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· *Faltándole un dedo de la mano llegó al puesto de portero. Tres famosos mundialistas ya superaron la centuria.
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Por Tobías Carvajal Crespo.
Columnista Cápsulas – Cali.
Después del estruendoso fracaso de Colombia frente a Argentina (2-8) en su estreno de Copa América de 1957, poco se esperaba. El técnico Pedro Ricardo López mantuvo frente a Uruguay, el segundo gran rival, únicamente a 3 jugadores de la Selección Valle que afrontó el partido contra los ‘Carasucias’. Ellos fueron Israel ‘Muelón’ Sánchez en la entonces línea media, además de Delio ‘Maravilla’ Gamboa y Alberto ‘Cóndor’ Valencia en la ofensiva.
En el equipo ‘Charrúa’ de aquel entonces apareció en el arco un joven portero, Roque Bernardico, próximo a cumplir 23 años, pues había nacido en Montevideo el 23 de mayo de 1935. Con estatura de 1,80 metros, era el llamado a ser el sucesor del veterano Walter Taibo. Los despachos internacionales siempre lo identificaron como Roque, pero en diálogo con su sobrino, muchos años más tarde, nos aclaró que su verdadero nombre era Roger.
Este arquero tenía una particularidad muy especial, fundamental para quien desempeña en un equipo el ingrato puesto de portero: cuatro años antes, en una desafortunada acción de juego perdió el dedo meñique de la mano izquierda.
Pero ¿ Cómo ocurrieron los hechos ?
Desde muy joven, a los 16 años y contrariando la voluntad de sus padres se involucró en el fútbol. Su primer equipo fue Aguas Corrientes de la provincia de Canelones. Precisamente jugando para tal divisa y en partido contra Wanderers de Santa Lucía, sufrió el percance. Pese a estar su equipo en ventaja de 3-0, al advertir una pelota en profundidad y totalmente libre de marca al puntero izquierdo adversario, de apellido Fuentes, intentó la última acción defensiva.
Al verlo venir midió la distancia y anticipándose al pique definitivo. Se arrojó a los pies de su rival, en esfuerzo postrero por evitar el gol. Bernardico atrapó el balón y Fuentes, sin poder evitar el choque, golpeó con el guayo el dedo meñique de la mano zurda, reventándoselo.
La amputación total del dedo, bien pudo ser motivo suficiente para que Roger Bernardico abandonara el fútbol, máxime siendo portero, pero por el contrario, sobreponiéndose a la adversidad, siguió jugando y siempre en la misma posición.
En 1954, tres años antes de la Copa América, había sido contratado por el equipo Cerro de Montevideo y dado su excelente desempeño fue convocado en 4 oportunidades al seleccionado nacional de Uruguay. En 2 ocasiones frente a Argentina y las restantes contra Paraguay y Checoslovaquia.
Al momento de ser llamado a actuar en el Suramericano de Fútbol (anterior nombre de la Copa América) debió interrumpir su luna de miel, pues escasos 6 días antes había contraído matrimonio con Haydeé Saldombide, sobrina de aquel gran jugador Zoilo Saldombide, puntero izquierdo del equipo uruguayo en los Juegos Olímpicos de 1924 en París, certamen en el cual los orientales salieron campeones por primera vez en su brillante historial. Zoilo además estuvo en el Mundial de 1930 y Copas América.
Bernardico estaba en el arco de Uruguay la noche del 17 de marzo del citado año 57, cuando Colombia, con gol del samario Carlos Arango Medina (1928-2014) a los 27 minutos del tiempo inicial, anotó el gol de la victoria, para brindar al país uno de los triunfos internacionales -categoría de mayores- más sobresalientes en toda la década del cincuenta. Primera victoria frente a uno de los grandes del continente. Fue un remate a media altura, junto al vertical derecho del pórtico uruguayo, luego de recibir un pase del puntero Alejandro Carrillo.
Aquel triunfo, lo mejor de Colombia en todo el Suramericano, mereció que un diario de provincia titulara al día siguiente: “Ante Colombia cayeron los Excampeones del Mundo por 1-0”. De los campeones de 1950, cuando el famoso ‘Maracanazo’, ninguno estuvo aquella noche. Nuestra exageración es proverbial desde muchas décadas atrás.
Y a propósito del ‘Maracanazo’ el pasado 14 de abril habría cumplido 100 años de nacido el famoso Schubert Gambetta, quien paso por las huestes del Cúcuta Deportivo. De todos los míticos jugadores de aquel 16 de julio de 1950 en Río de Janeiro, fue el tercero en completar un siglo de su natalicio, pues le precedieron Obdulio Varela, mayor que Roque Gastón Máspoli por sólo 22 días. Ambos, jugadores de Peñarol, nacieron en septiembre 20 y octubre 12, respectivamente, de 1917.