Capsulas de Carreño

A mi manera: «Estaba escrito» (Charles Figueroa Mendoza)

 

 

Por Charles Figueroa Mendoza
Charles Figueroa

*Que Marlos Moreno y Edwin Cardona tenían una misión en el Hernando Siles Suazo.

Poncio Pilato, gobernador de Judea, después de condenar a Jesús en la cruz, había hecho un letrero en hebreo, griego y latín e hizo clavarlo en la parte alta de la cruz, en él se leia “Jesús Nazareno Rey de los Judíos”.

“No escribas Rey de los Judios, sino éste ha dicho soy rey de los judíos” replicaron los sumos sacerdotes a Pilatos, él les contestó “Lo escrito, escrito está”.
Estaba escrito, en letras de molde, sobre piedra de mármol, que Colombia debía ganar en La Paz y así sucedió. Después de un cómodo 2 a 0, sin mayores angustias en defensa, controlando con suficiencia los embates locales y regulando el escaso aire a 3.600 metros de altura, el equipo nacional parecía un tranquilo ganador del partido contra Bolivia.
Colombia no dio un recital, sin embargo mereció el triunfo pues solo un par de equivocaciones amenazaron el resultado. Mano infantil de Jeisson Murillo y resbalón de Oscar Murillo en el primer gol; equivocación garrafal del mismo Murillo y resbalón de Farid Díaz, quien para mí tuvo un buen partido, en el segundo de los bolivianos.
Estaba escrito. James Rodríguez había muerto hacía rato, el talentoso 10 del Real Madrid, no pedía el cambio porque ya Pékerman había realizado las 3 variantes reglamentarias; una pelota pasó frente a sus ojos, perdidos por el esfuerzo, como pudo cambió de frente buscando a un niño de 19 años que se ha convertido en la sensación del fútbol colombiano, Marlos la recibe, resbala y cae, se recompone, gana en velocidad, hace una diagonal hacia adentro dejando rivales en el camino y toma la mejor elección, estaba escrito, busca a Edwin Cardona y el talentoso volante no se desespera, aguanta, recibe la pelota controlando la trayectoria, y saca un zapatazo al palo del arquero, el balón se mete contra la base del palo izquierdo y los 3 puntos viajan a Bogotá, estaba escrito.
Colombia descontó tres puntos a Chile, dos a Brasil, Uruguay, Ecuador y Paraguay, y le tomó dos puntos más a Venezuela y Perú, sin embargo, el triunfo frente a Bolivia, solo servirá en la medida que sus rivales pierdan o empaten en La Paz frente al débil representativo del altiplano, y Colombia cumpla con la tarea de ganar a Ecuador en Barranquilla.
Hay quienes priorizamos las formas por encima del resultado, pero una cosa es jugar a una altura competitiva, y otra muy diferente actuar en un estadio en donde a los 10 minutos de comenzado el partido ya sientes que los pulmones explotan. Desde un micrófono, frente a una cámara de televisión, o sentado en un mullido sofá, las cosas resultan fáciles. En una cancha inhóspita, a 3.600 metros de altura donde el aire para los visitantes se hace irrespirable, el cómo pasa a un segundo plano y solo es visible el resultado.
Colombia hizo un partido inteligente y ganó sin discusión. Estaba escrito que Marlos Moreno y Edwin Cardona tenían una misión en el Hernando Siles Suazo, devolver la esperanza a un pueblo que respira fútbol y privilegia el balón por encima de todas sus desgracias. Qué importa que el dólar siga subiendo, que la inflación explote, que los políticos se roben el erario, que los niños de la Guajira y de todo el país mueran de hambre, ganó la selección, empató la preolímpica y el próximo martes vamos con todo frente al líder Ecuador.

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