
Por Oscar Rentería Jiménez, Cali.
*Imposible que Juan Carlos Osorio no se de cuenta que esa rotación lo va a sacar del América.
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Si Tulio Gómez, como dueño del América, no mete la mano en este momento, el desastre rojo será total. La grave situación del equipo tocó fondo, después de quedar eliminado por el Cali en la Copa Colombia y de perder como local ante Jaguares por 3 goles a 2.
La rotación de Osorio no sirve y perjudica. Primero, porque el América no cuenta con el plantel ideal para hacerla. Segundo, porque la cambiadera del técnico lo único que consigue es llenar de inseguridad a los jugadores. Y tercero, porque ante tantas equivocaciones, nadie sabe quién es titular y quien es suplente. Ninguno de los jugadores, por los mismos errores del técnico, sabe en qué posición jugará el siguiente partido y que esquema utilizará el equipo. Osorio no está loco, pero parece, porque se equivoca y no recapacita.
TERQUEDAD
Juan Carlos Osorio está actuando como un principiante y por eso repite los mismos errores que obligaron a los directivos del Nacional a echarlo del equipo. Ha conseguido con su terquedad, que América esté convertido en un mar de nervios, que no juegue buen fútbol y que pierda partidos que, por su condición de local, tendría que ganar. El desorden es total, la fragilidad de la defensa es notoria, las fallas del medio campo son constantes y arriba no hay unidad de criterio para atacar y definir.
América está jugando como el peor de los equipos en los últimos años de su brillante historia. Osorio no puede seguir sintiéndose como amo y señor, cuando apenas es un director técnico que va de fracaso en fracaso. América no tiene el mejor equipo de la liga, pero tampoco para perder contra Jaguares de esa manera. Los jugadores no saben qué hacer. Están desorientados y el futuro inmediato solo muestra tristezas y tragedias.
Osorio no le hace caso a nadie. Se metió en un cuento, que ni él mismo respeta. Siento mucha tristeza y preocupación, porque si no cambia y reconoce sus errores, todo irá de mal en peor hasta el desastre final.
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EL CALI
Empatar en el fútbol conviene, dependiendo de la necesidad que tenga el equipo que lo haga. El 1 a 1 de Ibagué no fue bueno para el Tolima por su condición de local, así haya perdido tres jugadores importantes: Angulo y Caicedo por lesiones y el irresponsable de Montero por tarjeta roja.
Para el Cali tampoco fue buena la igualdad, porque su posición en la tabla es muy mala. Tiene 10 puntos, está por fuera de los 8 y el menos 4 en el gol diferencia, resulta fatal en cualquier empate. El partido del Murillo Toro no me gustó. Demasiado físico, muy interrumpido por faltas y sin figuras en los dos rivales.
En el Cali se destacó De Amores, quien con algunas atajadas evitó momentos importantes del ataque tolimense. Normal lo de la defensa, buen empate logró Robles y Teófilo como director de orquesta en el ataque, fue un fracaso. Por eso lo sacó Dudamel.
LA ASAMBLEA
Me cuentan que, para lograr su reelección, Marco Caicedo quiere hacer una asamblea virtual y no presencial en el Deportivo Cali. Así no habrá tiempo para nada, nadie podrá hablar del desastre futbolístico en los últimos dos años de la liga y tampoco de la terrible situación financiera de la institución.
Los socios del Cali merecen conocer la verdad, profundizando en el tema financiero y conociendo por qué en los dos últimos años el equipo masculino fue eliminado en todo. Si Marco Caicedo cree que lo está haciendo bien, que enfrente a los socios en una asamblea normal, donde todo el mundo tenga tiempo suficiente para preguntar y responder. Hasta la próxima.




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