Capsulas de Carreño

Corbatta, “los carasucias” y el DIM

 

John Cardona Arteaga

El pasado sábado 14 de noviembre el Deportivo Independiente Medellín-DIM, el club de mis amores, cumplió 107años de vida institucional, por estas épocas de pandemia, con más pena que gloria.

Con motivo de esta efeméride hemos recurrido a la historia para recordar las figuras que han sobresalido por sus gestas y se conservan en la remota memoria de los aficionados y de la prensa deportiva.

Para quienes tuvimos la fortuna de ver jugar en el DIM a Osmar Oreste Corbatta Fernández, su verdadero nombre según Alejandro Wall en su libro Corbatta el Wing, la presencia del “loco” significaba trasportarnos a los confines de magia deportiva.

Su fútbol vistoso y desprevenido guardaba relación con su forma libre de desplazarse en la cancha y en la vida. Sus principales virtudes, al decir de los expertos, fueron la técnica, la habilidad y la velocidad. Sus pases, los cobros de tiros libres y de penas máximas son célebres y permanecen en la retina de los hinchas rojos. Para los seguidores más jóvenes flotan en los medios escritos las historias de este legendario y diferente que llenó de gloria el fútbol del Medellín y de Colombia, cuando pisó las diferentes canchas del país.

Fue uno de los verdaderos ídolos del “Poderoso de la Montaña”, representando al club entre 1965-1969. Su recuerdo debería trascender a las nuevas generaciones de jugadores que vistan la casaca roja, con entusiasmo y sentido de pertenencia, si quieren permanecer en los anales de la historia del club. Insistimos en que a los jugadores de las fuerzas básicas se les debe hablar de los aportes que hicieron a la institución las figuras descollantes como Corbatta para que entiendan la importancia de jugar en el decano de los clubes del fútbol colombiano.

Hoy evocamos a este astro del fútbol mundial, tanto en su participación en el Campeonato Sudamericano de Fútbol en Lima 1957, haciendo parte del seleccionado argentino que logró el triunfo definitivo, como su concurso como máximo goleador de Argentina en el Campeonato Mundial de Fútbol en Suecia 1958, a pesar de la pobre presentación de su país; y, por supuesto, su gran etapa en Racing Club, donde brilló como uno de sus principales estrellas.

Recomendamos la lectura de Corbatta el Wing, una juiciosa investigación llevada al libro por nuestro amigo Alejandro Wall quien, como hincha de Racing y a pesar de no haberlo visto jugar, siguió todos los pasos del “Loco” en Argentina y en Colombia, para mostrarnos una imagen humana del deportista y del ídolo. También sugerimos a los lectores acceder al documental El Arlequín – Omar Oreste Corbatta, paradójicamente editado por un grupo de jóvenes integrantes de la Banda de rock Viejo Smoking quienes no conocieron al ídolo, pero lograron los testimonios elocuentes de familiares, conocidos, periodistas y compañeros para hacer visible su memoria. El video se encuentra en el siguiente link:

https://www.youtube.com/watch?v=im8riFQ3NPE

En esta oportunidad incluimos un testimonio de quien fuera su compañero de juego, Humberto Maschio, integrante de los famosos “carasucias”, denominación que se dio a los integrantes de la selección campeona de Lima 1957 bajo la dirección de Guillermo Stábile, por la Juventud, juego travieso y grades resultados de sus componentes. La opinión de Maschio fue publicada por José María Otero en su muro de Facebook.

Al finalizar esta crónica, incluimos el único tango del que tenemos noticia, alusivo al nombre de Oreste Corbatta, a pesar de la importancia y la magia de su juego puestas al servicio de las instituciones que lo tuvieron como baluarte.
[John Cardona Arteaga]

Corbatta, Héctor” Chichí” Molina, parados. Mario Agudelo, Uriel Cadavid y Herman “Cuca” Aceros, hincados.


