Capsulas de Carreño

Se va el maestro

Por Julio César Rodas Mejía.

 

 

*Ahora se va al cuartel del retiro. Lo merece como el que más. Pero lo añoraremos por siempre.
=====

Sevilla, Valle, está incrustado en los confines de las montañas quindianas, cerca a Caicedonia. Ambos pueblos parecen ser más paisas que vallunos y todo porque son la prolongación de la colonización antioqueña que dejó sembrada el hacha en un parque de la vecina Armenia.

Allá nació el mas antioqueño de los vallunos, tal como es «Pachito eche» el más valluno de los paisas. Orígenes prestados, fronteras inocuas que solo deberían existir en la cartografía.

Wbeimar Muñoz no «ancló en Antioquia «. Casi nadie sabe dónde nació pero todos sabemos que «es de aquí».
El periodismo deportivo perdió precozmente un buen narrador, pero ganó al más ecuánime, serio y ponderado comentarista de fútbol. Y su audiencia también ha podido disfrutar de su eximio gusto musical.

Muy a comienzos de la década añeja del 60, cuando Radio Visión era un estandarte de la radio, cuando en sus ondas cabalgaba «Clarín» de Miguel Zapata Restrepo y cuando voces como la de Carlos Mejía Saldarriaga o Diego Vargas Escobar inundaban nuestros hogares, los párvulos nos deleitabanos en las tardes domingueras escuchando las transmisiones futboleras en la voz inolvidable de Jaime Tobón de la Roche y los comentarios del argentino Luis Fernando Barros. En estudios un jóven advertía a Tobón sobre las novedades en otros estadios y narraba los goles de las otras plazas. Ese era Wbeimar Muñoz Ceballos, el maestro.

Desde ahí nuestros oídos se enseñaron a escucharlo, a aceptarlo y a respetarlo, por serio, oportuno y concreto.
Tan profesional que, enamorado de su oficio, se graduó cómo técnico de fútbol, para no improvisar, ni chambonear. Todo un ejemplo de calidad profesional.

Creó su propia empresa con un lema que era toda una verdad:»Wbeimar lo dice, una voz libre en el deporte».
Después la vida me regaló la oportunidad de tratarlo personalmente. Tuvo un emprendimiento que debió prolongarse en el tiempo, pero que la violencia despiadada lo hizo abortar. «La caravana del deporte» llevó a muchos municipios distintas representaciones deportivas para hacer en esas poblaciones un festival deportivo en el que los deportistas locales interactuaban y competían con los mejores seleccionados antioqueños.

Allí estuvimos con Néstor Armando Alzate, el Tato Sanin, Fernando Calle y otros periodistas. Pude compartir en su empresa con su hijo Juan Carlos y su asistente Mariela Córdoba y él y yo nos «pegamos» una caminada de varias horas en medio de un aguacero terrible y de la oscuridad absoluta desde la entrada a Betania, hasta la plaza de Andes, porque los vehículos habían quedado atrancados en el pantano. Esas horas de plática del maestro serán inolvidables. No fue sino esa oportunidad, única y suficiente.

Cuando, hace ya unos años se terminó «Wbeimar lo dice» quedamos medio huérfanos. Sus comentarios en televisión corroboran su calidad profesional y sus eximias cualidades personales, que le permiten hacerle esguince prudente a diatribas excecrables.

Ahora se va al cuartel del retiro. Lo merece como el que más. Pero lo añoraremos por siempre.
Julio Rodas.

Compartir:

2 comentarios

  1. Julio rodas

    29 enero, 2023 at 2:58 pm

    RESPUESTA DE JULIO RODAS
    Gracias emérito funcionario por tu mentolado comentario
    Julio César Rodas

    Hincha de Dim
    Envigado

  2. Jorge Iván Londoño Maya

    27 enero, 2023 at 11:24 am

    POR COLUMNA DE JULIO CÉSAR RODAS
    Hombre Julio César, maravillosa esa cercanía que tuviste con Wbeimar, repleta de anécdotas. Hago parte del ejército de seguidores de sus opiniones llenas de conocimientos. Para él solo queda un agradecimiento así de grande, y una bienvenida a la gran vida de nosotros los retirados del trabajo, pero no de la vida.
    Jorge Iván Londoño Maya

    Hincha de Nacional
    El Retiro

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *