Capsulas de Carreño

Bochini, fútbol retratado en el tango

Ricardo Bochini “el Bocha”, el buen fútbol retratado en el tango

 

Por John Cardona Arteaga.
Profesor Universidad de Antioquia.
Expresidente Deportivo Independiente Medellín.

En cápsulas anteriores hemos destacado el carácter y sentido de pertenencia, como un valor que se ha desvanecido en los clubes de fútbol en razón de las condiciones de mercado, con la consecuente privación a los hinchas del goce del virtuosismo de deportistas extractados de sus fuerzas básicas, como se les llama ahora a las divisiones no profesionales de un club. La volatilidad de brillantes jugadores que son enrolados por equipos de un poder económico superior en el campo nacional e internacional, es condición de frustración para los aficionados amantes del buen fútbol.

En cuanto a la fidelidad y permanencia en sus clubes para satisfacción de sus seguidores, son elocuentes los casos de Natalio Pescia y Antonio Rattín en Boca Juniors, Francesco Totti con la Roma, Carles Puyol del Barcelona, Paolo Maldini  y Franco Baresi en el Milán, Miguel Ángel Russo en Estudiantes de la Plata, Reinaldo Merlo en River Plate, Sepp Maier en el F. C. Bayern, Sandro Mazzola y Giacinto Facchetti en el Inter de Milán, Lev Yashin en el Dínamo de Moscú, Néstor Gonçalves en Peñarol, Santiago Bernabéu en Real Madrid, Lolo Fernández en Universitario del Perú, Aldo Pedro Poy en Rosario Central, Paul Scholes y Gary Neville en Manchester United. Por supuesto en este selecto cuadro como representante del CA Independiente, se encuentra Ricardo Enrique Bochini.

Como anticipo a las líneas que dedicaremos a Bochini parodiamos a Homero Manzi: “…No habrá ninguno igual, no habrá ninguno…” Esto es más válido cuando presenciamos la decadencia del fútbol sudamericano, visible en la reciente disputa de la Copa Libertadores de América y en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Catar 2020.

En esta oportunidad evocaremos a nuestro invitado mediante un testimonio de quien fuera compañero de Bochini en su niñez, teniendo como atributo el fútbol y como esperanza un futuro triunfador en medio de la pobreza y las dificultades propias de sus años mozos. A continuación, recapitulamos la conversación con el amigo Alberto Jean Jean sobre este gran personaje.

 

Conversación con Alberto Jean Jean en Avanos, Provincia de Nevsehirs, Turquía (27-07-2019)

Es una verdadera sorpresa encontrar tan lejos de Colombia y de Argentina a un compañero de viaje que nos compartió una bonita historia. Su nombre Alberto Jean Jean, empresario argentino del transporte quien, con su apellido francés, y su estirpe tanguera y futbolera, vuelca su memoria para acercarnos a uno de los jugadores más emblemáticos que ha tenido el fútbol argentino. Sus recuerdos lo conectan con Zárate, un municipio de la Provincia de Buenos Aires situado a unos 90 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires-CABA. Nuestro interlocutor tuvo la fortuna de acompañar al personaje de esta historia en su niñez alegre, no exenta de necesidades. Sus remembranzas lo llevan a su natal Zárate 55 años atrás, cuando las oportunidades eran escasas y muchas las ganas de triunfo.

Vamos a hablar de Ricardo Enrique Bochini “el Bocha”, ídolo del CA Independiente, de Argentina, del mundo futbolero e ídolo de Maradona, porque Diego lo reconoció como el arquetipo de lo que es realmente un verdadero 10 en el fútbol.

¿Qué pasó en la niñez de ustedes?” Fue una niñez muy linda; era muy distinta a la de ahora. No había tanta tecnología, pero si mucho barrio, mucho fútbol; teníamos unos diez u once años y jugamos juntos en un equipo de barrio llamado Estrada fútbol Club, practicábamos en una cancha pequeña en lo que llamamos ahora equipos de baby fútbol; era el lugar y la forma de contacto con la gente del barrio. El grupo estaba conformado por los chicos destacados de varios lugares. No fuimos a la misma escuela, a pesar de que vivíamos a tres cuadras. Él fue a la escuela 24 y la mía tenía el número 23, pero nos juntamos por el fútbol, como pasa siempre.  El deporte agrupa nacionalidades y amistades.”

