Capsulas de Carreño

Clásico antioqueño… Del VAR al Bar.. (opinión, j.i.l.)

Jefferson Duque firmó doblete en el clásico antioqueño. Foto @Nacionaloficial.

Por Jorge Iván Londoño M .

 

Pues, lo del bar es para significar la celebración de un muy buen partido jugado por Nacional ante el Medellín, su vecino de camerino, y ésta vez haciendo las veces de anfitrión.

 

Con la lógica expectativa que generan todos los clásicos, siempre antecedidos de conjeturas de toda clase, colores y sabores, hasta de pispirispis en el estómago, pues se trata  de un partido aparte, que ni el verde o el rojo quieren perder, nos dispusimos a hacer uso de nuestro abono televisivo, el que nos da derecho a verlo encamado, cobijadito porque la tarde se prestaba, con crispetas a un lado y rosquitas al otro. Esta vez me hizo el cuarto un cuñado, seguidor de la misma divisa, y quien además hizo la primera voz en los goles.

 

Pitazo inicial y Nacional monta posiciones para ubicar su artillería, pero en esas bien pudo abrir el Medellín el marcador, por llegada de Castro que conjura Aldair con solvencia y arrojo. Momento clave que pudo haber determinado otro rumbo del partido.

 

Al minuto 23 llega al gol de Braghieri, bastante ha mejorado,  ante cobro de Jarlan, el balón queda rondando como “pelota envenenada”,  y de potente zurdazo lo amaciza contra la red. Previamente con la ayuda del VAR el árbitro, perdón, señor árbitro, invalida perfectamente gol de Vladimir por fuera de lugar, por lo que tuvo que limpiar la miadita a lo perrito, con la que lo celebró. Así mismo, el VAR se encargó de demostrar que la carga de Pertuz, bienvenido, sobre Vladimir fue lícita y no daba para tiro desde los 12 metros.

 

Estábamos recogiendo las cocas de los pasabocas porque se agotaban los 4 minutos de ¨ñapa¨ y ¡cataplum! llega el segundo gol de Nacional; cobro de tiro de esquina, el balón rosa la cabeza de un defensor rojo y le queda de papaya a Duque, quien de derecha la manda al fondo de la red.

 

Felicidad completa en la parcialidad verdolaga, por ese primer tiempo de fútbol fluido, con solvencia para salir jugando, con una disposición técnica y táctica bien planeada y estructurada, (si ven, que se pega, se pega) con un Aldair inmenso, no solamente por lo hecho ante Castro, sino en otra gran atajada ante llegada de Laurito con inminente peligro de gol, con un Braghieri que en cada partido va mejorando su condición y va tomando el liderazgo de la zaga, y un Jarlan, que vuelve a su forma y finura para ser pieza clave en ese medio campo.

 

Y bueno, llega el segundo tiempo, que no fue la excepción del libreto de nuestros segundos tiempos, siempre tan diferentes de los 45 minutos iniciales. Por fortuna, el tercer gol aparece bien temprano, pase de Muñoz a Candelo, centro al área, e irrumpe Duque diciendo que pena señores, con su permiso,  y anota el tercero y de paso firma su doblete.

 

Todavía estábamos con la euforia del tercero gol, cuando aparece la jugada de Aldair, quien trata de eludir a Castro, éste le quita el balón y Aldair por recuperarlo le comete falta para decretar el tiro penal, y de paso poner a trabajar  mi marcapasos. Cobra Reina con impulso de cenicienta a las doce de la noche, deja a Quintana estático y el descuento.

 

Al ratico nuevamente Aldair, ¡por Dios Aldair!, en una salida trastabilla y le deja servido el balón a Castro, afortunadamente llega Helibelton a tiempo para apagar el incendio. Pero tu tranqui, que las tres o cuatro atajadas a lo Armani, disimulan esos deslices….eso sí, acuérdate de estos corazoncitos.

 

Les decía que con los segundos tiempos llegan los cambios y con ellos el accionar del equipo es otro, amén de que la holgura en el marcador, en este caso,  hace las veces de pastilla tranquilizante. Entran Gonzáles Lasso, que pena pues, pero no es de mi cuerda; Baldomero, le alcanzó para sacarse a dos en una baldosa, y Andrade apenas para despeinarse el copete.

 

Y como al que no quiere caldo, el otro sábado vuelve y juega. Ojalá se repita el menú, porque éste estuvo de chuparse los dedos.

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Un comentario

  1. Juanfer

    27 febrero, 2020 at 9:03 am

    *Por columna de Jorge Iván Londoño
    Tremenda descripción futbolística-literaria de Jorge Iván que me permitió ver en detalle ese partido que por fuerza mayor no puede ver. Confiemos que ese gran clásico sea el reencuentro de de ese VERDE que al galope tendido ha sabido tejer y plasmar las mejores jugadas y pinceladas del fútbol Colombiano. «La esperanza es verde».
    Juanfer, Juan Fernando Echeverri, Medellín

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