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Por Jorge Alberto Cadavid
Columnista Cápsulas.

Es claro que la dupla técnica en Nacional busca un orden defensivo y equilibrio, pero las lesiones sobre todo de hombres de la defensa los lleva a improvisar.
Rovira y Candelo están en posiciones donde no son prácticos y hacen falta donde si lo son.
Inicial, con displicencia en algunos jugadores, falta de actitud en otros y mala toma de decisiones por otro lado.
Las opciones son de Petrolera, ganan los duelos y además la espalda de los defensores y rápido llega la anotación local, a tiro de esquina mal las referencias para que llegue el gol.
Nacional no estaba en el juego, el dueño era Alianza, Cuadrado salvó la ampliación del marcador.
La diosa fortuna apareció en el momento oportuno, tiro de esquina, taco de Rovira , y el sueño del pibe Mosquera concreta el empate.
Lo sufrido en la primera etapa, con mucho jugador nublado, perdido, exigía cambios, pero la dupla prefirió dejar los mismos y cambiar posiciones dentro del campo y eso resultó, potenció a Andrade, Gómez y Rovira, fue otro Nacional.
Alianza cedió todo al verde, y lo aprovechó , Duque en lo único que hizo mientras estuvo, hizo la ventaja.
A partir de ello, fútbol control, pelota que circula entre los verdes, el contrario juega con 10.
Desenlace con dramatismo, confianza mató a seguridad, llegó el empate e inmediato pared González – Andrade, llegó el triunfo.
Nacional está clasificado, pero no logra consolidar una actuación convincente, hoy volvió a su cuota de dos en contra, entre sufrir y aspirar.





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