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Por María Victoria Zapata B.
Columnista Cápsulas.

*No es fácil el calendario para el Deportivo Independiente Medellín. Ni en Copa ni en Liga.
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Fueron dos golazos del DIM, ambos de tiro libre. El primero de ellos del zaguero Víctor Moreno, al minuto 53, para el 1-1 parcial . Millonarios había abierto el marcador 3 minutos antes de la conclusión del período inicial, con anotación del juvenil Beckham David Castro.
Posteriormente, y en acción nacida de un lanzamiento de esquina, el defensor (ex rojo) Jorge Arias, marcó de cabeza el segundo tanto embajador, al minuto 63. Un nuevo cobro de tiro libre, ejecutado por Edwin Cetré, al 69, igualó nuevamente la pizarra para el 2-2 definitivo en el primer juego del grupo B en cuadrangulares.
El primer tiempo fue táctico, difícil, con circulación del balón en mitad de campo y escaso trabajo para los atacantes, especialmente los locales. En el DIM, un desacostumbrado módulo con tres en el fondo (Cadavid Moreno y Londoño), Gómez y Cetré por las bandas, Alvarado y Loaiza en primera línea de volantes, Ricaurte como enganche y Pons y Cambindo adelante, en el tantas veces visto doble 9. Millonarios, sin la presencia de Larry Vásquez y Daniel Cataño por lesión, y del juvenil atacante Óscar Cortés, incorporado a la sub20 que disputa el mundial de la categoría, que se inició ayer en Argentina.
No salió el experimento.
Se vio mal Independiente Medellín con su insólito esquema. La defensa vulnerable, el equipo partido en dos y sin trabajo en zona medular, Ricaurte desconectado, lo mismo que los dos atacantes, es decir un DIM desarticulado, con el estéril pelotazo como única ruta ofensiva y dependiente por completo de acciones individuales.
Fue un invento del todo inútil, por ello el replanteamiento táctico y las sustituciones eran obligadas para el período complementario. El técnico interino Sebastián Botero ingresó, entonces, a Daniel Torres, Jonathan Marulanda y Andrés Ibargüen, en reemplazo de David Loaiza, Yulián Gómez y Andrés Ricaurte y volvió al habitual módulo con 4 zagueros.
Mejoró un poco el DIM y , con dos golazos de tiro libre, le alcanzó para igualar el marcador en las dos ocasiones en que se vio en desventaja, pero no pudo salir airoso en el primer juego local de cuadrangulares por cuanto la zaga roja sigue demostrando poca confiabilidad, y el ataque, sin un estilo o circuito definidos, se desdibuja ante rivales de exigencia como ocurrió anoche con el el cuadro albiazul, no obstante la ausencia de jugadores claves en su onceno inicial como Cataño y Cortés.
Al cuerpo técnico rojo hay que hacerle el reconocimiento de la inyección de actitud y ganas que se observa en el DIM y la búsqueda constante de alternativas de juego. Sin embargo no dejan de preocupar los problemas de vieja data como la insolvencia de la zaga y la inexistencia de una estructura colectiva en el ataque rojo. Ese juego al pelotazo, contraproducente por demás, y que deja al azar la recepción del balón por parte de Pons y Cambindo, también es otro fuerte dolor de cabeza en el comportamiento del equipo.
Calendario complicado.
A los siguientes compromisos, ante América y Boyacá-Chicó, en el cuadrangular B, es preciso sumarle los que se avecinan en Copa Libertadores. En ambos torneos jugará sus últimos partidos en condición de visitante.
En Copa Libertadores, el próximo martes, 23 de mayo, en el estadio Atanasio Girardot, y ante el Nacional uruguayo, jugará su cuarto partido y último como local en fase de grupos. Los dos restantes, con Metropolitanos (el 8 de junio) e Internacional ( 28 del mismo mes), serán en condición de visitante.
En Liga, el domingo 28, visitará al América de Cali, en el Pascual Guerrero. Con Boyacá-Chicó se enfrentará sus juegos de ida y vuelta el miércoles 31, en el estadio la Independencia, y el sábado 3 de junio, en el Atanasio Girardot. Posteriormente recibirá al América (10 u 11 de junio) y cerrará con Millonarios, en El Campín, una semana después.
No es fácil el calendario para el Deportivo Independiente Medellín. Ni en Copa ni en Liga. Y se complica más por las intermitencias que muestra el fútbol rojo, por la ausencia de estructuras tácticas, estratégicas y colectivas, por sus ya diagnosticadas carencias en sus tres líneas, que también se evidenciaron en juego de apertura de cuadrangulares, ante Millonarios.
Ayer se igualó el marcador gracias a dos anotaciones de tiro libre pero el 2-2 no satisfizo la presentación del DIM. Esos dos golazos con pelota quieta no fueron suficientes para ganar el partido.
[María Victoria Zapata B.]





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