Capsulas de Carreño

Cual cuarentena.. Por Jorge Iván Londoño..

 

Por Jorge Iván Londoño.

 

*Y para colmo se nos viene el partido aplazado contra nuestro sambenito, el Deportes Tolima. ¡Dios nos coja confesados!

Con la ilusión de un paseo escolar, esperamos pacientemente el debut de Nacional, frente al hoy en día encopetado líder Once Caldas, partido jugado en el estadio Palogrande de Manizales del alma, con la premisa de que en estos partidos sin público, ambos equipos juegan de local.

 

Cuando conocimos la alineación del verde, que anoche jugó de negro patico, nos llevamos las manos a la cabeza, creo que no todos, al saber que Estéfano Arango y González Lasso hacían parte de los inicialistas; esto, para mí, se traduce en dar “mitad de partido”, como decimos los que perdimos segundo de bachillerato por aprender a jugar billar, porque su aporte al equipo se conjuga en diminutivo. En consecuencia, al técnico Osorio la cuarentena no le cambió su forma de pensar.

 

Pero no solamente fue el técnico, también el equipo con un juego atropellado y descoordinado, que más parecía un reguero de once jugadores de uniforme negro, frente a un muy organizado equipo de uniforme blanco, conformado por once hermanitos que juegan cogidos de la mano, dirigidos por un cartagenero descomplicado y práctico, y liderados  por un curtido y veterano itagüiseño, Andrés Felipe Correa, alma y nervio del equipo, quien a los 33 minutos marcó de cabeza protegida el primer gol, nacido del cobro de una falta “boba”; queda la sensación de que Cuadrado pudo haber hecho más  para evitar el gol.

 

En el segundo tiempo, y fruto de los cinco cambios hechos por el técnico Osorio, como queriendo recomponer lo que pudo haber sido la alineación inicial, el equipo buscó la paridad en el marcador, más en tropel, como entrada al metro en horas pico, que en orden y táctica, lo que se pudo haber logrado si no hubiera sido por el colosal desperdicio de González Lasso en una, y la salvada de Correa en otra.

 

En el minuto 60 un despeje desde la portería merengue, cogió a Braghieri cazando pispirispis, lo que le permitió a Carreazo,  ese si inteligente y metido en el partido, anotar el segundo y definitivo. Nacional entonces, lo que recibió fueron dos “correazos”, para castigar sus errores defensivos.

 

Creímos que estos doscientos días entre receso e iniciación de trabajos, iban a posesionar aún más el equipo, en el orden y la buena tónica que traía hasta que apareció el virus ese, pero fue todo lo contrario, porque el Nacional de anoche fue otro equipo; eso sí, la terquedad del técnico, es la misma.

 

Creímos, que con la cuarentena alargada algunas cosas iban a ser mejor, pero por lo visto, Nacional y su técnico no estaban en la lista.

 

Y para colmo se nos viene el partido aplazado contra nuestro sambenito, el Deportes Tolima. ¡Dios nos coja confesados!

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