Capsulas de Carreño

Decepcionante y vergonzoso DIM

PEREIRA. DIM cayó en la fecha 17. Sin fútbol colectivo, con  deficiencias en  todas sus líneas incluyendo la hasta hace poco sólida zaga. Bien por fútbol bien por  actitud, la pobreza del DIM fue total. Foto @Dimayor.

Por María Victoria Zapata B.
Columnista Cápsulas.

 

Dolió mucho ver un  DIM  sin  ambición  ni amor propio. Dolió mucho ver  el indolente DIM que anoche cayó, 0-1,  en estadio Hernán Ramírez Villegas de la capital risaraldense.

Todas las características  tácticas  y emocionales que particularizaron  al Medellín  de Hernán Darío Gómez cedieron su paso a un equipo  caótico, desordenado  y  carente   combatividad y espíritu.

Sin la  vital presencia del Bolillo en el banco, el DIM  perdió el  libreto, el rumbo, las ganas  y todas las motivaciones que le imprimieron y lo impulsaron  durante el campeonato.

Sin fútbol colectivo, con  deficiencias en  todas sus líneas incluyendo la hasta hace poco sólida zaga  y sin un jugador- ni uno solo- que destacara o asumiera el  rol de adalid del equipo- bien por fútbol bien por  actitud- la pobreza del DIM fue total.

Mal en el plano colectivo, con protuberantes yerros individuales, equivocado desde el planteamiento mismo del partido y desprovisto de actitud y ganas,  falló, además, en las sustituciones, en manejo del esférico  y en definición, las pocas veces que tuvo opción  en el pórtico de Harlen Castillo.

Anoche ante el Deportivo Pereira, y en un encuentro que definía gran parte de la suerte roja en la recta final de Liga,  Independiente Medellín  olvidó  también que su fecha  de descanso ya había pasado y  que en la competencia no hay rival pequeño.

Porque ese pusilánime equipo  rojo  que enfrentó al cuadro matecaña no produjo más que desencanto y desengaños. A su ya ampliamente conocida  carencia  de profundidad, le  añadió una inusual anarquía defensiva, unos relevos  que agravaron las penurias  en  mitad de campo y ataque, un reprochable  desplante del  volante Javier Reina a uno de sus compañeros  y una  censurable  acción de Edwin Mosquera, que le valió la expulsión en el minuto 90+3.

Anoche, el DIM jugó sin fútbol, sin orden, sin brújula en el banco ni en la gramilla y, lo peor, sin alma. Tiró  al vertedero el esfuerzo y tenacidad  de partidos anteriores,  subestimó a un rival que también  tenía  razones de peso para buscar la victoria, mostró un enorme retroceso táctico,  dejó al desnudo  todas las limitaciones que había suplido con  sudor y entereza y le falló a su orientador Bolillo Gómez y a la afición.

Ni jugadores ni  asistente técnico (Pánzer Carvajal)  pudieron con el reto de clasificar sin sobresaltos.  Por ello, y ya  sin  margen de error, el DIM deberá derrotar a Alianza Petrolera el próximo fin de semana, en el Atanasio Girardot, y luego a Once Caldas en el estadio Palogrande de Manizales. ¿Recuperará para entonces los  dos únicos pilares que lo han sostenido en el campeonato, su técnico titular y su fortaleza emocional ? El fin de semana lo sabremos.

En conclusión: Anoche ante Deportivo Pereira,  vimos un  DIM  sin fútbol- que no lo ha tenido ni un solo partido  del campeonato-,   sin orden táctico- no estaba Bolillo-,  y sin alma – porque  no la empacaron en los maletines de los jugadores antes de su viaje a la Perla del Otún.

¡Qué vergonzosa y decepcionante presentación…!!!
(María Victoria Zapata B.)

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