Ya vinculado al CA Independiente Bochini seguía fiel a su club zarateño.

¿Seguiste en contacto con Ricardo?” He acompañado a distancia su evolución como persona y como futbolista; conservamos una hermosa amistad a pesar de estar a 85 kilómetros de distancia física. Si nos vemos, me sigue llamando “tigre” como me decían siempre y yo le sigo nombrando “tano”. Pero hay otro remoquete que le teníamos y que pocos conocen. Bochini tenía como costumbre pasar el antebrazo por su nariz por lo que lo cargábamos diciéndole “moquillo”.

¿Se le veían al” Bocha” sus condiciones desde niño? “Siempre fue un gran deportista; jugó en el Club Belgrano de Zárate acompañado de su hermano Néstor Jorge, que era igual o mejor que él; lamentablemente éste falleció en un accidente de tránsito; parecía imposible sacarles la pelota cuando la tenían los dos, eran de toque, paredes y llegada al gol. También fueron buenos jugadores sus hermanos Hugo, Fermín y el más chico, Hernán. Todos los hermanos Bochini jugaron al fútbol e integraron el Estrada que quedaba cerca de su casa. También algunos estuvieron en las inferiores de Independiente, Racing y varios clubes de ascenso.

CA Defensores Unidos de Zárate en 1977, Alberto Jean Jean tercero izq. a der. parados.

¿Qué significa Bochini para Zárate? “Para nuestra ciudad el “Bocha” es un emblema, un gran representante, como también lo han sido otros como, Sergio Goycochea de River Plate, Millonarios de Colombia y la selección argentina, Flavio Zandoná, “el chino” de Vélez Sarsfield, campeón local, de la Copa Libertadores de América y de la Intercontinental, Ataúlfo Sánchez de Racing Club y América de México.”

¿Qué enseñanzas deja Bochini? “Los ídolos tienen que enseñar, no basta con que pasen por un club y hagan goles. Deben ser trascendentes para que sean un símbolo y creo que Ricardo lo logró. El “Bocha” nunca fue de transmitir mucho porque es una persona muy tímida y sencilla; si lo invitan a un lugar donde lo van a homenajear lo piensa tres o cuatro veces, no porque sea una persona que se vanaglorie sino más bien por su sencillez. Bochini ha representado para Argentina el buen fútbol porque era un jugador completo, de los que siempre me gustaron; gambeteaba hacia el arco, no a los laterales. Su familia fue humilde y con carencias como todos nosotros en el barrio y eso no fue un obstáculo para sobresalir con su talento. El fútbol ha permitido a muchos trascender socialmente, ascender en la escala que corresponde, pero también con virtuosismo. Su papá don Antonio, debía ocuparse en varios oficios para sostener la familia, albañil, pintor y verdulero. Recuerdo que salía en su carrito a vender verduras y al “Bocha” también le correspondía colaborar en esa tarea; estacionaba su vehículo y de tanto en tanto jugaba al fútbol, pero le tocaba rendir cuentas a su padre. En general todos los hermanos ayudaban en las labores paternas.”

¿Qué relación se puede encontrar entre el” Bocha” y el tango? “En mi concepto, el movimiento y la majestuosidad de su juego guardan esa similitud con los pasos del tango, además de la coordinación; todo eso porque él tenía jugadas imprevista, una finta que nadie la esperaba, como también suele pasar con el baile del tango. Me alegra mucho poder contribuir para el recuerdo de Bochini con esta nota.  A pesar de la distancia seguimos siendo amigos; si nos vemos nos saludamos y siempre como fue en la infancia: Hola “tigre”, hola “tano”.”

