Capsulas de Carreño

Alfredo Di Stéfano por José María Otero

 

John Cardona Arteaga.

 

 

 

Hoy sacamos del baúl de los recuerdos la semblanza de una figura legendaria del fútbol, que dejó un cúmulo de estrellas durante todo su recorrido deportivo, especialmente en River Plate de Argentina, Millonarios de Colombia y Real Madrid de España. Se trata de Alfredo Di Stéfano a quien nos referimos en la crónica anterior dedicada a Arsenio Erico.

Nos comparte José María Otero algunos aspectos de la gran relación y amistad que cultivó con don Alfredo, a quien siempre consideró como un grande.  “Era como si fuera un hermano mayor mío. Me contó muchas historias de Colombia, de River, de Europa, aunque no era mucho de hablar. Fuimos compañía tarde, mediodía y noche. Me presentó en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, donde jugábamos con los veteranos del Real los martes y los viernes. Tengo tres libros de Di Stefano, todos autografiados.”

En un tema colateral, como figura de tanta relevancia, Di Stéfano fue convocado para participar en varias películas y documentales que resaltaban la importancia del fútbol como deporte popular para llegar a grandes multitudes afines a la pantalla. Fue una faceta que le dio un agregado brillo, en sintonía con sus grandes triunfos deportivos, de los cuales se ha hablado y escrito suficientemente. Los filmes más importantes fueron:


Con los mismos colores
 (Carlos Torres Ríos, 1949), realizada durante la parálisis del fútbol argentino en noviembre de 1948, en virtud de la huelga de futbolistas; en esta película, además de Di Stéfano (River Plate), actuaron Norberto “Tucho Méndez” (Racing de Avellaneda) y a Mario Boyé (Boca Juniors).


Once pares de botas.
Di Stéfano fue Figura descollante de Millonarios y goleador en el torneo profesional colombiano en 1951 y 1952. En septiembre de 1953 pasó al Real Madrid y muy pronto fue convocado para actuar en este filme en compañía de destacados jugadores del momento como Antonio Ramallets y Ladislao Kubala.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Saeta rubia. Motivados por el éxito de Di Stéfano en el Real Madrid los productores del séptimo arte hicieron de su figura un producto rentable. Con esta película de 1956, cuya imagen principal en el tema y la actuación es don Alfredo, se hace palpable su importancia en el ámbito del deporte mundial.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


La batalla del domingo
(1963). Este filme se conoció en México bajo el título de El fútbol y yo; en ella se cuenta la historia de Di Stéfano como un hombre sencillo que consigue éxitos como jugador, en el preámbulo de su retiro como futbolista ocurrido en 1966.

Resulta llamativo el poder desplegado por Di Stéfano como figura estelar del fútbol para llegar a grandes multitudes a través del fútbol y sus derivados comerciales.

Damos paso a las notas del señor Otero. En esta oportunidad traemos varios recuerdos de José María derivados de su estrecha relación de amistad con Di Stéfano.

Para finalizar esta nota compartimos el homenaje tanguero que se le hizo a este emblema del fútbol por la agrupación española Malevaje.

[John Cardona Arteaga]

I. Miralo a Alfredo Di Stéfano en 1946, viendo el partido de reservas, y antes de ir a cambiarse para disputar el partido de primera en la cancha de Huracán. Sí, porque ese año, integró la delantera quemera con Salvini, Tucho Méndez, Simes y Unzué. Había sido cedido por River y al año siguiente volvería a los Millonarios, saldría campeón y también campeón Sudamericano con la Selección, en Guayaquil, donde fue el máximo goleador del equipo junto a Tucho Méndez con 6 goles cada uno.
En la lungas charletas que tuve con Alfredo, también tocamos su paso por Huracán y me decía que Delfín Unzué, su compañero en Huracán, iba muchas veces a la casa de los padres de «La Saeta rubia», a preguntar por su ex compañero, que se había marchado a Colombia con Pedernera y Rossi a jugar en Millonarios.
Con este equipo ganó 3 torneos: 1949, 1951, 1952, anotó 90 goles en 101 partidos. En estas dos últimas temporadas ganó el Botín de Oro, por ser el máximo goleador y anotar 50 goles en cada una de ellas. También me recordó infinidad de anécdotas en su paso por Colombia.

(Publicado el 8 de mayo de 2020)

II. El otro día lo recordábamos con un amigo. Cuando Alfredo presentó el libro: «Alfredo Di Stéfano – Historias de una leyenda», junto a los autores, en una sala del estadio Bernabeu colmada de directivos, ex futbolistas, periodistas, políticos, amigos… Alfredo, ese gran amigo con el que pasé tantas horas, me regaló el libro y me lo dedicó con mucho cariño.

