
Por Jorge Alberto Cadavid. //
Columnista Cápsulas. //

Nacional llega al Campín a jugar contra Santa Fe, sin perder en los últimos nueve años y para aspirar a mantener esa trayectoria, puso lo mejor que tiene, el supuesto equipo que iba infundir «miedo».
Pero qué fiasco, qué decepción, desde el minuto inicial sus hombres no se encontraron, no había «empatía» entre ellos para hacer el juego.
A los 9 minutos, Santa Fe aprovecha la desatención de los Verdes, confusión en defensa entre Casco y Haydar, que aprovecha Mosquera para habilitar a Fernández, que solo vence a Ospina.
Lo que siguió fue un galimatías, una torre de Babel, donde nada coincidía desde el punto de vista del juego. El ejemplo, Rengifo no hizo un solo pase bueno, en sus cobros de faltas nunca encontró destinatario y ahí está dicho todo.
Santa Fe fuera de imponer su juego, imponía además el juego fuerte y ni a eso respondía el Verde.
El partido exigía un replanteamiento, por ningún lado aparecía, nadie reaccionaba.
La complementaria era para iniciar con cambios, la sorpresa, salen los mismos.
Estos llegaron a los 56 minutos: Cardona y Moreno sustituyeron a Rengifo y Rodríguez y fue Moreno el que desperdició la primera opción clara de gol.
Santa Fe empieza a dejar lagunas en defensa y Nacional en un segundo aire, empezó a buscar llegar con peligro.
Minuto 62. Casco en el área local es derribado por Torres, penal que concreta Morelos.
Estamos en los momentos lúcidos del Verde y se aprovechan, corren 70 minutos, desde el fondo, Zapata le pone el balón a Román y el pase profundo al «Búfalo» hace la diagonal, no perdona gol para la ventaja.
Vienen otros cambios, Bello y Uribe y, más tarde Arango por Zapata, Sarmiento y Morelos.
Los cambios no dan la medida, Nacional se desorganiza en defensa y da opción al local de acercarse.
Hay una anotación de Santa Fe, previo una falta de Rodallega y hay que ver como «Mi Dios» Vélez se despeluca, afirmando que no hubo tal falta.
Es un triunfo, gracias, pero en medio de un mar de dudas, de un caos dentro del campo, de una falta de dirección y de planteamiento.
Triunfo sí, y de visitante, muy cerca a recibir a Millos y garantizar vida en competencia internacional.
«Los resultados provienen de la acción y no del intento», R.Cadavid.






Haz un comentario