Capsulas de Carreño

David Cortés, sin contrato, de brazos cruzados en Perú

David Cortés, de brazos cruzados en Perú, sin contrato y con urgencia de regresar a Colombia. Foto cortesía.

Por Roberto Urrea P.
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El delantero colombiano David Cortés Armero, nacido en Tumaco, Nariño, hace 28 años, por estos días está viviendo un verdadero drama en territorio peruano.

 

Tras haber arribado a suelo “inca” el 15 de marzo para comenzar trabajos con el Copsol, equipo peruano de la segunda división -en donde militó el también colombiano Rodrigo Saraz entre los años 2011 – 2016-, al día siguiente le informaron que no podía entrenar con el equipo por la emergencia sanitaria.

 

La incertidumbre de apoderó del extremo derecho o izquierdo, y más cuando le comunicaron que el contrato se cancelaba, debido a la imposibilidad de poderse realizar la liga peruana de fútbol.

 

“Permanecí durante 15 días en un hotel encerrado, luego me pasaron para un apartamento que comparto con el antioqueño Brayan Guevara, pero el auxilio que me dan solo alcanza para pagar el arriendo y comprar algo de comer.

 

Además de mi situación que es bastante crítica, también pienso mucho en mi esposa Valeria Gallego García y mis dos niños Emma e Isaac a quienes extraño mucho y espero poderles ayudar para que no pasen necesidades”, apuntó el jugador quien ha militado en varios equipos colombianos y del exterior.

En el 2012 debutó en el balompié de Lituania, ya que no se llegó a un acuerdo con el Atlético Huila, cuando era orientado por Miguel Augusto Prince.

 

Después de haber jugado durante dos años en Lituania, regresó a Colombia para vincularse con el Unión Magdalena en donde militó seis meses.

En el 2014 pasó al Deportivo Pereira en donde hizo pareja de ataque con Leonardo Castro, jugador del Deportivo Independiente Medellín. En el segundo semestre del 2014 viajó a México para unirse a Correcaminos.

 

Al América de Cali llegó en el 2015 y en el 2016 se vinculó al Cortuluá en donde jugó por 18 meses. Luego le salió una oferta para ir al Academia Cantolao del Perú en donde jugó hasta el 2018. En el 2019 regresó a Colombia para fichar con Jaguares de Córdoba en donde no tuvo a opción de jugar.

 

David Cortés Armero, espera que el 12 de junio salga el vuelo humanitario que debe pagar entre 300 y 400 dólares para poder regresar a Medellín y poder olvidarse de esta odisea de ir a buscar una oportunidad de jugar que se frustró por el anuncio peruano de la pandemia.

 

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