Publicado el 12 de abril de 2020

III En su blog Tangos al Bardo, Otero dedicó una entrega recordando a su amigo Alfredo al día siguiente de su fallecimiento. Bajo el título Cuando un amigo se va destacó su personalidad y reconocimiento. Ahí van algunos párrafos:

“Se nos fue Alfredo Di Stéfano, y más que un amigo, se fue con él una especie de hermano mayor con quien compartí tantas horas, comidas, charlas, reuniones y partiditos de fútbol. Cuando llegué a Madrid me arrimó a la barra del Real Madrid y los vermuts del mediodía eran infaltables e interminables, como las anécdotas que brotaban de todos los rincones.

 

Él fue quien me llevó a la Ciudad Deportiva del Real Madrid y me prendí en infinidad de partidos de fútbol de los veteranos. Allí estaban entre muchos otros Pancho Puskas, el nene Rial, Amancio, Manolo Velázquez, Pachín, Marquitos, Félix Ruiz y tantas anciennes gloires, del equipo merengue.  Todos los martes y viernes, aunque lloviese o nevase, jugábamos el partidito contra un equipo de jóvenes y socios entre los que también se apuntaban los cantantes Miguel Ríos, Bertín Osborne (que recién empezaba), toreros y demás.

A continuación, el almuerzo interminable y luego las partidas de mus o dominó. Con Alfredo me unieron muchas cosas. Sobre todo, cuando estaba conmigo volvía a ser el muchachito porteño de Barracas. Le gustaba muchísimo el tango y recordaba una oportunidad en que Miguel Caló con su orquesta tocó para el equipo de Millonarios en Colombia, donde jugaba por entonces.

…En esta despedida triste, me lo recordó ayer un periodista que quería tener un reportaje con él, pero Alfredo siempre fue muy arisco, producto de una timidez mal disimulada. Al final fuimos a almorzar los tres al restaurante argentino De María y ahí se aflojó y recordamos su época de River, de Huracán, de Colombia y hasta le hice cantar el tango futbolero: El sueño del pibe, para asombro del periodista. No creía que esta misma persona era el gruñón, el de los monosílabos que trataba con la gente de prensa, siempre cortante, ácido.

En la triste despedida, lo recuerdo con ese tango de Reinaldo Yiso y Juan Puey. Lo grabó, en este caso, Ricardo Tanturi con la voz de Enrique Campos, el 14 de junio de 1945.

Chau Alfredo.

José María Otero”

http://tangosalbardo.blogspot.com/2014/07/cuando-un-amigo-se-va.html

Publicado el 8 de julio de 2014

Un tango para Di Stéfano

En 2006 la agrupación Malevaje dedicó un tango a quien fuera tanguero y gardeliano, reconociendo su trayectoria y personalidad sencilla pero arrolladora.

Cuenta Antonio Bartrina, autor de la letra de Gracias viejo, cuando estrenaron el tema:

«Estaba galardonado y nos llamaron para que presentáramos el tema en público. Nada más escucharlo se vino al escenario, tiró el bastón, vino a abrazarnos y a darnos las gracias.”

https://as.com/futbol/2008/02/14/mas_futbol/1202974038_850215.html

Gracias, viejo

Letra: Antonio Bartrina. Música: Ariel Hernández

En Barracas, la boquita de la Boca
Gambeteando los vaivenes del destino
El silbato dio comienzo a tu partido
En el césped has sido genio del encanto
No soñabas con laureles esportivos

Con tu empuje arrabalero enternecido
Solamente con jugar a la pelota
Que en la vida y en la cancha acaba en tanto
De muchacho en otros campos te entrenaste
Manejando diestra y zurda con soltura
Y templaste tu carácter con don Fierro
Sin amagos encubiertos ni rezongos
La justicia sobre todo reclamaste
No te olvidas de lo humilde de tu cuna
Con coraje impuesto por el buen criterio
Cuando grita ¡Campeón! La peña Hongo.
Gracias viejo,
Por la emoción que nos diste
Gracias viejo, Por ese fútbol de ayer
Con regates al contrario sorprendiste
En la vida y en el juego sorprende tu
honradez
Gracias viejo
Por tus lecciones de artista
Rauda flecha
Que nos logró conmover
Don Alfredo gardeliano y futbolista
Sos un malabarista del balón a los pies.

Puede escucharse el tema en el siguiente link:
https://www.youtube.com/watch?v=EO1kDH8RPIY&t=31s


Medellín, octubre de 2020

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