Alberto Jean Jean, además de futbolero es tanguero como corresponde a su condición de argentino y privilegia las orquestas típicas. Su hija Paola Jean Jean con su pareja Nicolás Cobos, ambos zarateños, son promotores de la cultura tanguera desempeñándose como coreógrafos de Madero Tango en Buenos Aires.

Sobre Ricardo Enrique se ha escrito mucho y sería redundante para esta crónica repetir historias ya contadas. Para esta reflexión nos quedamos con algunas referencias que bien orientan la intención de resaltar su vida y obra.

En el libro Yo el Bocha, mí autobiografía, de Editorial Planeta, con prólogos de Diego Maradona y Daniel Bertoni, bajo la realización de nuestro gran amigo Jorge Barraza, Bochini confiesa los aspectos más relevantes de su carrera. Su formación, sus triunfos y las reflexiones dentro y fuera del fútbol que forman un cuadro de referencia para entender la sencillez del personaje y los altos valores como persona. Sobre la amistad expresa en el texto:” El fútbol es raro, uno juega en Primera diez años con un tipo y no es amigo; se puede tener una buena relación, verlo cada tanto, pero amigo es otra cosa. Mis amigos son los de la infancia, en Zárate, y los de la pensión, cuando empecé. Amigos son Carrica y Saggiorato, que siempre están conmigo, aunque por ahí pase un tiempo sin verlos. Bertoni, con quien compartimos tanto; fuimos juntos al Juvenil, arrancamos en Primera, viví en su casa, nos seguimos viendo siempre.”

Para que repetir. Las estadísticas, logros y honores están en las páginas 245-247 del libro, pero sí ´podemos destacar otros valores que identificamos en el “Bocha” a partir de los testimonios de quienes lo tuvieron cerca. Expresa Barraza en Yo el Bocha: “Hay que decir todas estas cosas porque este es un libro narrado en primera persona y Bochini no las diría nunca. El Bocha es como Messi, no se alaba”.

Finalmente, aunque debía ser lo primero, cuando se habla de ídolos (y muchos en el fútbol son de barro) nos quedamos con lo expresado por Diego Maradona, iniciando el prólogo de la obra:” Bochini fue la joya más grande que yo vi en una cancha. La más grande. Aunque después hayan venido otros, pero para mí fue muy especial porque todo el mundo sabe que fue mi ídolo de pibe. Para mí, verlo a él era como como ver el fútbol mismo.”

Sobre ese vínculo que unió a estos dos referentes del fútbol, que hacen lamentar la desaparición del 10, declaraba Bochini a GolCaracol.com de Colombia:

“La primera vez que realmente conocí a Maradona fue en 1979 cuando Hugo Saggioratto, quien era compañero mío y había jugado en Argentinos Juniors con él, me dijo que me quería conocer porque yo era su ídolo. Acepté la invitación y fuimos a cenar. Me pasaron a buscar, comimos, estuvimos hablando y le regalé la camiseta de Independiente autografiada.”

 

Otro documento orientador sobre la dimensión de Bochini como persona y como jugador es el trabajo publicado en El Gráfico titulado “BOCHINI 100 X 100” en 1995, cuyo autor es el destacado periodista y escritor Diego Borinsky. En dicho artículo el “Bocha” responde a la agudeza de Borinsky a partir de cien preguntas que recorren toda su vida, sus sentimientos, sus valores y el recorrido deportivo. El formato de las 100 preguntas que identifica al escritor en su contacto con muchos personajes del deporte, es un registro obligado para conocer la identidad de los interlocutores entrevistados. Recomendamos su consulta con referencia a distintos actores que concitan nuestro interés.

