
Por María Victoria Zapata B. //
Columnista Cápsulas. //
Otra derrota del Deportivo Independiente Medellín en Liga, 1-2 ante Santa Fe, ayer en El Campín. Un DIM pasivo en defensa y estéril en ataque, con 9 jugadores en el segundo tiempo y muy poco de fútbol en los primeros 45 y mucho de amor propio en el complemento, además de un arbitraje inequitativo y localista , resumen el partido de la décimo tercera fecha, que dejó al Equipo del Pueblo al borde de la eliminación.
El primer tiempo mostró al decepcionante DIM que hemos visto durante la casi totalidad del campeonato. Sin similitud con el ordenado y colectivo cuadro rojo que derrotó en su juego anterior al Atlético Junior en el Atanasio Girardot su bonito futbol fue, como ha ocurrido otras tantas veces en los últimos meses, flor de un día.
Ante el onceno cardenal, el DIM implementó nuevamente un 4-4-2 y ubicó a Francisco Chaverra en mitad de campo. Pese a su ataque a partir de las transiciones rápidas, fueron pobres los primeros 45 de un Medellín al que le faltaron fútbol, asociación, volumen ofensivo y definición. Sin aporte individual ni colectivo, ni Enzo Larrosa ni John Montaño fueron solución en su línea delantera.
Santa Fe, con su habitual manejo del balón aunque notoriamente desmejorado en su fútbol, dejó nuevamente en evidencia la liviandad de la zaga de Independiente Medellín, anotó dos goles, con Luis Palacios y Helibelton Palacios, en los minutos 32 y 60 respectivamente y defendió su ventaja hasta el pitazo final.
Las expulsiones de Didier Moreno, al término del período inicial y de Alexis Serna, al minuto 54, se produjeron ambas por doble amarilla e hicieron presagiar goleada Sin embargo, después de la segunda anotación santafereña, hicieron su aparición el fútbol, el amor propio y la combatividad en el DIM y, no obstante su inferioridad numérica, mostró más argumentos que en los primeros 45 de juego.
Pero no bastó con la anotación de Francisco Chaverra al minuto 70, con las sustituciones ordenadas por el técnico Restrepo- Perlaza por Mena, al minuto 46, Hayen Palacios por Fabra, al 57,y Montaño por Loboa, también al 57, por la mejoría en el fútbol ni por la inyección de voluntad, esfuerzo y ardentía del DIM. El “regalo” de los 45 iniciales y falta de efectividad le pasaron por enésima vez cuenta de cobro al equipo que volvió a caer, ante el cuadro cardenal.
Y en esa derrota, 1-2, la quinta en Liga y que prácticamente sentencia la eliminación en el primer torneo del año, varios aspectos quedaron una vez más en evidencia en el juego visitante de Independiente Medellín ante Santa Fe: Las fisuras de la zaga, que se hicieron más visibles en las dos anotaciones cardenales; la ausencia del polaco, jugador que siempre se mueve en función del fútbol colectivo y la búsqueda de espacios, características que no se observaron en los dos delanteros titulares rojos , con bajísima calificación, en El Campín.
Tampoco podemos pasar por alto las expulsiones del capitán Didier Moreno ni del centrocampista Alexis Serna. Ambos, de manera irresponsable, le fallaron al equipo ayer, en un partido y en la recta final de la fase clasificatoria, en los que no se puede (ni podía) dar ventajas, y menos de este tipo, a ninguno de los rivales que resta por enfrentar. Igualmente, el arbitraje del central Álvaro Meléndez, del Magdalena, inexperto, sin equidad en juzgamiento y sanciones y que afectó al DIM.
Ya con otra derrota que reafirma el decepcionante presente del DIM y al margen del mal arbitraje, de las expulsiones de Didier y Alexis, del notable esfuerzo por empatar el partido, y de todas las circunstancias que enmarcaron el juego de rojos de la tercera fecha, el 1-2, en El Campín nos devolvió a la realidad de un equipo al que le faltan nómina, trabajo desde la Dirección Técnica y muy especialmente dirigentes. Ni este nuevo revés en Liga ni la eliminación anunciada con tanta anticipación nos toman por sorpresa.
María Victoria Zapata B.
