Capsulas de Carreño

Cuando Antonio Rada acabó con el «fucú» chileno. (t.c.c.)

Selección Colombia dirigida por el técnico argentino Orlandini. Archivo Tobías Carvajal Crespo.

  • Colombia frente a Chile. Debieron transcurrir algo más de 20 años para ganarles. Antonio Rada acabó con el ‘fucú’ en 1965.

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Por Tobías Carvajal Crespo, Cali.
Columnista Cápsulas.

 

Cuando el fútbol de Colombia comenzó a enfrentar a Chile, como rival de categoría en sus aspiraciones de lograr la clasificación a un Mundial de Futbol- año de 1965- solamente se tenía como antecedente 4 partidos por concepto de Campeonato Suramericano, selección de mayores, -hoy Copa América- uno en certámenes Pre-olímpicos y 2 en torneo Juventud de América. Es decir un total de 7 partidos en un lapso de 17 años. Y sin conocer la victoria.

 

Colombia y Chile se encontraron por primera vez en la historia, en un campo de fútbol, el 31 de enero de 1945, con motivo del torneo Suramericano celebrado en dicho país, escenario del Estadio Nacional. Triunfó el onceno austral por 2-0 al equipo del célebre jugador y técnico Roberto el Flaco Meléndez. Andrés ‘Bolón’ Acosta encajó las primeras anotaciones de la historia.

 

La hegemonía chilena se mantuvo en el Suramericano de 1947 -Ecuador- cuando el marcador registró la primera gran goleada: un categórico 1-4 el 29 de diciembre -como ‘despedida’ de fin de año- que soportó Efraín ‘Caimán’ Sánchez, jugador de la liga del Atlántico, pues todavía restaban algunos meses para la implantación del fútbol profesional en nuestro medio.

 

Como rescatable de aquel partido, el primer gol colombiano en el arco chileno, autoría de Rafael Gabino Granados, cuando el marcador parcial estaba 1-3. Un equipo a órdenes del argentino Lino Taioli, quien luego pasó a dirigir a Santa Fe en el primer campeonato en Colombia, a partir de agosto de 1948.

 

La primera relativa satisfacción, en el historial de estas confrontaciones, el 20 de enero de 1949 en el estadio San Januario de Brasil, campeonato Suramericano, cuando se logró la paridad a un gol. Una vez más como técnico el Flaco Meléndez y la autoría del gol a cargo de Fulgencio Berdugo, de la plantilla del Atlético Junior.

 

Después de un largo receso de 12 años, en el Suramericano de 1957, en Lima, el equipo de Colombia perdió una vez más con Chile por 2-3, goles criollos de Carlos Arango y Alejandro Carrillo a escasos 6 minutos del pitazo final.

 

Fue una buena presentación del equipo del técnico Pedro Ricardo López, que venía de dar la mayor sorpresa de todo el campeonato, al derrotar -por primera vez en la historia continental- a Uruguay por 1-0, anotación del samario Arango Medina.

 

En cuanto hace alusión a seleccionados juveniles, el primer enfrentamiento tuvo lugar en Caracas, 26 de marzo de 1954, en cumplimiento del certamen Juventud de América, categoría Sub-20. Bajo la orientación de Jorge Peñaranda el cuadro colombiano logró empatar a gol, después de estar en desventaja hasta los 13 minutos del tiempo final. Logró la paridad el jugador Mario Bustamante, perteneciente a la liga de Cundinamarca.

 

Diez años más tarde, las confrontaciones juveniles, entre ambos países, se vivieron por partida doble: en Bogotá, en una nueva versión del Juventud de América -enero 29 de 1964- el duelo colombo-chileno terminó igualado a un solo gol, anotación criolla de Jorge Uribe. Pudo ganar el cuadro patrio, pero Chile emparejó a 13 minutos del pitazo final.

 

Colombia a órdenes -en ese tiempo- de la dupla técnica de Efraín Caimán Sánchez y Antonio Julio de la Hoz, había logrado triunfar -por primera vez en la historia, incluidas todas las categorías- a Argentina por 2-1. Un equipo gaucho de hombres como Aurelio José Pascuttini, José Antonio Plá y Oscar Pinino Mas, todos ellos después de algunos años vinculados a equipos de Colombia.

 

Ese mismo año de 1964, en el trágico torneo Pre-Olímpico de Lima, Colombia y Chile alcanzaron a jugar el 18 de mayo. Nuevamente ganó el onceno austral por 0-2 al equipo del técnico vallecaucano Carlos Tulio el Marqués Obonaga.

 

Ya a nivel de Eliminatorias mundialistas, la experiencia fue catastrófica: Colombia con un equipo improvisado por múltiples razones, a cargo de Antonio Julio de la Hoz, jugó un triangular con Chile y Ecuador. Después de perder con los vecinos del sur ambos partidos, para un global de 0-3, el onceno patrio se presentó en el Estadio Nacional de Santiago.

 

El primero de agosto de 1965, se perdió por anotación de 2-7, luego de estar claudicando hasta los 37 minutos de la fase final, cuando 2 anotaciones de Hermenegildo Segrera, con escasos 7 minutos de diferencia, entre uno y otro, salvaron en algo el honor criollo.

 

Llegó a tanto la agobiante goleada, que el público chileno, con pañuelos en alto, solicitó a sus propios jugadores, no aumentar el marcador. Chile, a órdenes del técnico Francisco Hormazábal -en 1975 fue campeón con Santa Fe- logró su séptimo gol a los 13 minutos del tiempo final.

 

Más de media hora disponible para haber configurado una impresionante goleada y superar lo hecho por Argentina frente a Ecuador en el Suramericano de 1942, que concluyó 12-0 a favor de los primeros y que sigue vigente.

 

Entre quienes experimentaron aquella ignominiosa derrota estaba el jugador Carlos Jaricho Valderrama, perteneciente a la liga del Magdalena y padre de un niño de escasos 4 años de nombre Carlos Alberto Valderrama Palacios, años más tarde el famoso Pibe.

 

La revancha, una semana más tarde en la histórica fecha del 7 de agosto, en el estadio Romelio Martínez, Colombia superó a Chile por 2-0, conquistas de Antonio Rada, la primera a 17 minutos de concluir el partido -penal- y la segunda sobre el pitazo final.

 

Sintetizando lo anterior, debieron jugarse 5 partidos de categoría de mayores -4 de la hoy Copa América- y uno de Eliminatorias (450 minutos) y 3 de torneos juveniles (Juventud de América y Pre-Olímpicos (270) minutos, para alcanzar, por primera vez, un triunfo sobre el equipo de la estrella solitaria. En tiempo, debieron transcurrir 20 años y medio.

P/S. Cuando las circunstancias son propicias se debe golear, pues el fútbol es de números y a la hora de la verdad entran a definir muchas, pero muchas cosas. ¡Qué lástima…!

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