Capsulas de Carreño

De juego «decorozo» a soso. Por Jorge Ivan Londoño.

 

Imágenes del gol de Gustavo Torres con el que se abrió el marcador ante Pasto. Foto @nacionaloficial.

Por Jorge Iván Londoño Maya

*Esperemos pues que a la “otra” nómina “se le vaya la mano en gallina”  (Marca Registrada de Oscar Domínguez G) en buen fútbol.

Es obvio que cuando Nacional, o el deportivo Once Amigos, juegan dos partidos con nóminas distintas, la diferencia se nota. El asunto es que en Nacional esa condición es demasiado notoria, párese el que se pare en la raya.

El Nacional que le encajó cuatro goles al arquero Corozo del Delfín Sporting Club, tuvo un juego “decorozo”, pero el Nacional de anoche tuvo un juego soso, y le ganó con lo justo a un Deportivo Pasto generoso en la tenencia improductiva del balón y en la propaganda de su camiseta.

Es entendible que el profesor Almirón (por eso te almiro) conforme un equipo diferente para los partidos que se esperan de menor cuantía, pero de igual valor en los puntos, pero lo que no se entiende es que los jugadores elegidos para estos partidos, los afronten jugando a ratos a la topa tolondra, es decir, a lo que salga, sin pensar que a los que pagan por ver les cuesta lo mismo ver este partido, que otro de Nacional con la nómina élite frente a un Medellín, por ejemplo.

Se ganó, muy cierto; pero el balón justificó su sueldo  gracias a que Nacional fue permisivo en especial en el primer tiempo,  y le dejó al Pasto la tenencia del balón en un porcentaje superior, pero con escasas llegadas al arco y solo una contundente que Monetti resolvió con patada de karate. Como contraprestación, Pasto le entregó a Nacional en bandeja paisa el primer gol.

Que el Nacional de anoche puede dar más, tal como lo expresó el técnico Almirón, también es muy cierto, pero ¿Por qué hay que darle largas a ese “dar más”? máxime  que el proceso de adaptación tuvo su función de graduación, y que los jugadores, que viven de la profesión de futbolistas, que saben de táctica y que tienen la técnica, no necesitan estirar procesos como si se tratara de hacer gelatina de pata.

También es muy cierto que puede haber partidos en los que el contrario haga mejor las cosas, pero que sean partidos jugados con entereza, con entrega, con la misma constante y dejando en alto el nombre de la institución, de tal forma que el pitazo final vaya acompañado con un sonoro aplauso y no con un minuto de silencio.

Hasta el momento, la campaña del cuerpo técnico y de los jugadores que si han puesto en práctica la táctica y su técnica, es de campanillas. Primeros en el grupo de Copa Libertadores, con un arranque perfecto, y primeros en el torneo nacional. El que quiera más que le pilen maíz.

Esperemos pues que a la “otra” nómina “se le vaya la mano en gallina”  (Marca Registrada de Oscar Domínguez G) en buen fútbol. Al fin y al cabo, de eso viven, ¿O no?

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