Capsulas de Carreño

Colombia a no depender del vecino..

Por Tobías Carvajal Crespo.
Columnista Cápsulas. Cali.

 

 

*Hay que redondear con goles nuestro propio esfuerzo pues de golpe el viaje a Catar se queda en simple aspiración.

—-

Restándole a Colombia cinco partidos eliminatorios de la actual Copa Mundo, rumbo a Catar, el horizonte futbolero parece nublarse, o al menos, ‘negros nubarrones presagian lluvia’, como siempre lo enfatizaba el inolvidable narrador deportivo Carlos Arturo ‘El Colorado’ Rueda, en sus descripciones de la Vuelta.

Igualados a 16 puntos con Chile y Uruguay (y eso que Argentina nos hizo el ‘favor’ en Montevideo) la urgencia inaplazable de sumar de a tres puntos se hace imperiosa. Se está volviendo muletilla el pregonar que “este partido hay que ganarlo, sí o sí”, como quien dice sin alternativa alguna, pero los resultados no se logran.

Con unos cuantos jugadores, consagrados internacionalmente goleadores, sean los rivales grandes o modestos, lo cierto del caso es que se ponen la camiseta amarilla y se les olvida la más mínima noción de anotar. Cuando no les llega la pelota surtida desde atrás, es la torpeza la que los anula.

El técnico Reinaldo Rueda se empecinó en recurrir, por ejemplo a Duván Ramírez, un ‘rompeolas’ tenebroso frente a cualquier defensa, pero que se ahoga, a veces, sin tocar el balón. Y así otros, Duván, famoso en Atalanta, es un simple ejemplo.

Si bien a Colombia le restan cinco juegos, tres de ellos de local (9 puntos) Perú ya con 14 puntos no es ninguna pera en dulce. Ya veremos cómo afronta el juego de Caracas, contra Venezuela, rival con el cual Colombia cerrará campaña. Y los patriotas, en su reducto, se volvieron ‘piedra en el zapato’ para los pupilos de Rueda. No se puede llegar atenidos a clasificar en la tierra ‘madura’ de Bolívar.

Frente a Argentina (ya el año próximo) pues será otro partido a sumar como perdido, según nuestro alto grado de pesimismo. Así las cosas, como locales, es impostergable contabilizar triunfos frente a Paraguay -este martes- y contra Bolivia. A decir verdad, son los seis puntos más ´fáciles’, jugando en la Casa de la Selección, donde ‘doctores que tiene la Santa Madre Iglesia’ determinaron que es mejor programar el partido al final de la tarde, para no ‘mortificar’ al rival. ¡Qué gentileza…!

Y por favor, actuando con un poco de pudor deportivo, no convocar más al señor James Rodríguez Rubio. La concentración -si es que a algunas horas de tal reagrupamiento se le puede llamar así- no es lugar de reposo o de reconciliación de pasados errores recíprocos. Estelar jugador en otro momento, hoy está en otro cuento totalmente diferente.

A ganar este martes a un herido, pero siempre riesgoso de enfrentar Paraguay, que en el hipotético caso (ojalá no sea artífice de un susto mayúsculo) se ubicaría a un solo punto de Colombia.

Hay que redondear con goles nuestro propio esfuerzo. No podemos seguir pendientes de la ayuda del vecino, pues de golpe hay un ‘acuerdo internacional’, como acontece en política, y el viaje a Catar se queda en simple aspiración…como si fuera una Presidencial.

Compartir:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top