
Por Marìa Victoria Zapata B.

Excelente partido del DIM anoche ante el Deportivo Cali, en el estadio de Palmaseca.
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Con un 3-1 inobjetable y un fútbol de lujo, el Deportivo Independiente Medellín no solo jugó su mejor compromiso del campeonato sino que brilló individual, colectiva y tácticamente. Le dio vuelta al marcador, neutralizó el buen trabajo, especialmente por los costados, del cuadro local y desplegó magia en la zaga, en mitad de campo y en su ataque..
Al igual que el domingo anterior ante Patriotas, el DIM empezó perdiendo. En esta ocasión, al minuto 18, tras anotación del atacante Jefferson Duque quien aprovechó un error del arquero David González y capitalizó un rebote.
El DIM no se descompuso. Por el contrario, adelantó líneas y seis minutos después, Juan Fernando Quintero con un golazo de tiro libre desde casi 40 metros, se encargaría no solo de señalar la igualdad sino de pintar una obra de arte en el gramado del Palmaseca y obsequiarnos una de las anotaciones más vistosas del presente torneo.
Leonardo Castro, al minuto 43 y Juan Fernando Caicedo, al 52, tradujeron en goles un fútbol sorprendente, aguerrido, ofensivo y efectivo.
Después de la tercera anotación de Independiente Medellín, el Cali intentó mayor posesión del balón y más volumen de ataque a partir del ingreso de los centrocampistas Alex Castro y Mayer Candelo y del delantero Pablo Sabbag pero sin quebranto alguno para el sistema defensivo rojo. Paradójicamente, fue la vulnerabilidad de la zaga azucarera la que se puso en evidencia en cada contragolpe del DIM.
Gran partido, muchas figuras
Fue emocionante ver al Deportivo Independiente Medellín que derrotó con fútbol, autoridad y tres anotaciones al Deportivo Cali en el propio fortín verde. Porque el onceno rojo que saltó al gramado del estadio Palmaseca con algunas modificaciones en su nómina y un planteamiento con dos delanteros netos, como debe ser, mostró temperamento, equilibrio, sentido de pertenencia, ideas, asociación, volumen de ataque y, ante todo, el fútbol que los hinchas reclamábamos y esperábamos del DIM desde el inicio mismo del campeonato.
En este partido de la octava fecha brilló, y de que manera, Juan Fernando Quintero quien ayer lució el brazalete de capitán, deleitó con su fútbol que es en forma simultánea magia, arte y poesía y marcó un gol de fantasía en Palmaseca. Pero también sobresalieron Leonardo Castro, quien llevó zozobra en reiteradas ocasiones al arco de Pablo Mina y, después de los infructuosos intentos de los minutos 28 y 35, sería premiado con su anotación, la primera del torneo para el Nº 23, y Juan Fernando Caicedo con su movilidad y un nuevo tanto para el atacante que, al parecer y en buena hora, recobró su vocación de goleador . Se destacaron, además, los dos centrales argentinos Santiago Echeverría y Rodrigo Erramuspe, ambos sinónimos de seguridad, tranquilidad y confianza.
Y también fue figura el adiestrador rojo, quien en este difícil juego ante la escuadra vallecaucana acertó con el módulo táctico (4-3-1-2) y hasta con las sustituciones, como quiera que la presencia de Valentín Viola (por Castro, al minuto 61),de Daniel Restrepo (por Danilson Córdoba, al 64) y John Edison Hernández (por Eduard Atuesta, al 82), le permitió al Medellín neutralizar y controlar de manera efectiva la arremetida verdiblanca que se produjo después de la tercera anotación roja y también buscar la ampliación del marcador a través del contragolpe.
Muy buen partido del DIM en Palmaseca. Y más que la contundente victoria, nos alegran esa cara distinta que ayer le vimos al DIM, la jerarquía que por fin mostró el Poderoso, el fútbol exhibido y la mejoría en todos los frentes, que superó con creces los puntos que aun restan por corregir en el equipo. El crecimiento de jugadores como Quintero, que sigue marcando diferencia en el balompié nacional, la recuperación de la naturaleza goleadora de Caicedo y Castro, el auspicioso retorno del delantero Valentín Viola, la proyección de Daniel Restrepo y Felipe Álvarez, la solidez defensiva del equipo y el compromiso de todos los integrantes de la plantilla roja.
Y también nos complace que el técnico Juan José Peláez esté encontrando, por fin, el punto de equilibrio en ese DIM que los hinchas queremos ver. En ese DIM que anoche nos deleitó con 90 minutos de excelente fútbol, tres goles, uno de ellos de antología, y una victoria visitante de incalculable valor deportivo y anímico. Así si, Medellín…!!!
(María Victoria Zapata B.)
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