
======
Por Jorge Alberto Cadavid.
Columnista Cápsulas.

Hay revolución en la nómina que planta Colombia. Mier la mejor, grata y merecida presencia, por Vargas; Mina por Lucumí, Castaño por Ríos y el obligado, Hernández por Díaz.
Estadio lleno y la ilusión de un triunfo ante uno de los equipos más pobres de la Eliminatoria.
Lorenzo se plantó no con un 4-3 sino con un 4-2, mientras Perú consciente de su situación, hace un 4-4, bloque defensivo.
Desde el inicio, el local se sometió a la paquidermia de James y la falta de movilidad del resto de jugadores, pases para atrás y laterales, juego al ritmo de James.
Colombia jugó por el interior donde Perú era más denso, no funcionaban los extremos, al único al que se le veía con movilidad era Arias.
Los visitantes se dieron cuenta de que el tigre no era como lo pintaban y entonces se atrevió, se animó y llegó.
Colombia no reacciona, tiene la tenencia, pero no la intención.
A los 44 minutos un mal rechazo de Mina, habilita a Flórez, quien solo ante Mier, tiene la mejor opción del partido, el achique del arquero salva de la debacle a Colombia.
Para la segunda parte dejan en el camerino al insoportable Durán, ingresa Suárez.
Todo sigue igual, juego sin iniciativa, sin dinámica, sin agresividad, entonces no complican a la defensa Inca.
Lorenzo parece que entiende lo que muestra el juego e intenta, llevando al campo a Hinestroza y Campaz abrir el campo, salen Hernández y al que no debió sacar Arias.
Los extremos ingresaron a tratar de romper por banda, Campaz fue más desbordando pero no tomando decisiones correctas, Hinestroza intentó solamente.
Ríos ingresa por Lerma, pero no pasa nada, solo desespero, ansiedad, desazón, equipo confundido, sin llegada, sin inquietar el arco contrario.
El barco amarillo se hunde, cerca al naufragio, mirando el repechaje como tabla de salvación, ante Argentina el líder, nos dará el puntillazo final?
«Los errores no son de ahora, son de antes «, R. Cadavid.






Haz un comentario