Capsulas de Carreño

Chile 0 (4)-Argentina 0 (1). UNA ESTRELLA SOLITARIA. (Wbeimar Muñoz Ceballos)

Con el 4-1, toda Chile fue una erupción volcánica de alegría.  Millones de almas , entendieron que valió la pena, esa  vigilia  de casi un siglo. Foto AP

Con el 4-1, toda Chile fue una erupción volcánica de alegría. Millones de almas , entendieron que valió la pena, esa vigilia de casi un siglo. Foto AP

 

Por : Wbeimar Muñoz Ceballos

ZZZZZZZZZZZZWbeimar Muñoz (25)
Fueron 99 años de espera y 120 minutos de músculos tensos, carreras repetidas y entrega hasta la extenuación. Chile ganó anoche en el estadio Nacional de Santiago , por primera vez, la Copa América. Título merecido frente a una Argentina, que estuvo por debajo de su nivel y se sintió maniatada, perseguidora de sombras, lejana de la pelota y aguantando con el alma, la presión alta y hostigante de su fiero rival.

Sampaoli cambió de posición al zaguero central Médel, de derecha a izquierda, como una manera de ayudar a Bonsejour en la marca a Messi, al suponer que arrancaría jugando desde la derecha hacia el centro. Buena previsión, aunque Messi se fue hacia otras zonas y allí comenzó su calvario : Pastore se alejó de él y se acabó la sociedad demoledora que vimos frente a Paraguay. Los laterales Zabaleta y Rojo, se encerraron, sin dar posibilidades de descargas del balón, mientras sus oponentes Isla y Bonsejour se sumaron a los volantes y entonces Chile comenzó a mandar en el medio por superioridad numérica y funcionamiento.

A Messi lo doblaron en las marcas y le taponaron las líneas de recepción y cuando eso no alcanzó, los anfitriones recurrieron a la falta, a tal punto que sólo le permitieron dos chispazos en toda la vespertina. Anulados Messi y Pastore, lesionado Dimaría ; escondidos los laterales argentinos y con problemas para que el balón le llegara a Agüero, los visitantes se vieron obligados a cambiar el plan. Poco ataque y mucha defensa del espacio.

Al otro lado, Jorge Valdivia comenzó a moverse por detrás de Mascherano ( uno entiende su bronca cuando el DT lo cambió a los 74’ por Matías Fernández) y como jefe de la sala de máquinas se convirtió en el gran distribuidor de juego, respaldado unos metros atrás por Marcelo Díaz, un ingeniero de la construcción, de trabajo impecable. Por delante se movió Alexis Sánchez, quien sin jugar una buena Copa América, fue el ejemplo de la perseverancia y la lucha por recuperar el balón tan pronto lo perdía. Vargas recorrió todo el frente de ataque y buscó asociaciones con sus compañeros, mientras Vidal, Isla y Bonsejour, hicieron parte de una ola atacante, que nunca se cansó de golpear a la roca argentina, que pareció a prueba de erosión.

Se pelearon cada balón y cada centímetro de gramilla, como corresponde una final. El esfuerzo y la ambición sacaron sus carnés. Los chilenos corrieron como potros salvajes y al final de cuentas unos y otros, terminaron chocando contra las marañas enemigas. Chile con ataques masivos y combinativos y Argentina a la espera de una vacuna de contra. A la hora del balance, hubo mucha batalla y poco fuego en las áreas. :Dos llegadas peligrosas por bando, incluídos los períodos extras de l5 minutos cada uno.

A medida que avanzó el cronómetro, el partido perdió claridad e intensidad, por las faltas reiteradas, las interrupciones y los calambres. Todos entregaron el corazón, pero llegaron los momentos de niebla en los cerebros y piernas sin respuestas. Cuando hubo que recurrir a los lanzamientos desde los 11 metros, uno pensaba que Chile merecía más porque arriesgó más y tuvo el manejo y el control del medio, sumado a una búsqueda sin treguas, en el último tercio de cancha. Argentina sufrió demasiado , sin la pelota.

Argentina acertó en el primer lanzamiento de Messi, , pero fallaron Higuaín y Banega. Chile estuvo impecable en los disparos de Matías, Vidal, Aránguiz y Alexis. Éste último cobró con la suavidad de Panenka, cuando vió al arquero jugado y desató la euforia en la franja pacífica.
Con el 4-1, toda Chile fue una erupción volcánica de alegría. Millones de almas , entendieron que valió la pena, esa vigilia de casi un siglo.
En lo alto del mástil, ahora ondea con orgullo, LA BANDERA DE LA ESTRELLA SOLITARIA.

No les parece ???

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