Capsulas de Carreño

«Ahora que soy rico»…

*Triste noticia esta de la enfermedad del periodista peruano Jaime Bayly.

El polémico periodista peruano Jayme Bayly, publicó el pasado 16 de septiembre una columna en el medio informativo, «Peru21», titulada, “Ahora que por fin soy rico”; donde relata el padecimiento de cáncer, producto de un tumor cerebral.

Jaime Baily. Foto @es.wikipedia.org

Ahora que por fin soy rico, estoy muriéndome. Y no me sirve de consuelo que me digan que todos estamos muriéndonos desde que nacemos. Necedades, pues yo estoy muriéndome desde que el doctor Almenara me dijo que tengo un tumor en el cerebro que es inoperable. Es una suerte que sea inoperable.

Si me hubiera dicho que era operable, tampoco me habría operado, pues siempre pensé que cuando me digan que tengo cáncer, me dejaré morir sin hacerme una maldita radiación, ni una maldita quimioterapia, y ahora ha llegado el momento de ser valiente y morir con estilo. La muerte es algo que define a una persona, y yo quiero morir con estilo, si eso es posible.

Quiero morir en esta casa, en mi cama, sin molestar a nadie, sin engañarme con tratamientos estúpidos, sin condenarme a un calvario de náuseas y vómitos para vivir si acaso un año más. Nada de eso tiene sentido. Elijo morir tranquilo, a mi aire, alejado de los hospitales que tanto deploro. Mi medida del éxito siempre ha sido bien simple: ni un solo día en una cárcel, ni un solo día en un hospital.

La vida es realmente absurda, e inexplicable. He esperado tantos años a que mi madre compartiera su fortuna conmigo y cuando eso finalmente ocurre me dicen que tengo cáncer y con suerte viviré seis meses. Llevo veinte años esperando a que mi madre me haga rico…veinte años.

Mi madre no quiso vender las minas que heredó de mi padre, pues se empecinó en seguir al mando de esos negocios que ella dirigía tercamente sin entender gran cosa, dejando las decisiones empresariales en manos de dos gerentes, Pepe Pinzón y Nacho Zamorano, que eran dos ases consumados en hacerle trampas y robarle plata a la minera, sin que ella se diera cuenta.

Jaime Baily. Foto @Infobae

Pepe y Nacho se hicieron ricos manejando las minas a espaldas de mi madre. Yo no quise intervenir, pues no me correspondía, ya que todas las acciones serie B que heredé al morir mi padre, las vendí enseguida y con esa plata he vivido tranquilamente, sin necesidad de trabajar. No me quejo, he vivido bien, haciendo lo que me daba la gana, pintando, exponiendo mis cuadros, haciendo una vida de artista, sin jefes, sin horarios, sin hijos, con absoluta libertad.

Pero no he tenido éxito como pintor, no he sido reconocido como artista, a nadie le interesa comprar mis cuadros ni exhibirlos, y eso me duele, me humilla, y no debería decirlo, pero me duele que mi madre no tenga un solo cuadro mío colgado en su casa, y que mi hermana Clotilde tampoco tenga un solo cuadro mío, y que ambas encuentren siempre una excusa diplomática para no ir a mis exposiciones.

Soy un fracaso como pintor y no lo digo porque esté enfermo y muriéndome, pues el cuadro que más caro he vendido lo vendí en diez mil dólares, y me lo compró borracha mi amiga del colegio Pía Montero, que luego se arrepintió y se lo regaló a su novio español, y cuando pelearon él se quedó con mi cuadro y lo tiró a la piscina, y lo disolvió en cloro… menudo crápula.

Hace poco mi madre vendió las minas que poseia a un grupo suizo. Hay que reconocer que la vieja supo esperar el momento perfecto para vender. No quiso vender cuando le ofrecían cien millones de dólares, no quiso vender cuando le ofrecían doscientos, esperó y esperó y gracias a los chinos todo subió y terminó vendiendo en trescientos millones. Con gran sabiduría la vieja partió la torta en tres: cien para ella, cien para mi hermana, y cien para mí. Todo quedó en el banco Safra de Ginebra, pues nadie tenía por supuesto la intención de pagar impuestos. Yo tenía todo bien planeado para cuando llegara el momento soñado de heredar a mi madre, y ser por fin un hombre rico.

