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Semis: otra vez frente al ‘viejo coco’ pijao.

Nacional tiene muy claro que Tolima de Lucas no es el Inter de Bogotá. Foto @nacionaloficial.

Por Luis David Obando. //
Columnista Cápsulas. //

* Es mejor curarse de espantos, pero sabiendo que el Tolima de Lucas no es el Inter de Bogotá.

Atlético Nacional fue un equipo chico del fútbol rentado colombiano hasta 1970. Esa condición la perdió Deportes Tolima el 20 de diciembre de 1981, en la última jornada del cuadrangular final, el mismo día que los verdolagas celebraban en Medellín, ante América, su cuarta estrella.

En esa fecha, los pijaos obtuvieron paso a Copa Libertadores, tras obtener su segundo vicecampeonato desde 1957, al empatar 3-3 ante Junior, en partido de infarto. Era el Tolima de Óscar Quintabani en el arco y el temido ariete Víctor Hugo del Río.

Algo de caudal ha pasado bajo los puentes, y desde entonces ambos equipos han protagonizado tres finales de torneos cortos: 2018-I, 2022-I y 2024-II.

En la primera, aciaga para el verde, los vinotinto y oro ganaron la estrella en el Atanasio Girardot. Los verdes devolvieron favores en el Murillo Toro en la segunda oportunidad, y en la tercera Nacional se coronó en su patio, desequilibrando a su favor esa rivalidad en finales.

Ambos equipos se enfrentan ahora en la semifinal A, sin antecedentes en esta fase con este formato de definición. En lo corrido de la década, de 16 juegos entre ambos, 7 han sido para Nacional, 5 para Tolima y 4 paridades; con 25 goles marcados por los verdes y 21 por los pijaos.

Así llegan, más bien parejos, a su nuevo duelo; pero todavía con el morbo del ‘viejo coco’ que los tolimenses fueron al final de la década pasada, justo por la época en que el verde, con Almirón en el banco y Monetti en el arco, les diera el regalito de la estrella de mitaca de 2018.

Hay que decir que ese fantasma todavía se aparece en el verde, aunque lo cierto es que hace algunos años ya no asusta. Quién sabe, pero es mejor curarse de espantos y afrontar la serie actual con la tranquilidad de contar con la ventaja deportiva por haber sido líder del todos contra todos, pero con la seriedad de entender que el Tolima de Lucas no es el Inter de Bogotá.

Por el lado B del cuadro se encuentran Junior y Santa Fe. Se podría decir del primero que llegó a esta instancia por penales, aunque así no hubiera sido la definición: le obsequiaron uno en Manizales y Dayro botó el otro en Curramba. Suficiente para ubicarse entre los mejores cuatro.

Al frente tiene a un Independiente Santa Fe con mucho aire en la casaca. Cuasieliminado y a punto de botar a Repetto a seis fechas de concluir la primera fase entre todos, cogió impulso y no conoce la derrota en Liga desde el 1° de abril, cuando cayó 0-1 en casa ante Llaneros.

En este mes y medio, por Liga ha jugado 7 encuentros, de los cuales ha ganado 4 y empatado el resto. Su fortín es el Nemesio Camacho, pero no lo hace nada mal de visita. Repetto por fin le dio la oportunidad de brillar a Bustos y Rodallega sigue inspirado. Huele a finalista.

EXTRATIEMPO. A ver qué se hace con la calidad arbitral y con el espíritu deportivo de los jugadores y técnicos en los seis partidos que restan del torneo actual. No más errores ni payasadas, no más acomodos ni mal teatro. A ver, también, si lo poco que falta salva lo poco que se hizo en las 21 jornadas anteriores.

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