
Por Jorge Alberto Cadavid.
Columnista Cápsulas.
La hinchada, la mejor del país, está ofendida, está dolida, es la beneficiaria directa de la burla, del bullying, de los memes que duelen y atormentan la vida de un aficionado que vive y siente su equipo.
Pero para los directivos, todo tan normal, Arias en el banco.
En el futbol, ni Rengifo ni Cardona en el campo, sí Uribe, porque tampoco está Zapata.
Solo 6 minutos y golpe, cabezazo entre Arango (pierde el conocimiento) y Hernández, obliga a la sustitución del Chicho, ingresa Asprilla.
Muy poco fútbol, la resaca está viva, no hay elaboración en las jugadas, el marco es una cancha muy cerca de ser un potrero, que conspira con el espectáculo.
Partido lento, sin motivación, sin sabor, sin gracia con un desgano que desespera.
En el minuto 14, el arquero local Arboleda juega con el «cabeza dura» Hernández, lo acosa Rodríguez y una mano del defensor es para penal, lo difícil que Roldán la admita, así haya recibido llamado del VAR.
Lo que sigue es un peloteo, va y viene, trámite sin sentido, nada que inquiete en las áreas chicas, el despecho es mayor.
En el agregado, luego de que Sarmiento pierde el balón, equipo jugado, desidia en defensa, Rivaldo pica el balón, baña a Ospina y así finaliza una etapa inicial desastrosa, como para echarle sal a la herida.
Lamentable, inicia la complementaria y Arias no hace cambios.
Minuto 54. Campuzano con pase filtrado a Sarmiento, el centro que llega a Asprilla e certero cabezazo, le gana a su marcador y logra el empate.
Inmediato al gol, los cambios de Arias, saca a Sarmiento (de lo mejorcito), ingresa Moreno (de lo peorcito); además, Rengifo por Uribe. Hay progreso en el juego del Verde, Rengifo tiene que ver con ello.
Nacional le da la vuelta al partido en el minuto 74. Le ponen el balón a Asprilla, este a Morelos, jugada individual con caño incluido, pase preciso a Rengifo, llega como un 9 y da la ventaja.
A los 75, Morelos y Casco dan paso a Parra y Zapata, precauciones para mantener la ventaja.
Sexto cambio (válido por conmoción de Arango), el canterano García por Rodríguez.
Los cambios le resolvieron el problema a Arias, Asprilla y Rengifo en los goles y en el cambio de la evolución del juego, pero nada llega a cambiar el dolor de la afición fiel del Verde.
Las campanas «doblan» cuando se hacen de papel», R. Cadavid.