Icono del sitio Cápsulas de Carreño

Tres goles, con toda tranquilidad (María Victoria Zapata B)

 

Por María Victoria Zapata B.

 

*Y pudieron ser más,  ante un Patriotas que no ofreció resistencia alguna.

 

Dueño del terreno, del balón, de las opciones y  con un  juego que combinó velocidad, individualidad  y fútbol asociado,  el DIM materializó, con un contundente 3-0, su superioridad ante el  cuadro boyacense en el juego de la octava fecha, en el estadio Atanasio Girardot.

 

De nada sirvieron el  módulo  5-4-1,  transformado  a ratos en un 4-1-4-1,  con el que el equipo visitante  encaró el partido, por cuanto desde el inicio mismo del compromiso el Independiente Medellín  perforó  su  superpoblada zaga  y se acercó con peligrosidad al arco  de Alejandro Otero.

 

La  fragilidad defensiva  de  Patriotas  contrastó no solo con la proliferación de sus jugadores de mitad hacia atrás sino con la facilidad con la que el DIM llegó a predio visitante en los primeros 20 minutos de juego.  Castro, Moreno,  Hernández  y  Marrugo    exigieron una y otra vez al golero  boyacense. Una acrobacia de Leonardo Castro en forma de media chalaca,  abrió  el marcador  cuando apenas transcurrían 19 minutos de juego. Un golazo para enmarcar.

 

Desde ese momento y hasta la conclusión del primer tiempo, el DIM se dedicó a un improductivo toque  del balón, volvió a caer en su habitual y severamente censurado conformismo cada vez que  se ve ganador por la mínima diferencia. Con ello, le dio un leve respiro a la escuadra boyacense y le permitió “compartir” el manejo del balón aunque  éste  en modo alguno  se tradujo en riesgo en el pórtico de González, por cuanto el equipo orientado por  el técnico Hárold  Rivera careció de  reacción,   de profundidad y de   llegada.  Muy pasivo  el onceno visitante y demasiado  pobre la presentación del hasta ayer invicto cuadro boyacense.  La expulsión, con roja directa,  del volante costarricense  Gabriel Leyva,  al minuto 44,   agrietó aun más  el conservador esquema táctico  de Patriotas, que fue  pulverizado por el DIM en el período complementario.

 

Con la misma fogosidad   con que había iniciado el partido,  asumió  Independiente Medellín  el segundo tiempo y amplió la ventaja, al minuto 46, con un bonito gol con el sello del capitán Christian Marrugo.  De ahí en adelante, el compromiso se constituyó  en un monólogo rojo en el que  David González  se convirtió prácticamente en un espectador más.

 

Las sustituciones  de Leonardo Castro, Luis Carlos  Arias y Didier Moreno por  Mauricio Molina, Hernán Hechalar y William Parra, respectivamente,  no disminuyeron  el ímpetu Poderoso ni  le restaron fuerza a su vocación ofensiva. Por el contrario,  se intensificó la búsqueda de la tercera anotación, que se insinuó  a través de Mao, la Goma y Valencia  llegó, por fin,   al minuto 90+2,  después de jugada individual de Molina, que capitalizó  el argentino Hernán Hechalar.

 

Esos tres goles y esos jugadores que brillaron ayer
La superioridad del DIM ante Patriotas   fue  visible y se tradujo, además, en fútbol  vistoso, virtuoso,  ofensivo, colectivo, en reiteradas  llegadas y   en tres goles… Pudieron ser  otros tres.

 

El golazo de Leonardo Castro, una joya, además las anotaciones de Christian Marrugo y  Hernán Hechalar, todas ellas sinónimo de  efectividad y de la contundencia  que le faltó al Medellín en  su juego internacional ante Universidad Católica de Ecuador.

 

Y son tres goles que, además,  levantan el ánimo para el partido de vuelta de Copa Sudamericana el próximo miércoles, ante el onceno ecuatoriano, en el difícil estadio Atahualpa,  de la ciudad de  Quito.

 

Muy buen partido de Christian Marrugo, el jugador mas destacado del compromiso,  John  Edison Hernández  y Didier Moreno. Innegable, también,  el  “envión” anímico para la tribuna, cada vez que ingresa Mao Molina al terreno de juego.

 

La de ayer es la quinta victoria en línea Deportivo Independiente Medellín, en el actual campeonato.  Le anteceden el 4-3 a Cortuluá (a domicilio),  el 1-0 a Equidad y 2-1 a Atlético Huila (en el Atanasio Girardot) y el 2-1 al Deportivo Cali (en el estadio de Palmaseca)

 

Y la  de la octava fecha,  fue una presentación roja  que renueva con fútbol, con actitud y con goles  la  ilusión en un buen torneo, en un buen semestre y, a  un nivel más inmediato, en un buen viaje a territorio ecuatoriano.

 

Pero al margen de la escasa oposición del rival (Patriotas), del  quinto triunfo consecutivo,  del  liderazgo parcial, de los  16 puntos  obtenidos al término de la octava fecha  y del protagonismo  del campeón en la Liga,  la mayor ganancia del DIM  es de tipo emocional. Porque su fútbol,  su contundencia y esos tres goles anotados en el  pórtico de Otero,  dejan en un punto muy alto la moral  roja para  su juego  del miércoles próximo ante Universidad Católica de Quito.

Sobre el particular, reitero mi fe en el DIM, no obstante  el amargo  1-1 en el   Atanasio Girardot hace cinco días.  Pese la cortedad de su nómina,  Medellín es un equipo fuerte en  condición de visitante, tiene  fortalezas tanto individuales como colectivas, cuenta con jugadores  experimentados, unos,  bien dotados técnicamente, otros,  adalides  indiscutidos algunos,  con gran sentido de pertenencia todos y con un cuerpo técnico conocedor y con  objetivos definidos.

 

Será difícil en el Atahualpa de Quito, pero sigo creyendo  en el paso a la fase de grupos. Sigo creyendo en el milagro rojo  de la clasificación  en Copa Sudamericana.

[María Victoria Zapata B.]

Salir de la versión móvil