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Tolima tú papá.. Por Iván Jairo Arango Mora

IBAGUÉ. Otra vez ganó el «atlético» Tolima. Nacional paga tributo a la falta de tener delanteros natos, extremos y un 9 de área.  Foto @CDTolima.

Por Iván Jairo Arango Mora


*A todos los hinchas del Nacional nos duele que nos digan de múltiples formas que Tolima es tú papá, pero desafortunadamente no hay argumentos en contrario para esgrimir, cuando miramos los resultados de los partidos en 2018 y 2019.

 

El origen de dicha paternidad viene desde que empezamos a contratar, para jugar por los extremos, a jugadores que no eran extremos en sus equipos sino mediocampistas que jugaban como aleros y/o volantes (Lucumí, Candelo y Vladimir) y a otros jugadores de poco recorrido o de pocas condiciones (Gustavo Torres, Lenis y Carlos Rivas, entre otros); todos ellos, precursores de la falta de eficacia en Nacional.

Desde ese momento, personalmente vivo del recuerdo de delanteros como Berrío, Ibargüen, Copete, Marlos y Borja que, a pesar de no haber sido estrellas, si eran jugadores que hacían goles y tenían otra actitud en el campo de juego.

Desde 2018 y 2019, adicional a esa paternidad, hemos visto como ya nos daba dificultad ganarles a equipos como Medellín, Millonarios, Cali, Junior, entre los más grandes y a muchos otros de menor calidad. Esta época ha venido siendo aprovechada por Junior para lograr campeonatos.

En mi opinión, el origen de la falta de resultados convincentes, de tener un equipo con un poderío en todo momento, de que se tenga un esquema de juego definido (así haya rotaciones) es la falta de tener delanteros natos (extremos y un 9 de área) y que, a su vez generan la falta de eficacia y de otros males inherentes a ella.

Esa falta de eficacia ha traído consigo:

  1. Improvisar permanentemente con extremos (falsos extremos). Por algún motivo, el profesor Osorio no ha dicho públicamente que no tiene “la materia prima primaria” para erradicar esa falta de eficacia, pero si ha implementado cambios posicionales y estrategias a estas alturas del campeonato, pero no le han dado muchos resultados porque es difícil pedirle peras al olmo. Los últimos posicionamientos en los extremos han sido para Jarlan y Ceppelini, quienes allí han mostrado las peores versiones de su bajo rendimiento (capítulo aparte merece saber porque han rebajado tanto el rendimiento).

 

  1. Adelantar las líneas en forma desordenada dejando muchos espacios para que el equipo contrario genere y convierta las opciones de gol.

 

  1. A los puntos anteriores, le agregamos las fallas defensivas que se están presentando más a menudo y no tenemos un portero que las corrija.

Por el lado del Tolima, Gamero no ha tenido la necesidad de hacer muchos esfuerzos estratégicos, jugando siempre con 4 defensas sin mucha salida, 3 o 4 mediocampistas donde predomina más lo atlético, pero siempre jugando con delanteros natos que crean y convierten opciones, encaran y ganan las espaldas de los laterales.

En muchos de los enfrentamientos con Tolima, Nacional tiene la mayor posesión y oportunidades de gol, pero al final el Tolima es el que los hace.

Señores del Comité Técnico y profesor Osorio, necesitamos con urgencia para el año 2020 y así borrar de nuestro léxico las palabras “FALTA DE EFICACIA”: extremos delanteros, nueve de área goleador comprobado y con buen presente y defensas centrales rápidos y con experiencia. Personalmente pienso que los jugadores extranjeros deben marcar muy buena diferencia en relación con los nacionales y desde mi óptica a ninguno de los que tenemos actualmente, les veo esa diferencia.

Continuo con la veladora encendida, pero con la llama casi apagándose.

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