
* Lo ideal: que la primera fase resulte de verdad definitoria, no de trámite clasificatorio.
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Por Luis David Obando. –
Columnista Cápsulas. –
Ya decía en la primera parte de esta nota que otro gallo cantaría en este Mundial (y en los sucesivos), si la primera fase entre 48 equipos dejara de ser un trámite de cumplimiento del espectáculo, y resultare en realidad definitoria de todo lo siguiente, hasta la gran final.
En resumen, sería tan fácil como mantener la estructuración inicial de los grupos tal cual está, con el sistema de sorteo para su conformación. Ya en competencia, serían los números reales y globales los que entren en juego, no la posición en cada grupo de la primera fase.
Con una tabla de clasificación general que excluya a los cuartos de cada grupo y saque a los últimos 4 de los 36 restantes, se eliminarían distorsiones tales como un enfrentamiento prematuro entre Países Bajos y Marruecos (entre otras similares); o la eliminación de Irán, teniendo mejores números que Cabo Verde, clasificado con el sistema actual por ser segundo.
Un modelo para armar
En este ejercicio de reordenamiento que obedezca a la justicia deportiva (es decir, los resultados), los play offs, de 16avos en adelante, también quedarían conformados con base en la misma tabla de clasificación general.
Los cruces de juego se harían así: se toman los primeros 16 equipos de la tabla, y se les enfrentan los siguientes 16, pero ordenados de abajo hacia arriba: el 1 queda con el 16, el 2 con el 15, y así sucesivamente (ver gráfica).
Eso nos da 16 encuentros (precisamente 16avos de final), para cuyo cuadro principal de competencia se toman dos columnas enfrentadas, con una partición horizontal arriba/abajo, que se dividen en cuatro cuadrantes (A, B, C y D), como también muestra la gráfica.
Los cuatro primeros de la tabla se siembran en el mismo orden, y de ahí en adelante la distribución se realiza según un modelo que, manteniendo la equidad, privilegia el respeto al desempeño de cada selección en la primera fase, la de grupos.
De ahí en más, obviamente está el camino asfaltado para las sorpresas y los ‘palos’, pues precisamente de eso se tratan las justas deportivas. Cualquiera puede llegar a la final y a levantar la copa, pero así el fixture le da valor real, no relativo, a lo logrado en la primera fase.
Fixture de fases definitorias
Se barajan entonces los juegos y la progresión a la final desde ambos lados del cuadro de competencia. Primera observación: ni por casualidad, ni siquiera uno de los 16 juegos coincide con el cruce realizado por el modelo actualmente utilizado por la FIFA.
Un ejemplo de seguimiento podría ser Colombia: empezaría midiéndose a Australia para, de ganar, esperar en octavos al ganador entre Suiza y Ghana. Solo ahí habría un match con lo actual, pero más adelante y con esas condiciones.
Sigamos con el ejercicio: digamos que en ‘estos’ octavos vencemos a los ghaneses. Entonces nos mediríamos, ya en cuartos, al ganador de las llaves Argentina / Senegal y Croacia / Bélgica. ¡De infarto el recorrido! Y así, obviamente, para cada selección según la tabla general.
¿Qué tal una semifinal Francia vs. Brasil (o Inglaterra vs. Países Bajos); y la otra Argentina (o Colombia) vs España o el coanfitrión México, o Alemania si hubiera traído con qué?
Conclusión
Sea como fuere, no dudo que con un sistema así habría no solo equilibrio y justicia, sino emoción y alta exigencia desde el primer día y permanentes. Sin hacer esperar, como ahora, a que por fin terminara la desabrida primera fase.
Soñar no cuesta nada, y cuando se tiene tiempo, se vale echar globos. Pues ahí va el mío. ¿Qué tal que el vuelo lo lleve empujadito a Zurich y le caiga a algún dignatario FIFA en su escritorio, y hasta lo lea y se interese un poquito?
Lo dicho: soñar es gratis (por ahora). Al menos en la dimensión onírica, valdrá la pena contar con un sistema de clasificación (primera fase) y definición (play offs) acorde a la estatura deportiva de un Mundial de Fútbol, no solo a su condición natural de gran espectáculo masivo (marketing puro y duro), como cualquier concierto de celebridades.
