Capsulas de Carreño

«Caballo grande o no ande».

Por Gilberto Maldonado Bonilla.

 

*La esperanza que en el tiempo tengamos un equipo parecido a la época reciente de la Libertadores 2016.

 

Debe estar pensando el rebaño resultadista. Y en ese universo es lógico que así piensen; su alimento espiritual está servido. Buen provecho.

Atlético Nacional es el caballo del conocido aforismo popular. Con su trasegar por las canchas cual tortuga galápago, y por cuenta de la esencia accidental del resultado, ha conseguido puntos que lo tienen en una buena posición en la clasificación general; y creo que asegurada tiene la clasificación a las instancias finales del presente torneo.

La posición privilegiada de Atlético Nacional en el torneo es una de las tantas injusticias que encierra cada actividad humana. Los puntos adquiridos no hablan necesariamente de una expresión futbolística. Esta es, y será un caso de albinismo; un esfuerzo de la mediocridad por mostrar un rostro menos trágico.

Miremos la anatomía de ese caballo grande que no anda…se arrastra; lo empuja y lo sostiene la mediocridad de los otros equipos participantes. En el aspecto defensivo, Atlético Nacional se basa en el aporte de su juvenil arquero; la defensa como tal es la base de cálculo de las pretensiones de los equipos rivales: un verdadero talón de Aquiles.

El medio campo, en sus funciones aduaneras, es un colador, con jugadores dedicados a perseguir no a los rivales sino al árbitros, los jugadores bocones , creadores o buscadores de conflictos. Añorados y solicitados, entre otros, por los mismos resultadistas.

Por los lados de la creación, aquella función de hacer llegar al equipo a la meta de cristalizar la esencia la esencia del fútbol está burocratizada; en manos de futbolistas de lo que solo podemos esperar que se equivoquen y tengan buenos partidos o acciones esporádicas del fútbol productivo.

De los llamados a concretar las oportunidades que se logren crear frente al arco rival también hay que esperar que se equivoquen; unos por sus limitaciones técnicas y otros que cuando el balón llegue a sus pies puedan concretar.

La anterior anatomía del equipo verde nos lleva a la confirmación que el torneo es mediocre en esencia y cualquiera lo puede ganar. Duele que Atlético Nacional juegue en ese rango.

Con la esperanza que en el tiempo tengamos un equipo parecido a la época reciente de la Copa Libertadores de 2016 para felicidad del rebaño resultadista y de los nostálgicos del buen fútbol .

[Gilberto Maldonado Bonilla].

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