
Por Alexis García Vega
*A estas alturas del partido espero que esta pesadilla termine y que John Eduis sea inocente.
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Después de las noticias que se generan alrededor de la Selección Colombia de Mayores: la lista de convocados, que Queiroz sonrió a un niño, que le dio la mano a un viejito, que estuvo en el palco de El Campín viendo un partido del fútbol profesional, que la nueva camiseta del combinado patrio es igual a la que usa el chavo del 8 en el vecindario, etc, aparece una noticia mucho mas carnuda pero triste: la lesión de Juan Fernando Quintero, para la gente “ Juanfer” pues ya hace parte de la familia.
La ruptura de un ligamento cruzado de su rodilla izquierda, genera el dolor que produce la enfermedad de cualquier miembro de nuestra parentela, porque Juanfer ya hace parte de nuestra fibra íntima, además sus guayos reposarán por 8 meses, un largo tiempo de ayuno de fútbol, en los que sus zapatillas no acariciarán mas la pelota y nos privarán de la delicia que es ver esa relación de su pierna izquierda con la redonda.
Con el golpe en la cabeza de nuestro gran David Ospina en Italia que también lo inhabilitó de la convocatoria, el país deportivo entró en una desazón y una tristeza que afecta directamente al estado anímico general.
Para acabar de completar, un ídolo del Once Caldas, un campeón de Copa Libertadores, John Viáfara, acaba de ser detenido con fines de extradición, supuestamente por narcotráfico, según las noticias, en la “operación Gedeón” tras un año de seguimiento, el exjugador de selección nacional fue detenido, como el encargado de los pagos al personal.
Viáfara es recordado por un golazo que convirtió en la Copa libertadores del 2004 que fue ganada por el Once Caldas de Manizales, equipo que comandó.
Final que nos dejó una chistosa anécdota en el último partido con Boca Juniors de Argentina, en la Bombonera, su estómago le jugó una mala pasada, no dándole tiempo de ir al baño y teniendo que terminar el partido con sus excrementos entre su pantaloneta, alejando al hombre encargado de su marca en los tiros de esquina con el olor, Rolando Schiavi su marcador, no soportó semejante misión. Viáfara parece haberse metido un autogol.
¿Cómo explicar este hecho que acaba con su vida en libertad?
La cultura, o la falta de preparación, o las amistades, terminan determinando las actuaciones de nuestros futbolistas, que no encuentran de donde agarrarse cuando la vida real aparece, sin las luces del estadio, sin la ovación de los aficionados, sin las órdenes precisas sobre qué hacer cada día, cuando suena el último pitazo que determina que el fútbol , para lo único que se había preparado, no va más.
A estas alturas del partido, espero que esta pesadilla termine y que John Eduis sea inocente.