Chapecoense, modesto equipo que soñaba con la gloria (BBC Mundo)

En el avión viajaba toda la comitiva del equipo que iba a disputar su primera final internacional. Teleantioquia, imagen tomada de BBC Mundo.
En el avión viajaba toda la comitiva del equipo que iba a disputar su primera final internacional. Teleantioquia, imagen tomada de BBC Mundo.

*La tragedia del Chapecoense en Medellín: el modesto equipo de fútbol brasileño que soñaba con la gloria.

Redacción BBC Mundo

En el avión viajaba toda la comitiva del equipo que iba a disputar su primera final internacional. Sin grandes nombres pero con mucho corazón.

Este es el lema con el que la Associação Chapecoense de Futebol, o simplemente Chapecoense, representa la pasión por el balón de Chapecó, ciudad ubicada en el oeste del estado de Santa Catarina. Un modesto equipo por el que llora el mundo del fútbol.

Avión que transportaba al equipo de fútbol brasileño Chapecoense sufre un accidente en Colombia. La mayoría de sus integrantes murieron este lunes en el accidente del avión que los transportaba a Medellín para disputar la final de la Copa Sudamericana contra el Atlético Nacional de Colombia.

Momentos antes de embarcar en Sao Paulo, rumbo a Bolivia, donde hicieron escala para viajar a Colombia, uno de los dirigentes del Chapecoense aparece en un video diciendo que se trataba el viaje más importante para el equipo.

«(Viaje) más importante (del club) hasta ahora. Cada año que pasa la gente va consiguiendo marcar la historia del club», afirmó Cadu Gaúcho.

Sin fama
Lejos de la historia o la gloria de otras regiones con más tradición futbolística en Brasil, el «Huracán del Oeste» nació hace tan sólo 43 años, fundado tras la fusión de Atlético de Chapecó e Independiente Futebul Clube en una época donde el fútbol de la zona se encontraba a la deriva.

El Chapecoense se convirtió rápidamente en potencia del estado, ganando hasta títulos regionales que le permitió ascender a la serie A del campeonato brasileño hacia finales de la década de los 70, pero no pudo consolidarse en la máxima división.

El entrenador Caio Junior es el gran artífice del crecimiento histórico del Chapecoense. Foto Reuters, tomada de BBC Mundo.
El entrenador Caio Junior es el gran artífice del crecimiento histórico del Chapecoense. Foto Reuters, tomada de BBC Mundo.

Tras dos décadas de incertidumbre y en las que estuvo cerca de desaparecer, el Chapecoense vivió una especie de renacimiento en 2003 gracias a la inversión de un grupo de empresarios de la ciudad.

Tres años después conquistó la Copa Santa Catarina y comenzó una época dorada del equipo, en el que sumó tres de los cinco campeonatos estatales que posee.

En 2013, a sus 40 años de existencia, regresó a la primera división del Campeonato Brasileño.

«El Chapecoense es el favorito de la ciudad, es el que impulsa los hoteles, aeropuertos, es el que le dio alegría. Todo el mundo estaba apoyando, se trataba de una familia que vivía como nuestra familia», dijo a BBC Brasil Marcelo de Kunst Quadros, el asistente de porteros del Chapecoense.

«Nuestra diferencia es la unión, desde el vestuario hasta el presidente creíamos que en el campo éramos iguales a cualquier equipo «.
Presentación internacional
Una buena actuación en la Copa de Brasil de 2014 le permitió acceder a su primer torneo internacional, la Copa Sudamericana de 2015 en la que logra llegar hasta cuartos de final donde cae contra el River Plate argentino.

Ese fue el preámbulo para su histórica campaña en 2016, donde dominó en doble partido al también brasileño Cuiabá.

Su fútbol se basa en una sólida defensa y velocidad en ataque gracias a la velocidad del delantero Ananías y el oportunismo de Bruno Rangel.

También en el fortín de su estadio, el Arena Condá, donde en dos campañas internacionales todavía no conoce la derrota.

El punto de inflexión llegó en los octavos de final contra el Independiente de Avellaneda argentino.

Tras dos partidos con muchas tensión, en el que no se movió el marcador, apareció la enorme figura del portero Marcos Danilo Padilha, «San Danilo» desde entonces, quien se convirtió en el héroe en la definición por penales.

Luego eliminó al Junior de Barranquilla colombiano antes de dar cuenta del San Lorenzo de Argentina en semifinales, al empatar a un gol en el Nuevo Gasómetro y mantener su valla invicta en Chapecó.

Pocos le daban opciones en la final contra el Atlético Nacional de Medellín, pero eso no le quitaba la ilusión a los jugadores ni a sus hinchas.

«Es posible ser campeón. Nadie creía que íbamos a llegar a la final y llegamos. Todo puede pasar», había dicho Danilo, quien falleció en la tragedia.

Un desenlace que ahora nunca se sabrá.
(Fuente: Redacción BBC Mundo)

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2 respuestas a «Chapecoense, modesto equipo que soñaba con la gloria (BBC Mundo)»

  1. alvaro galeano gil
    medellin

    *La tragedia de Chapecoense
    Duele mucho, mucho, es la vida que se pierde, la vida joven, los ejemplos de superación, las ganas de triunfar, la misma rivalidad amiga se vino al piso. De tanta desgracia, de todas, siempre quedará algo positivo y es la solidaridad que resulta de una confontación deportiva; puede ser el inicio de la amistad y el amor por el prójimo, no importa el color de camisa.

    Si hoy nos abruma la muerte de un deportista, evitemos la confrontación, alegremonos por el éxito ajeno que mañana será nuestro. Mañana todos seremos blancos en la camisa, lloraremos juntos, nos abrazaremos. Otro dia, cuando vuelva el juego, pensemos que estos jóvenes brasileros no regresaron a casa, pero permitamos que nuestros rivales lleguen a la suya con alegria y en paz.
    Dios le de paz a las familias, ellos los jugadores, son soldados de Cristo que hoy nos unen!
    Álvaro Galeano Gil, Medellín, hincha del Medellín

  2. María Victoria Zapata

    *Con el corazón destrozado
    Impactados con esta dolorosa noticia, abatidos por esta tragedia y unidos en fraternidad con el Chapacoense brasilero, hoy todos estamos de luto, Alfredo. Hoy, toda familia del fútbol se pone la camiseta blanca de la solidaridad y de la hermandad. ¡…Que dolor tan grande…!!!
    María Victoria Zapata, columnista Cápsulas

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