Por Gustavo Osorio Salazar
*Desde la escogencia de la nómina se empiezan a ganar o perder los partidos, es una máxima del fútbol.
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En Tunja montó un doble cinco y el equipo perdió juego y profundidad. Y esta noche se creyó Gardel saliendo sin contención y lógico, vimos un equipo desequilibrado, alargado y sobrador. Pero lo peor desordenado y abierto en defensa.
Voy a otra máxima: no por tener más atacantes se hacen más goles, ni se llega más a gol. Y se cumplieron a raja tabla estas frases de carrera en el fútbol. Se reflejó en el primer tiempo, Castro pasado de revoluciones, Castrillón muy inflado, Cano ansioso y Herazo lo intentaba en todo balón que tocaba, pero no llegaba el empate, porque la olvidaba enfatizar que un equipo serio no puede salir tan desconcentrado, repitiendo la historia del primer juego. Lo gráfico de otra forma, más vértigo que cabeza para tomar mejores decisiones.
Y me voy a detener en Ricaurte porque me parece injusto que el técnico lo retrase y sacrifique tanto, cuando debe ser la claridad que se necesita en los últimos metros. Jamás alejaría del arco al talento que puede sacar una o varias de la galera gambeteando con esa zurda prodigiosa en el área.
Diego Arias debe ser titular cuando entró fue un espectáculo recuperando y fungiendo de # 10, hizo descargas excelentes.
Es bueno que por momentos David saque en largo para sorprender, más de un 90% de los mismos son en corto.
Queda una lección: ni tan defensivo como en Tunja, ni tan abierto de piernas como en este juego contra La Equidad, equipo normalito al que había que vencer.
Me voy a tomar el atrevimiento de hacer de técnico para plasmar mi titular para el juego de este sábado en Barranquilla.
David, Perlaza, Murillo y Héctor Urrego, Mosquera. Arias, Angulo, Ricaurte con misión ofensiva, Castro, Herazo y Cano. Tenemos que recuperar lo perdido, ya que a estas alturas tendríamos que tener 6 de 6 en la tabla por los rivales que hemos enfrentado.
#DIOSGUIEALROJO