En particular en “Bochini 100×100” el cuestionario ronda en torno a cuestiones claves para el entrevistado como su niñez, su familia, sus contradicciones, sus compañeros de juego, el CA Independiente, la selección, sus adversarios, el respeto por ellos, los árbitros, los dirigentes, su situación económica, sus referentes, los directores técnicos, su permanencia en Argentina, sus títulos, sus gustos, su apodo que lo hace reconocible, sus referencias al fútbol colombiano, los relatores de fútbol y muchos otros asuntos que aconsejamos auscultar en el texto completo del artículo, bajo el siguiente link:

https://www.elgrafico.com.ar/articulo/1089/32245/bochini-100-x-100

Sobre la calidad indiscutible de nuestro personaje se manifiesta el Libro del fútbol de Abril Educativa y Cultural SA. 1974. Volumen III, bajo el título: “Bochini -Bertoni: el fútbol divertido”. En el capítulo respectivo se muestran las vidas paralelas que llevaron estos dos amigos, convertidos en casi hermanos, dentro y fuera de la cancha.

Así reza la ficha técnica de “El Bocha”:

“Prodigioso dominio de la pelota con su pierna derecha. Mago del dribling corto o largo, de notable justeza para acertarle al arco-sin violencia excesiva-, colocarla en pases y tocar en pared o doble pared. Audaz, guapo, fuerte, inteligente para manejar su ataque y desequilibrar defensas y sin egoísmos para dejarle el gol al compañero »

Ricardo Enrique Bochini, la poesía y el tango

El tango también relató la contribución de Bochini al fútbol arte, convirtiéndose en un emblema de este deporte, erigiéndose en un modelo para los jugadores de su época y para respaldar la importancia del 10 con sus virtudes para llegar a los amantes del buen fútbol. Los autores y compositores relataron a ritmo de tango sus proezas y el buen sentido de la estética en la competición.

Varios fueron los temas que se le dedicaron a Ricardo Enrique, algunos de ellos citados en otras cápsulas. Acá destacamos tres, iniciando por dos de ellos surgidos de la inspiración del gran bandoneonista don Ernesto Baffa, seguidor rojo como ninguno, con su respectivo registro en SADAIC.

  1. #316631 | ISWC T0372277912                                 BAFFA ERNESTO GUILLERMO
    Registrada el 21/10/1986                                          PEREZ PRECHI ROBERTOT | AL BOCHA CON CARINO
  2. #348870 | ISWC T0372637712                           VALLEJOS ROBERTO CAMILO
    Registrada el 14/12/1990                                            BAFFA ERNESTO GUILLERMO
    T | UN TANGO PARA BOCHINI

Escuchemos la interpretación del instrumental Un tango para Bochini, a cargo de Ernesto Baffa y su conjunto.

 

  • #343240 | ISWC T0372574838                        DIAZ VELEZ LEOPOLDO
    Registrada el 23/03/1990                                                 RANIERI LORENZO
    T | PARA EL BOCHA

En el tango Para el Bocha, de Leopoldo Díaz Vélez en letra y Lorenzo Ranieri en música, se resalta la calidad de Bochini a partir de la referencia de su personalidad como ídolo de Independiente, recordando en su contenido otras figuras destacadas por José María Otero en sus notas de Facebook: Seoane, Sastre, Ravaschino, Grillo, Orsi y Lalín, también citados en otros temas. A continuación, su letra:

Para el Bocha

De Zárate viniste, cordial y humildemente
Derecho a Independiente, el cuadro de tu amor,
Tu amor por ese rojo de sangre, fuerza y brío
Que, para tu albedrío, mil nombres consagró.

La magia de Seoane, de Sastre o Ravaschino
La clase de aquel Grillo, de Orsi o de Lalín,
Tus propias filigranas que al fútbol le dan brillo
Aún muestran que tu estilo, de un trompo es el piolín.

Bochini, en el ranking de los genios
Bochita, hacés junta ¡Sí señor!
Admiración por tu rango, como El Cachafaz p’al tango
Te consagran el mejor.
¡Bocha, ¡Bocha, ese diez qué bien te queda!
Toda, toda Avellaneda, ya te dio su corazón.

Los años que estás dando por este Independiente
Lo sabe bien la gente y lo repite ya,
Es la total entrega de quien se brinda entero
Como genial driblero del fútbol nacional.