Fue maravilloso ver en la computadora mi estado de mi cuenta en Ginebra, y leer los numeritos que me permitirían ser rico el resto de mi vida.

Jaime Baily. Foto @efe.com

Tengo cincuenta y tres años, no tengo hijos, no tengo esposa, soy gay, no tengo novio, soy gay pero no ejerzo, estoy en el clóset, nadie sabe que soy gay o todos lo saben y nadie habla de eso porque a nadie le importa, y la verdad es que no tengo ganas de tener novio oficial porque ya tengo varios novios diminutos al lado de mi cama, que son mis pastillas para dormir, mis pastillas para controlar la ansiedad, mis pastillas para aliviar el estreñimiento, mis pastillas para bajar el colesterol, mis pastillas para que no se me caiga el pelo. Esos son mis novios, los químicos enanos, y con ellos vivo feliz y no necesito a nadie que venga a meterme la mano, yo solito me hago mi afinamiento de vez en cuando.

Lo que necesitaba era plata para no vivir todo el año en Lima. No soporto a Lima en invierno, ya que es deprimente. Me he pasado los últimos veinte años pensando cómo viviría cuando mi madre vendiera la minera y me diese mi parte. Cómo me ha hecho sufrir con su empecinamiento de no vender barato. Pero hay que reconocer que la vieja tenía razón: en su lugar yo hubiese vendido en setenta o en ochenta, lo que ella supo vender juiciosamente en trescientos limpios.

Jaime Baily. Foto @eluniverso.com

Y cuando por fin vendió y me hizo heredar y me dispuse a vivir la vida que siempre había soñado, cuando ya podía comprarme un departamento en Nueva York y otro en Buenos Aires y una casita arriba de Sitges mirando el mar, ahora que ya tengo la plata para vivir no en Lima sino en el mundo, viajando, viendo una película cada noche, comiendo donde me dé la gana, visitando museos, viendo los cuadros que otros pintaron por mí, reconociendo que el talento es una cosa que por desgracia me resultó esquiva, ahora que ya puedo vivir la película que siempre imaginé para mí, ahora ya es tarde, es imposible, tengo la plata para ser feliz y sin embargo me viene a fallar la salud, qué ironía, me dan cien millones y al mes siguiente me dicen que tengo cáncer.

Lo peor de todo es que la plata no sirve para curarme. No hay cura, no hay remedio, no hay operación que me devuelva la vida que se me escapa.

“Me dan fortuna por un lado y por el otro me quitan salud y me recuerdan que hay alguien tirando los dados y riéndose allá arriba. Maldita sea, quién me hubiera dicho que me daría cáncer por vivir en este barrio. Este fue siempre un barrio noble, tranquilo, con parques y heladeros, con vigilantes particulares, con gente que se conoce de toda la vida. Quién me hubiera dicho que las antenas que pusieron en ciertas casas vecinas traerían la desgracia al barrio: los niños más saludables enfermaron de pronto y se fueron muriendo como pollitos sin que nadie se explicara por qué se corrompían unos niños que no merecían ese final, después se murieron de cáncer y de pena sus padres y sus abuelos…

“Ahora que por fin soy rico, estoy muriéndome. Ahora que puedo irme a vivir a Buenos Aires, a Nueva York, a Barcelona, no me dan las fuerzas para tomar un taxi hasta el aeropuerto, la sola idea de estar en un aeropuerto me da náuseas, me deprime, me frena por completo. He vivido toda mi vida pensando en ser rico y cuando por fin me llueve la plata del cielo ya es tarde para gastarla y disfrutarla.

