Capsulas de Carreño

Cualquier chico asusta a un pobre Nacional.

MEDELLÍN. Danovis Banguero y Jonathan Lopera en acción. Nacional empieza bien, termina mal, con angustia para soportar de local la victoria mínima frente al recién ascendido, Unión Magdalena. Foto @Dimayor.com.

Por Jorge Alberto Cadavid.
Columnista Cápsulas.

 

*Terminamos sufriendo, asustados ante un chico, qué nos deparará el juego ante un grande como Olimpia.

Si no es por Mier y Olivera, Nacional puede hasta perder.  Nacional desespera, es un equipo incierto, de momentos, estuvo jugando ante un equipo que viene de la B, que es muy inferior, ya ante Cortuluá, el otro de la B, mostraba lo mismo.

 

Magdalena cuando no gana los duelos, pega y lesiona y saca al líder, el único que tiene el equipo, duro golpe para mirar a Olimpia.

 

Ante un equipo como este, el respeto se hace anotándole goles, Barrera en el poste y Andrade imposible de perderlo, pudieron ampliar la ventaja, en la complementaria.

 

La inicial se partió en dos, un equipo bananero que le da la cara al team paisa, lo ataca, y otra parte donde Blanco consigue la anotación a pase milimétrico de Barrera y él samario define muy bien, un minuto atrás lo había tenido a disposición, es el momento en que la visita se refugia en su cueva y Nacional domina, pero no aprovecha para aumentar la ventaja.

 

Oportunidades se tuvieron, pero falta algo para convencer, para dar tranquilidad, para mostrar jerarquía.

 

Miremos individualidades, Mier salvó, atajadas que impidieron el gol, pero la falta de tiempo y distancia en sus salidas en tres oportunidades, en manos del Olimpia son tres goles.

 

Candelo, ni en defensa ni en lo que mejor hacía, llegar al fondo y centrar, pero no hay más, terquedad directiva.

 

Mantilla, que pintó, hoy viene en declive siempre una de más, recuerdan al Castro que salió el semestre anterior y fue solo una ilusión, igual.

 

Los cambios son cantados y cuando Pabón y Moreno ingresan, Nacional juega con 9, a partir de estos Magdalena tuvo los espacios, las opciones para empatar y hasta ganar, su pobre definición y Mier y Olivera lo impidieron.

 

Hay destellos, por momentos funcionan las sociedades, pero desaparecen rápido de la órbita del juego.

 

Terminamos sufriendo, asustados ante un chico, que nos deparará el juego ante un grande como Olimpia, a sufrir y esperar un milagro.

Compartir:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top