Con ese pase justo, servido así en bandeja
Que al hincha fiel lo deja con gusto a querer más,
El gol de pronto enciende la luz de mil colores
Y el team de tus amores con vos campeón será.

http://www.hermanotango.com.ar/Letras%20301016/PARA%20EL%20BOCHA.htm

 

Escuchémoslo en la voz del cantor y fiel seguidor de Independiente, Pedro Boeto con acompañamiento de Conjunto.

 

Y no podía faltar el reconocimiento de la poesía a Ricardo Bochini. El recordado poeta y letrista del tango Héctor Negro, seguidor incondicional de su querido CA Independiente, dedicó a su ídolo una composición poética con sentido agradecimiento a las alegrías que Bochini brindó con su juego vistoso y su inventiva futbolera.  Disfrutemos su texto:

10 estrofas para un diez (Poema a Bochini)

Héctor Negro.

Quién podrá agradecerte la alegría?
¿Cuántas voces precisa el verso mío
para decir la agreste poesía
que dibuja tu tranco de baldío?

Y el Chaplin que llevás, y esa estatura
de gigante pequeño, y la burbuja
que suelta el malabar de tu diablura,
cuando metés un “caño” en una aguja.

¿Quién podrá devolverte tanta fiesta?
¿Con qué pagar tanto gozoso instante
que nos dieron, che Bocha, a toda orquesta,
la pelota y tus pies calzando guantes?

Si habrás llenado tantas tardes mustias,
lujoso de arabescos y reflejos
que desataban nudos, mufa, angustias,
o sacaban un gol como un conejo.

Los magistrales quiebres de cintura,
el amague feliz, la gran pirueta
de esconder la pelota, o la locura
de bordar media cancha con gambetas.

Y luego el “Bo-Bochini” como premio
bajando desde el grito de la hinchada.
Cuando en el verde se soltaba el genio,
chispeando el resplandor de otra jugada.

¡Grande, Bocha…!, vos no pasaste al bardo.
Si habrá que darle juego a la memoria
para dejar tu estirpe a su resguardo,
subiendo por el rojo de tu gloria.

Cuando no salgas más entre los once,
serán los lagrimones del rocío
los que en el pasto lloren y allí, entonces:
¿Con qué se llenará el domingo mío?

Cuando la “diez” del rojo no te abrigue,
yo buscaré en la tarde dominguera
-en la función que, pese a todo, sigue-
la semilla que siembre tu madera.

Buscaré por potreros y distancias,
en los picados donde floreciste
y hasta que no reencuentre aquella magia,
aunque no se me note, andaré triste…

Pocas veces existe concordancia en cuanto al reconocimiento que se brinda a un deportista por su calidad y escala de valores puestos al servicio de un club o una selección. El argumento repetido de que la persona debe estar por encima de la calidad del futbolista, tiene su cabal cumplimiento en el caso de nuestro invitado. Su extracción humilde, su formación familiar y su posterior ascenso en el reconocimiento del futbol argentino como figura descollante, dan un soporte a los triunfos obtenidos con su único club y lo convierten en paradigma para las nuevas generaciones de jugadores.

Queda claro que la práctica de la amistad, desde la niñez hasta la edad madura, ha sido una constante en Ricardo Bochini. Así lo expresa en su libro y se reconoce en las diferentes crónicas sobre su vida. En este sentido debemos agradecer a su amigo de toda la vida Alberto Jean Jean, el habernos compartido su testimonio sobre una parte importante de la vida de “el Bocha”, que coincide en sus conceptos con todo lo que hemos leído de este genuino ídolo del fútbol.

(John Cardona Arteaga – Profesor Universidad de Antioquia – Expresidente Deportivo Independiente Medellín)

Medellín, febrero de 2021


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Un comentario

  1. José María Otero

    13 febrero, 2021 at 11:56 am

    *Por la crónica de Bochini, de John Cardona
    A Bochini lo oscureció la llegada de Maradona y coincidir con él en el tiempo. De no haber ocurrido ello, su imagen sería muchísimo más elevada como grande que fue. Un fenómeno de futbolista. Un crack con todas las letras.
    José María Otero, periodista argentino, residente en Madrid

    Hincha de Independiente
    Madrid

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