” magníficamente interpretado  por la banda “Los Piratas” integrada por Jarlan, Helibelton, Muñoz,  Ceppelini y su director Barcos.

La balanza de opciones de gol, recargada con creces a favor de Nacional, por poco se desequilibra ante una rápida salida del Cali, que concluye con una llegada mano a mano, que Cuadrado providencialmente logra superar.

Sin duda alguna los quince mil “pacientes”, pacientes por el largo regreso a casa, se santiguaron a la salida agradecidos por el empate y por haber visto en vivo y en directo el buen fútbol desplegado por Nacional, que con su vocación ofensiva en el segundo tiempo, y sin pecar de exagerado, hizo las veces de local.

El fútbol se hace interesante gracias a las facetas que se pueden moldear en cada partido. Si en el partido anterior contra el Magdalena, Nacional tuvo que echar mano de una buena porción de berraquelina para sacarlo adelante, para este apeló a una generosa dosis de solidaridad, construida a un toque, con profundidad y llegada por las bandas.

Los partidos cero cero en su gran mayoría resultan aburridores, pero este por su dinámica resultó agradable, y lo mejor, presentó en sociedad la idea de juego del técnico Osorio.

Qué bien por el que anoche vistió de ajedrezado.

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Un comentario

  1. Juanfer

    22 agosto, 2019 at 4:00 pm

    *Por comentario de Jorge Iván Londoño
    «No fue Pachito Eche» ni Echeverri ni Caicedo ni nada el estilo…El Cali nos estaba robando la pelota,los palos nos ahogaròn en tres oportunidades el grito de g…llll…pero al final, un partidazo del VERDE…el mejor que ha jugado en este torneo…no salió a jugar ajedrez, pero si mucho fútbol con chispazos que fueron suficientes.
    Muy buen comentario don Jorge Ivàn y creo que la «Academia Verde» abrió de par en par sus puertaS para matricular nuevas estrellas que alimenten ese voluminoso firmamento de triunfos que orgulloso ostenta.
    Juanfer, Juan Fernando Echeverri, Medellín

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