Capsulas de Carreño

De camuflado. Por Jorge Iván Londoño M.

Confiemos en que el técnico Restrepo tenga rienda para dirigir 90 minutos, y no 45 como sucedió, y que sirva el exorcismo para que puedan jugar los “nuevos”. Foto @Nacionaloficial.

Por Jorge Iván Londoño M.
Columnista Cápsulas.

 

 

*Ese uniforme de camuflado hay que cambiarlo por el oficial, para que podamos ver la realidad de lo que tenemos.

 

La expectativa que teníamos para ver el debut del “nuevo”  Nacional, se frustró debido a la aparición inesperada del  espanto Cortuluá, el cual, creo yo, deberá expulsarse no por las vías legales, porque siempre habrá algún atajo,  sino con un exorcismo.

 

Quien sí debutó en calidad de director técnico, ahora sí de manera oficial, fue Alejandro  Restrepo, varias veces encargado de dirigir el equipo ante las “huidas forzadas” por los descalabros de turno.

 

Esto quiere decir que al verde le pusieron dirección mecánica hecha con ingeniería casera, porque la hidráulica importada resultó todo un estruendoso fracaso. A veces es mejor incógnita conocida, que inflada reputación por conocer.

 

Estrenando cachucha  en la raya, pero con la misma alineación tipo del semestre pasado,  y estrenando un vistoso uniforme de camuflado y algunos un sofisticado corte de pelo, que más bien parecen muestras de mandalas,  saltó el verdinegro al gramado del Polideportivo Sur de Envigado, con la ilusión de ganar la esquiva y sufrida estrella 17.

 

Esos 45 minutos iniciales fueron de maravilla, con un fútbol fluido, acelerado, con desborde, con demarcación, con ideas, con muy buena condición física  y con goles, que pudieron ser más de dos.  Apareció la inspiración de Jarlan, el arte de Andrade, el esperado desborde de Banguero, el fútbol picante de Castro, el temple de Gómez y Rovira y la atención de Perea y Olivera.

 

Fue un primer tiempo en el que se notó la mano y la idea del técnico, de recuperarle la identidad al equipo y de dejar la firma y la huella en la cancha. Se cambió el fútbol mastodonte por el práctico y fluido. Ya era hora.

 

Comenzamos el segundo tiempo dispuestos a ver la prolongación de lo muy bien hecho en el primero, pero la efervescencia bajó, el equipo se sintió conforme con los dos goles, mal endémico; volvió la pérdida del balón y de las marcas, el Envigado revolcó todo su andamiaje y accionar y fue otro equipo. Llegó la lesión de Jarlan, el ingreso de Ángel a predios que no son los suyos, llegó el empate y hubo tiempo hasta para el ingresó  de Álvez (el infausto 44) como para refrendar que en ese momento volvíamos al equipo de siempre. Qué desilusión tan macha.

 

En fin, como siempre, habrá que acudir a la trillada frase de cajón, “esto apenas comienza”. Confiemos en que el técnico tenga rienda para dirigir 90 minutos, y no 45 como sucedió, y que sirva el exorcismo para que puedan jugar los “nuevos”.

 

Ese uniforme de camuflado hay que cambiarlo por el oficial, para que podamos ver la realidad de lo que tenemos.

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2 comentarios

  1. Jorge Alberto Cadavid M

    19 julio, 2021 at 7:09 pm

    NACIONAL SIN LÍDER EN LA CANCHA
    Es relevante la falta de un LIDER, cuánto hace que no lo tenemos, y no se ve en la nómina incluyendo los contratados y no inscritos. Ayer fue patético como en el desequilibrio del equipo, nadie hablaba, nadie reaccionaba, todo pasaba y nadie se percataba.
    Jorge Alberto Cadavid M., columnista Cápsulas

  2. Victor H Restrepo Tapias.

    19 julio, 2021 at 2:40 pm

    MÁS QUE CAMUFLAJE
    Este es un maquillaje temporal del equipo, porque con los mismos del semestre pasado, creo que poco o nada se va a cambiar; con este primìparo de la dirección técnica nos va a tocar ver la emotividad del principio y la frustración al final, reflejo del partido de ayer.

    Todavìa este Nacional,camina como el de años anteriores, si ataca; no se defiende o si defiende, no ataca; no ha podido equilibrar a pesar de los renombrados e «ilustres técnicos» que han deambulado por estos lares.

    El equipo no tiene como mantenerse en un fútbol medio convincente, antes por lo menos se imponìa ante los chicos y ahora ni eso; desde luego que esto es como termina, pero nada bueno se avisora, empezando por la poca confianza en quièn lo dirige, esperemos que la sombra de Maurana haga algo.

    Este es Nacional, la defensa un pudìn, el medio no tiene quite, sus recuperadores no quitan hacen sombra y recogen las malas entregas del contrario y los delanteros los mismo ineficaces, sin peso, sin jerarquìa, sin pegada.

    Esperemos que solucionen esa famosa y eterna pelea con Cortuluà que hasta ahora solo deja desilusión y confusión a directivos, jugadores y tècnicos; quièn acabarà de sasonar este sancocho?
    Víctor H. Restrepo Tapias, Cali, hincha de Nacional

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