Capsulas de Carreño

Cruz Real y las razones de su salida del Junior.

Juan Cruz Real, ex técnico de Junior. Foto tomada de Diario Deportes.

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Por Hugo Illera, Diario Deportes.

 

 

 

*Cruz Real seguirá aprendiendo. Lo primero que deberá replantearse es su idea futbolística.
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Juan Cruz Real se va del Junior de Barranquilla dejando una estela de polémicas producto de sus declaraciones, de su forma de plantear los juegos, de su manera de utilizar la extensa nómina y por la manera de cómo, en el imaginario popular, se volvió costumbre anunciar que se iba.

Y ese iba incluía porque ganaba, empataba o perdía, porque sacaba a Pedro y metía a Juan, por sus declaraciones después de los partidos y por la manera como algunos técnicos opinaban sobre él y cómo él les respondía.

Se va Cruz Real del Junior y nos deja esa sensación de lo que pudo haber sido y no fue y dejándonos el interrogante de cómo, con semejante nómina de jugadores, no sumó más puntos de los sumados y preguntándonos por qué Junior se convirtió en equipo de mitad de tabla sin poder acceder al primer lugar como sí lo lograron Jaguares en el primer torneo y Unión Magdalena en este segundo.

Cruz Real es un técnico joven que está adquiriendo experiencia en el manejo de grupos en equipo grandes como América, donde fue campeón, y en Junior donde no pudo repetir la gesta.

El fútbol es un juego que hay que jugarlo. No hay nada mejor en el fútbol que jugarlo. El fútbol rápido, con velocidad desbordada, sin pensar, sino correr, al bulto, desenfrenado, no le dio resultado.

Es mejor desarrollar el juego a partir de la lúdica, del fútbol por el fútbol, que encontrarse atado a tirar pelotazos y a correr como única fórmula. Creo que allí estuvo el mayor problema de Cruz Real en Junior.

Cuando corres sin freno a nivel del mar, con sensación térmica por encima de los 35 grados, el equipo se te va a fundir. Igual cuando corres y corres, en alturas superiores a mil metros, te funde la falta de oxígeno.

Pero no cambió. No se vio un plan B. Lo que sí se vio fue un cambio de dibujo táctico a través del cual quiso revertir su suerte: jugar con tres en el fondo, con carrileros más que marcadores, con volantes externos e internos y un punta o dos.

Ese cambio se vio bien, pero el pelotazo y el corre y corre siguieron igual. En el Junior de Cruz Real no se generaba juego. Se corría el juego.

Los números tampoco lo acompañaron. Séptimo en el primer torneo y eliminación en cuadrangulares y en Copa Sudamericana con goleada en casa ante Unión de Santa Fe que todavía duele.

Deja al Junior por fuera del Grupo de los 8, con la urgencia de tener que clasificar en los nueve partidos que restan, y ante un partido en Santa Marta con Unión Magdalena, para acceder a la final de la Copa, con marcador abajo 1×0 en partido de Ida.

Este planteamiento sobre Cruz Real está enfocado exclusivamente en él. El rendimiento de los jugadores es algo que habrá que estudiar de manera urgente. Los técnicos siempre serán el lado más delgado de la cuerda, la que se rompe con facilidad.

Pero, esta vez, los jugadores deberán hacer una auto evaluación y mejorar sustancialmente su rendimiento. Ser un equipo de mitad de la tabla y por fuera del G8, no es lo que los señores Char aspiran cuando conforman las muy buenas nóminas que siempre arman.

Cruz Real seguirá aprendiendo. Lo primero que deberá replantearse es su idea futbolística. Jugar al fútbol pensando, corriendo, pero corriendo con fundamento, manejando los distintos tiempos del juego. No pelotear y correr y correr sin parar. Eso hizo que su trabajo en Junior fuera muy corto y estéril…

Barranquilla
Septiembre 11, 2022.

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Un comentario

  1. Gustavo Ruiz

    12 septiembre, 2022 at 9:07 pm

    TREMENDO COMENTARIO DE HUGO ILLERA

    Este párrafo reitera todo lo que hemos afirmado: «El fútbol es un juego que hay que jugarlo. No hay nada mejor en el fútbol que jugarlo. El fútbol rápido, con velocidad desbordada, sin pensar, sino correr, al bulto, desenfrenado, no le dio resultado».

    Y este Junior que tanto obnubilaba a los amantes de la táctica y del trabajo arduo, como el sabio grecocaldense, es un fútbol aparatoso y malintencionado, que con la complicidad de los árbitros se llevaba por delante a sus rivales. Algo parecido al Brasil de Filipao, rácano, golpeador y vertiginoso. Pero llegaron equipos bien armados, con juego y pausa que desnudaron al rey que tanto áulico celebraba.
    Gustavo Ruiz

    Hincha de Nacional
    MEDELLIN

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