
Por María Victoria Zapata B. //
Columnista Cápsulas. //

Un golazo de Alexis Serna al minuto 4, otro de Francisco Chaverra al 24, un Deportivo Independiente Medellín al que sobraron ímpetu, ganas y fútbol, equipo con alto rendimiento colectivo y destacados niveles individuales, una preocupante lesión del polaco y un 2-0 con el que finalizó un partido en el que vimos la mejor versión del DIM 2026, la misma que llevábamos meses y meses esperando.
Desde el planteamiento.
Anoche, ante Atlético Junior, el DIM recobró la memoria, reivindicó su fútbol y devolvió la expectativa al hincha. Con un 4-4-2 que dejó de lado la perjudicial línea de 3 para el equipo, sin inventos ni experimentos posicionales, con un juego en el que hubo ideas, estructura colectiva, contragolpe, volumen ofensivo y derroche de combatividad y vehemencia, Independiente Medellín nos regaló 90 minutos del “fútbol del bueno” que tanto añorábamos en el cuadro rojo.
Y hubo, igualmente, rendimientos individuales destacados: Alexis Serna, su movilidad y velocidad y un golazo desde fuera del área, Francisco Chaverra autor del segundo tanto, que ayer brilló en zona medular y lució más suelto; Frank Fabra que aportó liderazgo, calidad y experiencia, John Montaño, que le abrió más posibilidades ofensivas al DIM, y el incansable polaco que no le niega una gota de sudor al equipo. Hoy estamos a la espera de noticias respecto de su infortunada lesión.
Rojo, superior.
En cuanto al equipo en general, respondió en sus tres líneas. Con el módulo de 4, la zaga se vio más segura y neutralizó sin problemas el desordenado ataque tiburón; el medio campo mostró organización, consistencia y, fundamentalmente, ideas; la delantera del DIM agotó recursos en la búsqueda del gol: media distancia, contragolpe, triangulación y cambios de velocidad, entre otros. Convirtió 2 goles y desperdició algunas opciones. Defendió la ventaja en el marcador y fue ganador indiscutido del partido.
Junior, por su parte, tuvo una muy discreta presentación en el Atanasio Girardot. Desordenado en su fútbol, errático en los pases y con escaso manejo del balón, lució frágil en defensa, acéfalo en mitad de campo e improductivo y predecible en ataque. Fue incapaz de sobreponerse tanto al tempranero gol de Alexis Serna como a la posterior anotación de Francisco Chaverra. El arquero Mauro Silveira fue su único jugador destacado en el partido de la duodécima fecha ante el DIM.
Conclusión.
Después del gratificante triunfo, que reconcilió además al DIM con el fútbol, es inevitable preguntarnos si por fin el técnico Alejandro Restrepo encontró la brújula, el equipo su rumbo, y la hinchada su fe. Sabemos que en este complejo calendario de Liga que le resta por jugar y la exigencia de Copa Libertadores en un grupo bastante difícil, Independiente Medellín necesita ratificar la recuperación de su memoria futbolística.
Porque a pesar de todas sus carencias, deficiencias y limitaciones en nómina, el DIM que derrotó anoche al Junior de Barranquilla tuvo lo que tanto le pedimos: Fútbol, ganas y ambición. En un partido que nos sorprendió y alegró a todos, el equipo le abrió una ventanita a la extraviada ilusión. Nos deja gran preocupación la lesión de Francisco Fydriszewski, jugador símbolo de esfuerzo, sacrificio y entrega en el DIM. Hoy hacemos votos por la recuperación del “polaco”. También aspiramos a que el fútbol mostrado anoche por el Equipo del Pueblo sea de ahora en adelante la regla y no la excepción. Lo necesitamos.
María Victoria Zapata B.





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