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Son de la Loma. Tormenta en el desierto.

Javier Hernández Bonet y unos cálculos molestos en pleno Mundial. Foto tomada de semana.com.

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Por Rubencho.

 

Sobre ese mar de arena mundialista en Catar, con goles en contra y goles a favor, alcanzamos a leer, sabios, borrosos jeroglíficos que hablan sobre el conjunto de relaciones fisiológicas y psicológicas en el organismo cuando se le somete a fuertes demandas: “Sopló cansancio eterno la boca de la esfinge”.

Es lo que acaba de pasar en la Copa Mundo con ese “camellador” enorme, Javier Hernández Bonnet, director del Gol Caracol, la joya de la corona o el pozo petrolero de la poderosa empresa.

A cada persona le conviene conocer tanto su nivel de estrés, sus límites y capacidad de adaptación así como la dosis de presión que puedes soportar, para evitar situarse en condiciones que superen el umbral de tolerancia del estrés. Señalan los expertos que una cantidad moderada de tensión vital, esto es, de estrés, resulta saludable, por cuanto, como en el caso de Javier, ayuda a alcanzar metas elevadas y a resolver problemas difíciles.

“Amamos la fatiga con inquietud secreta”, confiesan muchos de nuestros colegas –parodiando al maestro Valencia- periodistas que en forma religiosa no faltan a las citas del deporte mundial en cualquier lugar del planeta, a punta de aguante y resistencia; sufriendo y “guapiando”, la mayoría de las veces lejos del oasis familiar pero, como algunos sostenemos, al fin y al cabo… “después de todo quién nos quita lo bailao!!”.

Se ha comparado el estrés a las cuerdas de una guitarra, que necesitan la tensión justa para emitir sus sonidos con precisión. Las cuerdas afinadas de la guitarra sonarán maravillosamente en las manos de un músico experto, porque mantiene una cierta tensión. Esas mismas cuerdas, si están flojas, aún en las manos del mejor guitarrista, no sonarían, o su sonido resultaría repelente…Sin embargo, si las tensamos demasiado, el sonido resultará igual mente desagradable. Además alguna cuerda terminará rompiéndose e inutilizará la guitarra.

Rubén Darío Arcila – Rubencho.
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