El testimonio de Maschio

“La verdad es que éramos jóvenes, algo irreverentes y no teníamos mucha conciencia de lo que estábamos consiguiendo, en aquel Sudamericano de Lima que ganamos en 1957. Nos bautizaron Los Carasucias precisamente porque los de arriba éramos muy jóvenes. Cruz, el extremo izquierdo era el más veterano y Corbata, yo, Angelillo y Sívori, los veinteañeros. Aquel era un equipo sensacional, jugaba muy bien, de verdad, era muy ofensivo. Al volver de Lima el equipo se disolvió. Yo me fui al Bologna, Angelillo al Inter y Sívori a la Juventus.

Es curioso, allá nos llamaron «Gli angeli della facia sporca») y para colmo, los tres integramos la selección italiana. Angelillo era un crack, un jugador elegante, goleador. En el Inter fue un ídolo tremendo y aún tiene el record de goles. Sívori fue un monstruo, tenía una habilidad extraordinaria, igualito a Maradona, llevaba la pelota al pie y era guapo y goleador. Ganó el Balón de oro en Europa.

Yo era hincha de River y mis tíos me hicieron de Racing. Mi ídolo era Alfredo Di Stéfano. En Europa jugué 2 o 3 veces contra él y después del partido nos invitaba a comer. Un señorazo.

Jugué contra el Real Madrid de Di Stéfano y contra el Santos de Pelé, que eran los dos grandes de la historia. Pero ahora este Barcelona me hace acordar a esos equipos, con una calidad impresionante, pero a una velocidad distinta. Para mí, este Barcelona es el mejor de la historia. Y Messi quedará como el mejor de todos. Solo falta que pasen los años y llene su curriculum.

Yo enfrenté a Pelé y a Di Stéfano. Pelé era simple para jugar, malo porque te metía los codos. Di Stéfano un jugador de toda la cancha. Maradona un gran habilidoso y goleador. Pero este pibe tiene algo que no tenían los otros: es rápido con la pelota en los pies, la lleva pegada, sabés para donde va a ir, pero no lo parás. Es un fenómeno, el Nº 1 de la historia ya. No importa que no haya ganado con la selección. Mi elección es: Primero Messi. Un escalón debajo, Di Stéfano. Pelé y Maradona en el mismo nivel. Y Cruyff un escaloncito atrás. Pero Messi arriba de todos, el mejor de la historia. “

(Humberto «Bocha» Maschio en un reportaje realizado en 1012. Hoy, en 2020, sigue proclamando que Messi es el number one. En la foto están Corbata, Maschio, Angelillo, Sanfilippo y Cruz, en Lima 1957)

[José María Otero]
Publicado el 6 de septiembre de 2020 

 El tango que lo nombra

Como ya lo expresamos, a pesar de su importancia como referente del futbol, el tango no fue generoso con Corbatta. Quizás porque su época de oro se dio cuando el tango estaba en bajada.

Solo encontramos una referencia en la versión de Patadura con música de José López Ares y letra de Enrique Carrera Sotelo, tango interpretado por la Orquesta Ricardo Tanturi en la voz de Horacio Roca «Patadura», grabado en 1958-04-29, después del triunfo de Argentina en el Sudamericano de Lima. En esta versión se nombre a Osmar Oreste Corbatta, José Borello, Ángel Labruna y Néstor Raúl Rossi.

“Piantáte de la cancha, dejále el puesto a otro
de puro patadura estás siempre en orsay;
jamás cachás pelota, la vas de figurita
y no servís siquiera para patear un hands.
Querés jugar de forward y ser como Corbatta
y hacer como Borello de media cancha gol.
Burlar a la defensa con pases y gambetas
y ser como Labruna el crack de la afición.

Chingás a la pelota,
Chingás en el cariño,
el corazón de Rossi
te falta, che, chambón.
Pateando a la ventura
no se consiguen goles.
Con juego y picardías
se altera el marcador…”

Se puede escuchar el tema en el siguiente link:

https://www.youtube.com/watch?v=wggpOyBs27E

Medellín, noviembre de 2020

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