Capsulas de Carreño

Charla con Sergio Ramírez «El Mundialista» (I)

Sergio Ramírez


Por Germán Posada (*)

 
Cuando el ahora reconocido ex narrador de fútbol, Sergio Ramírez, empezaba a abrirse una carrera en el mundo de la radio en Colombia, una persona le dijo que estaba equivocado de profesión y que no tenía talento al punto de despedirlo en su momento de la empresa para la cual laboraba. Lo que resulta sorprendentemente paradójico dentro de esta historia, es que esta misma persona tiempo después, lo enaltecería diciéndole que era único en su oficio y el narrador de fútbol de su preferencia.

Con el pasar de los años Sergio Ramírez logró consolidar una lucrativa carrera y ser reconocido en su campo como El Mundialista. Ahora como un Pastor cristiano evangélico, su vida se reparte viajando entre Colombia y los Estados Unidos, teniendo como destinos las ciudades de Barranquilla y Florida.

De manera prematura, quizás para muchos, quedó atrás aquella historia escrita en medio de viajes, micrófonos y estadios, para darle paso a otras experiencias de vida con sensaciones y emociones distintas pero iguales o superiores a las que dejó dentro de su trayectoria profesional.

“Yo le agradezco a Dios que me dio esa oportunidad porque yo no era nadie prácticamente”. De esta forma agradece Sergio Ramírez el éxito profesional que construyó en su vida y en la que decidió continuar su legado más espiritualmente, porque según él, tenía un llamado para servirle a Dios.

(Entrevista)

 

Siempre hay un por qué para iniciarse en una actividad cualquiera. ¿Cuál fue el suyo para iniciarse en la radio?
S.R.: Cuando yo era estudiante del colegio Liceo Carmelo Pérez de Corozal del departamento de Sucre las directivas me escogieron para llevar la palabra en eventos y cuando una radio local le ofreció un espacio al colegio me lo encomendaron a mí y yo comencé a dirigir ese espacio y ahí inició realmente la radio para mí. La emisora fue La Voz de Corozal. Ahí comencé llevando el espacio cultural del colegio con la palabra, enseñando, hablando de cosas culturales.

En Medellín tuvo la oportunidad de trabajar en Todelar haciendo el turno del bombillo, pero parece que no le fue bien. ¿Estaba muy joven? ¿Quizás inexperiencia? ¿Podemos saber quien fue la persona que rechazó su trabajo en esta cadena radial?
S.R.: Fue Paco Luna en una visita a Todelar en Medellín cuando yo trabajaba en una emisora llamada Radio Ya filial de Todelar. Yo hacía el turno de 2 a 6 de la mañana. Paco Luna era una especie de Director y Gerente Nacional de Programación. Tal vez le hablaron de mí y en esa visita escuchó lo que yo hacía y me llamó al día siguiente y me dijo: “usted para esto no sirve, no funciona, busque otra cosa que hacer, hay tantas cosas que hacer en la vida, tantas áreas en la que puede mirar una de ellas, haga lo que sea menos esto”. Esa misma mañana me mandó un cheque de liquidación y me fui. Yo nunca cesé, nunca aflojé en mi inspiración, yo creía en lo que Dios me había dado y avancé.

¿Luego de esta degradante experiencia cómo fue que resultó tan reconocido en la narración de futbol?
S.R.: Hice algunos esfuerzos para trabajar en Caracol y luego en Barranquilla en una ocasión en que había un partido me invitaron a participar como locutor comercial pero el locutor principal que era Roger Araujo (qepd) no llegó.
A ellos les urgía alguien que narrara que el partido porque iba a ser transmitido por Cadena Nacional y me encomendaron salvar la patria. Yo me negaba porque nunca había transmitido un partido pero ellos me insistieron.
El caso es que ya no tuve más opción y con los alineamientos de los equipos en la mano después de la pitada del árbitro yo comencé a narrar por espacio de unos 30 minutos cuando apareció Araujo pero él me dejó prácticamente terminar el primer tiempo.
Varios ejecutivos de la cadena escuchaban la trasmisión desde Bogotá y por orden de ellos me enviaron a Santa Marta para iniciarme en una especie de escuela de narración. En esta ciudad el gerente de Caracol me dio la libertad para aprender porque la referencia que me había enviado allá decía que yo iba a ser muy grande. Allí me hice y empezó mi periplo en la narración, de Santa Marta pasé a Pereira, luego a Medellín, en estas plazas conquisté los primeros lugares y luego pasé a Bogotá.

¿Se volvió a encontrar después con el señor Paco Luna?
S.R.: Si. Yo me había ganado el premio Antena de Oro en Bogotá. A nivel nacional por una votación grandísima a mi me eligieron como Locutor Revelación y en el homenaje si mal no recuerdo en el Hotel Tequendama, Paco Luna estaba allí y me llamó aparte para decirme: tu eres una persona que comunica profundamente, cuando uno pone el radio no permites que uno se quite hasta cuando se termine tu narración. Y me preguntó que como lo lograba. Yo le respondí que eran cosas que me daba Dios. Me felicitó diciéndome que yo era el locutor más grande e importante que el escuchaba y me dio un abrazo.
Ese momento por ese espíritu noble que uno recibe de Dios yo no lo quise dañar recordándole el pasado y simplemente le agradecí diciéndole que era un honor para mí recibir sus palabras siendo alguien tan conocedor y experimentado en la materia.
En realidad todo eso fue un momento muy sublime. Después no sé si él se enteró de que yo había sido ese chico inexperto que un día el despidió de Todelar.

¿Tengo entendido de que fue el periodista Oscar Restrepo “Trapito” quién lo llamó “El Mundialista”. ¿Es así?
S.R.: Sí señor. Yo tenía planes de irme a vivir y a estudiar a Estados Unidos. Estando en Bogotá de paso para emprender mi vuelo me encontré con Oscar Restrepo quién me propuso quedarme en esta ciudad diciéndome que Pastor Londoño había cambiado de empresa  y que luego de una importante reunión habían concluido que la única persona que podía remplazarlo era yo y me dijo de escuchar a los Pava Camelo, los dueños de Radio Súper. Yo le decía que estaba listo para viajar pero él me insistía en quedarme al punto de ofrecerse a pagar la penalidad por la cancelación de mi vuelo. Yo aplacé mi vuelo y hablé con los Pava pidiéndoles una fuerte cifra –bastante más grande lo que ganaba Pastor– con el objetivo de poderme ir para los Estados Unidos pero para mi sorpresa la aceptaron y me quedé en Radio Súper de Bogotá.
Ya había tenido la experiencia de cubrir el Mundial de Fútbol en Argentina y Oscar Restrepo -me llamó El Mundialista- tildándolo como mi grito de batalla. De ahí para adelante todos me llamaban así. Luego pasé por otros mundiales más y así me afiancé como Sergio Ramírez El Mundialista. Al Trapo le agradezco eso.
(Primera parte).
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Autor: Germán Posada (*)

Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280).
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