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7 comentarios

  1. Cristiam Rusel Vargas Ortega

    17 noviembre, 2021 at 11:33 am

    AHORA QUE SOY RICO
    El siempre irreverente e interesante Bayly, el Kamikaze de la vida de sus íntimos…siempre será un placer leer su producción intelectual.
    Cristian Rusel Vargas Ortega

  2. Gabriel fernando mejía orozco

    7 noviembre, 2021 at 11:44 pm

    POR EL ARTÍCULO DE BAYLY
    Don Alfredo el articulo de Baily es un texto viejo, una recreación literaria del autor.
    Gabriel Fernando Mejía Orozco, Santa rosa de osos

    Del editor. Hola Gabriel. Ciertamente. Gracias. Un escrito de Jaime Bayly, a propósito de la columna Ahora que por fin soy rico, escrita en 2013.
    El texto, presumiblemente anclado en la ficción, aspiraba sin embargo a ser creíble, y por lo visto dicha intención de confundir la realidad con lo que podía ser verídico pero no lo era, o no del todo, se cumplió a cabalidad, provocó que la gran mayoría de sus lectores asumiera como un hecho auténtico, incontrovertible, que había heredado millones y que, simultáneamente, se me había diagnosticado un cáncer terminal», escribió Bayly, en septiembre de 2017, en otra columna que tituló «Mal nacida felicidad».

    Hincha de Tablet samsing
    Santa rosa de osos

  3. Matilde Villamizar de Robayo

    4 noviembre, 2021 at 4:32 pm

    «AHORA QUE SOY RICO»
    Pero en otras fuentes veo que eso fue un ejercicio literario de Bayly en el año 2013. Que busca entonces, que feo.
    Matilde Villamizar de Robayo, Puerto Colombia

    Puerto colombia

  4. Yamile

    2 noviembre, 2021 at 8:34 pm

    POR LA NOTA CON JAIME BAYLY
    Su vida Sr Bally, está en las manos De Dios. El, tiene la última palabra, confíe en El. Yo voy por Ud y lo llevó a Cúcuta, para que le disuelvan ese tumor. Adelante! Dios todo lo puede. Ud vera.
    “ Todo lo puedo en Cristo, que me fortalece” Filipebses 4-19.
    Yamile, Ocala Florida

    Ocala Florida

  5. Iván Velasco

    1 noviembre, 2021 at 8:36 pm

    POR LA NOTA CON JAIME BAYLY
    Venga a Cúcuta Colombia acá le tengo la Curación
    Sólo tener fe y creer en Dios.
    Venga y lo vivirá usted y tendrá la experiencia que nunca soñó.
    Iván Velasco Jürgensen cel: +57 300 254 9188
    [email protected]
    Avda 12E #6N27 Condominio Aranjuez Urb Los Acacios Cúcuta Norte de Santander Colombia
    Es mi dirección y lo llevo acá mismo en Cúcuta a un Maestro que no le va a cobrar un sólo dólar.
    Bien amigo Jaime. Ud., decide.
    Iván Velasco, Cúcuta, [[email protected]]

    Cúcuta N S Colombia

  6. Jorge Martinez

    1 noviembre, 2021 at 7:54 am

    AHORA QUE SOY RICO
    Gracias don Alfredo por permitirnos leer ese regalo y clase de nota la del señor Baily, tan sencilla y simple la vida cuando de sensatez se trata.
    Jorge Martínez, Medellín, hincha del Nacional de Rueda

    Hincha de El Nacional de Rueda
    Medellin

  7. Luz Marina Toro

    1 noviembre, 2021 at 4:48 am

    QUÉ BUEN ARTÍCULO DE BAILY
    Qué buen artículo de Baily… no fue buen pintor pero sí gran escritor…este artículo nos invita a reflexionar en qué si es real que hay alguien «arriba echando los dados» y que por más planes que hagamos, Él tiene la sarten por el mango, con la fortuna de que sus planes son siempre buenos, aunque aparezca la enfermedad o el dolor.
    Luz Marina Toro, Medellín

    Hincha de Santa Fe
    medellin

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