
Por: Wbeimar Muñoz Ceballos

Es casi un memorial de agravios : el DIM quedó eliminado de la Copa Suramericana; desperdició un ramillete de llegadas la semana pasada en el Atanasio y ésta noche Antony Silva evitó el gol en dos mano a mano con Hechalar y Caicedo ( 15 y 20’) ; Cerro tuvo una posesión del 65% por 35% del rojo ; los locales se aproximaron con peligro en 6 ocasiones y la visita solo en las 2 acciones descritas; no pudo aguantar el cero en Asunción como era su objetivo; terminó con un hombre menos (expulsión exagerada de Caicedo a los 50’) ; no tuvo líderes que enarbolaran las banderas ante la adversidad… y escasearon los argumentos para remontar el marcador , que abrió CECILIO DOMÍNGUEZ, la figura de la jornada, a los 34’.
Y un dato determinante: el equipo de Leonel anduvo tan mal con la pelota (su fuerte en otras confrontaciones) que falló en el 74.9% de las entregas. Es decir de cada cuatro pases, TRES no tuvieron destinos hacia los compañeros. Además algunos rendimientos individuales, no fueron los mejores: Valencia, Marlon, Parra, Marrugo, etc. El Medellín no gana en la Liga desde el 10 de septiembre y tuvo también sequía de victorias, desde el 20 de septiembre hasta esta noche (35 días), en la Suramericana.
En la primera media hora, el conjunto escarlata pintó bien, compartiendo con el oponente la posesión y la iniciativa con la pelota. Pero después del gol en contra no hubo más noticias del ataque y en el segundo tiempo pasar de tres cuartos de cancha fue terreno vedado, puesto que jugando con desespero y conduciendo, más que tocando la pelota, terminó sin el cuero y con el arco distante. En esos 45’ finales, apenas un remate desviado de Hechalar y una falta en el área rival sobre Mosquera, con previo fuera de lugar de Hechalar, en la que el árbitro no sancionó ni una cosa ni otra. No produjo una sola ruptura profunda y la esperanza del descuento quedó diluída.
Del resto de la noche, se apropiaron los guaraníes. Con más tranquilidad para el toque y los cambios de orientación, en labor de demolición, hasta que aparecieran los espacios para el cambio de ritmo y las sorpresas finales. En el primer tiempo el árbitro le anuló un gol a Domínguez. Y al minuto 73’el mismo CECILIO DOMÍNGUEZ cobró una pena máxima que le había cometido Valencia y estampó el 2-0 definitivo.
Al DIM se le vienen embolatando muchos conceptos: el de distracción y posterior descarga de la pelota, el de comenzar la jugada por un lado y terminarla por el otro, la búsqueda de los rincones de la portería, en vez de insistir en reventarle el pecho al arquero enemigo, el de la combinación rápida pero agregándole precisión, el de una mayor movilidad para fabricar los espacios, etc. Debe recuperarlos, para al menos seguir con vida e ilusión en el torneo doméstico. También debe readquirir la contundencia, perdida hace rato.
La tristeza, vestida de rojo, quedó instalada esta noche en el Defensores del Chaco. Esperemos que jugadores e hinchas, recuerden que en la vida siempre quedan mañanas para que vuelva a brillar el sol.
No les parece ¿ ???





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